La competitividad, las pymes y la inclusión social ocupan un lugar central en el programa de la Presidencia belga. El Comité Económico y Social Europeo (CESE) formula recomendaciones políticas sobre la relación entre gobernanza económica, crecimiento integrador a largo plazo y seguridad sostenible y sobre el poder de la economía social en la lucha contra la pobreza y la exclusión social.

La competitividad, las pymes y la inclusión social ocupan un lugar central en el programa de la Presidencia belga. El Comité Económico y Social Europeo (CESE) formula recomendaciones políticas sobre la relación entre gobernanza económica, crecimiento integrador a largo plazo y seguridad sostenible y sobre el poder de la economía social en la lucha contra la pobreza y la exclusión social.

En el primer semestre de 2024, Bélgica ejerce su decimotercera Presidencia del Consejo de la Unión Europea, cuyas prioridades se trataron en dos debates organizados por el CESE en su pleno de enero.

El presidente del CESE, Oliver Röpke, elogió a la Presidencia por incluir a los interlocutores sociales en sus trabajos. La Presidencia belga concluye el ciclo institucional de la UE, lo que obliga al país a gestionar los compromisos legislativos y guiar al Consejo de la UE durante la campaña y las elecciones al Parlamento Europeo.

El vice primer ministro belga, David Clarinval, expuso los puntos de vista de la Presidencia sobre la reforma de la política agrícola común, la protección de los trabajadores autónomos y la política industrial de la UE. La Presidencia ha solicitado al CESE elaborar trece dictámenes consultivos, con los que se propone contribuir a los debates sobre la Agenda Estratégica 2024-2029. En abril se publicará una declaración interinstitucional que se centrará en la futura agenda social de la UE. Entre las prioridades de la Presidencia figura una doble transición ecológica y social que afronte la crisis climática y la pérdida de biodiversidad. Su énfasis en la movilidad laboral justa y la protección social sostenible constituye el núcleo del diálogo de los interlocutores sociales del CESE. Reforzar la competitividad europea, apoyar a las pymes y promover una política comercial equilibrada para una Europa global serán ámbitos de interés fundamental. (tk)

Los flujos de energía transfronterizos son claves para el suministro de gas y electricidad a los diferentes Estados miembros de la UE. Esto supone que es necesario modernizar las infraestructuras energéticas mediante interconexiones entre países vecinos, lo que permitirá aumentar la capacidad de energía sostenible de la Unión.

Los flujos de energía transfronterizos son claves para el suministro de gas y electricidad a los diferentes Estados miembros de la UE. Esto supone que es necesario modernizar las infraestructuras energéticas mediante interconexiones entre países vecinos, lo que permitirá aumentar la capacidad de energía sostenible de la Unión.

En su Dictamen solicitado por la Presidencia belga del Consejo de la UE y aprobado en el pleno del 18 de enero de 2024, el CESE transmite un mensaje claro sobre este asunto.

La UE debe prestar especial atención al desarrollo de las redes. Además, son necesarias sustanciales inversiones destinadas a estimular la economía europea y crear puestos de trabajo ecológicos de alta calidad.

«En el CESE creemos que, para lograr una transición ecológica y la autonomía estratégica en materia de energía, es fundamental introducir cambios estructurales en nuestro sistema energético» afirmó el presidente del CESE, Oliver Röpke, en el debate que se entabló con ocasión de la aprobación del Dictamen.

La ministra de Energía de Bélgica, Tinne Van der Straeten, subrayó que la transición hacia una energía limpia, nacida de la necesidad climática, ha pasado a ser en la actualidad un imperativo económico y de seguridad. También observó que la interconexión crea un sistema más flexible que puede equilibrar las variaciones geográficas de la generación eólica y solar

y afirmó: «Las ambiciones de Europa en materia de energía renovable actualmente desbordan sus planes en términos de infraestructuras, por lo que es preciso crear con rapidez estas infraestructuras transeuropeas, que deberán ser rentables, seguras, sostenibles y flexibles». (mp)

En este número:

  • La Semana de la Sociedad Civil (#CivSocWeek) se celebrará del 4 al 7 de marzo
  • Emilie Prouzet – Competitividad a largo plazo: factores y agentes para trazar el camino de cara al futuro
  • Ana Gomes – Superar a la extrema derecha en Europa: causas y las soluciones necesarias
  • Ucrania, dos años después
Reference number
3/2024

En su pleno de enero, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) celebró un debate sobre la planificación de las infraestructuras energéticas en el que se destacó que las redes de electricidad y gas transnacionales son fundamentales para conectar la Unión y deben reforzarse mediante inversiones específicas.

Las instituciones europeas deben reconocer, involucrar y apoyar a la sociedad civil como parte de un diálogo civil estructurado

Carta de solidaridad con los sindicatos argentinos por la huelga general del 24 de Enero

La economía social y la lucha contra la pobreza y la exclusión social

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Lucha contra los abusos sexuales de menores en línea

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Fiscalidad basada en el Estado de la sede principal de las pymes

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