por Biljana Spasovska,

Red de Desarrollo de la Sociedad Civil de los Balcanes (BCSDN)

Los esfuerzos de Macedonia del Norte por integrarse en la UE atraviesan un momento crítico, ya que los progresos del país se han visto empañados por contratiempos y retrasos provocados por conflictos bilaterales no resueltos y la pérdida de apoyo público. Pese a estos obstáculos, la promesa de prosperidad económica y estabilidad regional sigue impulsando el deseo de la nación por integrarse en la UE.

por Biljana Spasovska,

Red de Desarrollo de la Sociedad Civil de los Balcanes (BCSDN)

Los esfuerzos de Macedonia del Norte por integrarse en la UE atraviesan un momento crítico, ya que los progresos del país se han visto empañados por contratiempos y retrasos provocados por conflictos bilaterales no resueltos y la pérdida de apoyo público. Pese a estos obstáculos, la promesa de prosperidad económica y estabilidad regional sigue impulsando el deseo de la nación por integrarse en la UE.

Las encuestas realizadas entre la ciudadanía muestran una tendencia preocupante: el apoyo a la adhesión a la UE se ha reducido en los últimos años. Este descenso refleja una frustración generalizada por la lentitud de los avances y la percepción de una falta de compromiso por parte de los Estados miembros de la UE.

El camino del país hacia la adhesión a la UE se ha visto afectado por asuntos complejos que desbordan las fronteras de Macedonia del Norte. La crisis de democracia y la inestabilidad política en la región y en los Estados miembros de la UE, junto con el auge del nacionalismo de derechas, plantean retos importantes al proceso de integración. Sin embargo, en medio de estos desafíos sigue habiendo margen para el optimismo y la renovación, ya que muchas personas consideran que la integración en la UE constituye una vía hacia la prosperidad y la mejora de los niveles de vida en el futuro. También es alentador el hecho de que la legislación del país ya esté en gran medida armonizada con la de la UE.

Para avanzar, Macedonia del Norte debe dar prioridad a seguir progresando en los capítulos de reformas y en las negociaciones sobre ámbitos críticos como el Estado de Derecho, la justicia, la democracia y la mejora de la administración pública. Lograr avances visibles en estas áreas como consecuencia del proceso de adhesión a la Unión Europea también ayudaría a reforzar el apoyo de la opinión pública a la UE. A medida que el país vaya encauzando su camino hacia la adhesión, serán fundamentales el compromiso con los valores democráticos, la cooperación regional y la búsqueda de un destino europeo compartido.

Aunque el país deberá dar muestras de madurez política y realizar las reformas necesarias, la UE debe dejar claro al pueblo de Macedonia del Norte que el proceso de adhesión es justo, está basado en los méritos y sigue adelante. Es necesario manifestar la voluntad política de avanzar en la adhesión, como se ha demostrado con respecto a Ucrania; deben recompensarse los progresos y adoptarse medidas que garanticen una capacidad adecuada en ambas partes para impulsar el proceso.

Por último, tiene que quedar claro que no hay una alternativa mejor para el beneficio de todas las partes que la adhesión de Macedonia del Norte o del resto de la región a la UE. En síntesis, Macedonia del Norte puede ser un país pequeño, pero su rico patrimonio cultural, su ubicación estratégica y su compromiso con los valores democráticos aportarían estabilidad regional y oportunidades de crecimiento económico, lo que sin duda reforzaría la diversidad y la cohesión de la UE.

Bienvenidos a Grassroots View, el pódcast del Comité Económico y Social Europeo. En este episodio exploramos las complejidades de la gobernanza económica y los retos a los que se enfrenta el escenario económico europeo. Hablaremos del nivel de consenso sobre la gobernanza económica entre los países de la UE y de las difíciles decisiones que Europa tendrá que tomar para adaptar su economía a las exigencias del siglo XXI.

Bienvenidos a Grassroots View, el pódcast del Comité Económico y Social Europeo. En este episodio exploramos las complejidades de la gobernanza económica y los retos a los que se enfrenta el escenario económico europeo. Hablaremos del nivel de consenso sobre la gobernanza económica entre los países de la UE y de las difíciles decisiones que Europa tendrá que tomar para adaptar su economía a las exigencias del siglo XXI.

Luca Jahier, antiguo presidente del CESE y actual presidente del Grupo del Semestre Europeo del CESE, Margarida Marques, diputada al Parlamento Europeo por la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, Maria Demertzis, colaboradora principal de Bruegel, y Maria Tadeo, corresponsal en Bruselas. (tk)

El sábado 4 de mayo de 2024 el Comité acogió al público en su tradicional jornada de puertas abiertas, durante la que brindó información a la ciudadanía e intentó despertar su interés por el papel del CESE en el entramado europeo y por las próximas elecciones europeas.

El sábado 4 de mayo de 2024 el Comité acogió al público en su tradicional jornada de puertas abiertas, durante la que brindó información a la ciudadanía e intentó despertar su interés por el papel del CESE en el entramado europeo y por las próximas elecciones europeas.

A lo largo de la jornada el CESE organizó una serie de actividades en su sede, el edificio Jacques Delors de Bruselas. Los participantes pudieron visitar las instalaciones y descubrir lo que el CESE puede hacer por la ciudadanía, conocer el papel del Comité en el proceso decisorio de la UE y compartir sus intereses y preocupaciones con los miembros del CESE.

Los visitantes también tuvieron la oportunidad de averiguar qué hacen los miembros del Comité en sus países de origen y participar en diversas actividades en vivo como juegos interactivos, un concurso sobre la UE y un taller de pintacaras para niños.

Por la mañana, el Comité también dispensó una calurosa acogida a un grupo de miembros y personal del CESE que habían recorrido cientos de kilómetros en bicicleta por Francia y Bélgica para concienciar sobre la importancia de las elecciones europeas.

Encabezado por Bruno Choix, miembro del Grupo de Empresarios del CESE, el grupo viajó de Caen (Francia) a Bruselas durante cuatro días, lo que supone un total de unos 500 km. En el tramo final, desde Waterloo hasta la sede del Comité en Bruselas, se les unieron otros miembros y personal del CESE. (mp)

La Sección de Relaciones Exteriores (REX) del CESE ha organizado su 2.ª campaña y conferencia sobre la lucha contra la desinformación como parte de su proyecto general en torno a este problema, que se llevará a cabo con la ayuda de la sociedad civil. 

La Sección de Relaciones Exteriores (REX) del CESE ha organizado su 2.ª campaña y conferencia sobre la lucha contra la desinformación como parte de su proyecto general en torno a este problema, que se llevará a cabo con la ayuda de la sociedad civil.

Tras el éxito de la campaña de Bulgaria, esta edición tuvo lugar el 18 de abril en Moldavia, un país que ha reforzado recientemente sus capacidades en el ámbito de las comunicaciones estratégicas y el diálogo mediante la creación de dos organismos específicos: el Centro de Comunicaciones Estratégicas y Lucha contra la Desinformación y el Centro de Iniciativas Civiles a favor de las Minorías Nacionales.

La conferencia se celebró en cooperación con la Universidad Estatal de Chisináu (Moldavia).

Oliver Röpke, presidente del CESE, intervino para destacar la importancia de promover el diálogo e implicar a la ciudadanía en su conjunto, con toda su diversidad de orígenes y colectivos, en la lucha contra las injerencias extranjeras y la desinformación.

La desinformación suele propagarse horizontalmente entre la población, por lo cual la mejor manera de abordar el problema no es con un enfoque descendente, sino a través de la reflexión y el compromiso directo de la ciudadanía. Allá donde la desinformación esté fracturando el entramado de nuestras sociedades, la sociedad civil organizada puede desempeñar un papel crucial.

Ana Revenco, directora del Centro de Comunicaciones Estratégicas y Lucha contra la Desinformación y destacada oradora de la conferencia, subrayó que las personas no se bastan por sí solas para luchar contra la desinformación y el Centro podría mejorar las capacidades de la ciudadanía para combatir la desinformación tóxica a largo plazo.

«El objetivo de erradicar la desinformación es poco realista. Nuestros esfuerzos conjuntos se centrarán en prevenir y desmentir las noticias falsas y mitigar el impacto nefasto que tienen en nuestras sociedades», añadió.

Mihai Peicov, gerente del Centro de Iniciativas Civiles a favor de las Minorías Nacionales, afirmó que la creación de este Centro por parte del Gobierno es un paso importante para la integración de todas las personas en la sociedad y confirmó que se requieren nuevas políticas educativas orientadas a las minorías.

La conferencia puso de relieve el papel de la enseñanza y centró su atención en la juventud: muchas de las ideas expuestas procedieron de los colectivos más jóvenes, los estudiantes y los periodistas que asistieron.

Puede ver el videorreportaje de la conferencia aquí.

#EUvsDisinfo (at)

Tras veinte años en espera de adherirse a la UE, Macedonia del Norte ha asistido a la mengua del apoyo público a la adhesión. Sin embargo, pese a los escasos avances, los tropiezos y los retrasos (aunque Macedonia del Norte obtuvo el estatuto de país candidato en diciembre de 2005, tuvieron que pasar quince años antes de que se entablaran las negociaciones de adhesión, lo que constituye un récord en la historia de la UE), la promesa de prosperidad económica y estabilidad regional sigue impulsando el deseo de este país de unirse al bloque. Pero la UE también tiene que demostrar que está dispuesta a avanzar en el proceso de adhesión y a recompensar los progresos realizados, escribe nuestra invitada sorpresa, Biljana Spasovska, directora ejecutiva de la Red de Desarrollo de la Sociedad Civil de los Balcanes y «miembro de un país candidato a la adhesión» (Macedonia del Norte) en el CESE.

Tras veinte años en espera de adherirse a la UE, Macedonia del Norte ha asistido a la mengua del apoyo público a la adhesión. Sin embargo, pese a los escasos avances, los tropiezos y los retrasos (aunque Macedonia del Norte obtuvo el estatuto de país candidato en diciembre de 2005, tuvieron que pasar quince años antes de que se entablaran las negociaciones de adhesión, lo que constituye un récord en la historia de la UE), la promesa de prosperidad económica y estabilidad regional sigue impulsando el deseo de este país de unirse al bloque. Pero la UE también tiene que demostrar que está dispuesta a avanzar en el proceso de adhesión y a recompensar los progresos realizados, escribe nuestra invitada sorpresa, Biljana Spasovska, directora ejecutiva de la Red de Desarrollo de la Sociedad Civil de los Balcanes y «miembro de un país candidato a la adhesión» (Macedonia del Norte) en el CESE.

Biljana Spasovska es directora ejecutiva de la Red de Desarrollo de la Sociedad Civil de los Balcanes (BCSDN, por sus siglas en inglés), una red regional de organizaciones de la sociedad civil (OSC) que colaboran para empoderar a la sociedad civil de los Balcanes y reforzar su desarrollo. También es copresidenta de la Alianza de OSC para la Eficacia del Desarrollo, socia del Estándar Global para la Rendición de Cuentas de las OSC y «miembro de un país candidato a la adhesión» del CESE.

Biljana cuenta con más de diez años de experiencia al frente de iniciativas políticas y de promoción destinadas a reforzar el papel de la sociedad civil en los Balcanes y su incidencia en los procesos políticos nacionales y de la UE. Ha contribuido a varios proyectos colaborativos —asumiendo en algunos casos su liderazgo— a escala regional, europea y mundial, destinados a fomentar un entorno más propicio para la sociedad civil, una política de ampliación de la UE más creíble, una mejor rendición de cuentas de la sociedad civil y una cooperación al desarrollo más eficaz.

Es titular de un máster en Estudios Interdisciplinarios por la Universidad de Bolonia y, en la actualidad, cursa un doctorado en Globalización y Democracia.

Este año, la Plataforma Europea de Partes Interesadas de la Economía Circular (ECESP) —iniciativa en cuyo desarrollo y gestión participa el Comité Económico y Social Europeo (CESE)— aunó fuerzas con la Presidencia belga del Consejo de la UE y el Foro Mundial de la Economía Circular (WCEF), con sede en Finlandia, para su conferencia emblemática de los días 15 y 16 de abril.

Este año, la Plataforma Europea de Partes Interesadas de la Economía Circular (ECESP) —iniciativa en cuyo desarrollo y gestión participa el Comité Económico y Social Europeo (CESE)— aunó fuerzas con la Presidencia belga del Consejo de la UE y el Foro Mundial de la Economía Circular (WCEF), con sede en Finlandia, para su conferencia emblemática de los días 15 y 16 de abril.

Celebrada en Square, el Centro de Convenciones de Bruselas, con más de mil participantes y ciento cincuenta oradores, la conferencia mostró soluciones circulares de impacto, basadas en los últimos hallazgos científicos. Los delegados del CESE compartieron el éxito de la ECESP.

Cillian Lohan, miembro del CESE y cofundador de la ECESP, la describió como una «red de redes» que sirve de puente entre la elaboración de políticas y la sociedad civil con miras al progreso circular. Anders Ladefoged, miembro del Grupo Director de la ECESP, destacó su papel en el debate sobre los avances y las lagunas de Europa en materia de circularidad, como plataforma para la colaboración y el aprendizaje. La miembro del CESE Maria Nikolopoulou, por su parte, hizo hincapié en la creciente interactividad de la ECESP, al facilitar el diálogo a través de iniciativas como #EUCircularTalks.

Durante la sesión plenaria de clausura de la conferencia, la comisaria de Asociaciones Internacionales, Jutta Urpilainen, anunció dos iniciativas para apoyar la transición mundial hacia una economía circular: el centro de recursos de la economía circular de la UE, financiado por la Comisión Europea con quince millones de euros, y el programa «SWITCH to Circular Economy in East and Southern Africa» (para el fomento de la economía circular en África Oriental y Austral), al que la Comisión aportará cuarenta millones de euros a lo largo de cinco años. La Plataforma se comprometió a apoyar ambas iniciativas.

La ECESP, iniciada por el CESE y la Comisión Europea en 2017, promueve el diálogo, difunde buenas prácticas y proporciona información sobre la economía circular con el objetivo de traducir ideas en acciones. El CESE lleva tiempo defendiendo activamente la circularidad, y ya en 2015 manifestó su apoyo al Plan de Acción de la UE para la Economía Circular. La Plataforma representa un esfuerzo conjunto para lograr la participación de todas las partes interesadas en la realización de una visión que apuesta por la circularidad, con la finalidad de acelerar la transición a través del diálogo y la cooperación.

Por Jarosław Pietras

El Dr. Jarosław Pietras, antiguo negociador principal adjunto para la adhesión de Polonia a la UE, reflexiona sobre el impacto de la ampliación que tuvo lugar hace veinte años y sobre los beneficios tanto económicos como de otro tipo que trajo consigo, no solo para Polonia y los demás países que se adhirieron sino también para la UE en su conjunto. La decisión de ampliar la Unión Europea en 2004 fue una clara muestra del compromiso de la Unión con la unidad, la diversidad y la solidaridad. Aún hoy podemos aprender de ella valiosas lecciones para cualquier futura negociación de preadhesión. 

Por Jarosław Pietras

El Dr. Jarosław Pietras, antiguo negociador principal adjunto para la adhesión de Polonia a la UE, reflexiona sobre el impacto de la ampliación que tuvo lugar hace veinte años y sobre los beneficios tanto económicos como de otro tipo que trajo consigo, no solo para Polonia y los demás países que se adhirieron sino también para la UE en su conjunto. La decisión de ampliar la Unión Europea en 2004 fue una clara muestra del compromiso de la Unión con la unidad, la diversidad y la solidaridad. Aún hoy podemos aprender de ella valiosas lecciones para cualquier futura negociación de preadhesión. 

Tras veinte años, es más que evidente que el ingreso de la mayoría de los países de Europa Central, junto con Malta y Chipre, en la UE no solo representó una «gran ampliación», sino que constituyó un hito histórico para toda la Unión. El impacto fue profundo, especialmente en el panorama económico de las naciones recién integradas.

La ampliación elevó considerablemente el nivel de vida en los ocho países de Europa Central (Chequia, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania y Polonia), que experimentaron colectivamente un notable aumento de su PIB per cápita en paridad de poder adquisitivo (PPA), superando lo que podría haberse logrado si hubieran permanecido fuera de la UE. Las estadísticas siempre se refieren a medias relativas a los beneficios tangibles generados por la integración. Cabe señalar que, aunque los beneficios no se distribuyeron de manera uniforme entre los Estados miembros, y algunos experimentaron mejoras más significativas que otros, todos los países lo hicieron en cierta medida. Por ejemplo, Lituania y Polonia fueron los más aventajados y obtuvieron los beneficios más sustanciales de la adhesión a la UE, mientras Estonia y Eslovenia avanzaban menos a causa de los retos que afrontaron, especialmente por el impacto de la crisis financiera de 2008.

La adhesión a la Unión Europea dio lugar a una nueva era de prosperidad económica para Polonia y sus vecinos de Europa Central. Polonia, en particular, constituye un ejemplo destacable del éxito del desarrollo posterior a la adhesión. El país experimentó un crecimiento económico sin precedentes, en el que su PIB se duplicó entre 2004 y 2022. Del mismo modo, otros Estados miembros de la región también disfrutaron de un crecimiento sustancial de su PIB per cápita, aunque con tasas variables. Eslovaquia y Lituania, por ejemplo, mostraron avances encomiables, que redujeron la brecha de desarrollo con Europa Occidental. Los datos estadísticos de este período ofrecen una imagen de resiliencia y dinamismo, ya que estos países aprovecharon la pertenencia a la UE para impulsar la expansión económica y mejorar su competitividad a escala mundial. Este destacable logro pone de relieve el impacto transformador de la integración en la UE para las economías de todos los nuevos Estados miembros. Todo esto se produjo a pesar de las repercusiones de la crisis financiera, durante la cual los nuevos miembros de la UE lograron tasas de crecimiento superiores a las previstas.

El período posterior a la ampliación de la UE de 2004 no estuvo exento de problemas. Por ejemplo, la crisis financiera mundial de 2008 provocó perturbaciones en toda la economía europea, poniendo a prueba la resiliencia tanto de los Estados miembros asentados como de los recién integrados. A pesar de los efectos adversos de la crisis, los nuevos miembros de la UE demostraron una notable resiliencia y superaron las previsiones iniciales de crecimiento. Su capacidad para capear la tormenta y mantener tasas de crecimiento positivas puso de relieve la fortaleza de sus economías y los beneficios de la integración en la UE. Aunque la crisis planteaba importantes retos, también brindó a estos países la oportunidad de beneficiarse plenamente del estrecho vínculo con la economía europea. También fue una prueba del grado de compromiso de los países recién incorporados con los valores europeos y la solidaridad en tiempos de adversidad.

A lo largo del proceso de negociación, la sociedad civil polaca surgió como una poderosa fuerza en pro del cambio y el progreso. Las organizaciones de la sociedad civil, los movimientos de base y los grupos de defensa de los derechos desempeñaron un papel crucial en la promoción de la integración en la UE y en la protección de los valores democráticos en Polonia. Sus incansables esfuerzos de sensibilización, movilización de apoyo y exigencia de responsabilidades a los dirigentes fueron decisivos para configurar la opinión pública e impulsar un cambio positivo. Al colaborar activamente con la ciudadanía, fomentar el diálogo y promover la transparencia, la sociedad civil polaca contribuyó a garantizar que el proceso de negociación siguiera siendo inclusivo y democrático y diese respuesta a las necesidades de la población. Sus contribuciones no solo facilitaron la adhesión de Polonia a la Unión, sino que también apuntalaron los cimientos de la democracia y la sociedad civil en el país.

La decisión de ampliar la Unión Europea en 2004 fue una clara muestra del compromiso de esta con la unidad, la diversidad y la solidaridad. Al acoger en su seno a la mayoría de los países de Europa Central, junto con Malta y Chipre, la UE amplió su potencial económico, su riqueza cultural y su influencia geopolítica. La adhesión de estos países aportó nuevas perspectivas, talentos y oportunidades a la Unión, enriqueciendo el mosaico de diversidad que la caracteriza y reforzando su presencia en el mundo. Desde un punto de vista geopolítico, la ampliación reforzó la influencia y la estabilidad de la UE mediante la integración de los países de Europa Central y Oriental en su marco de cooperación y colaboración. En el ámbito institucional, diversificó las perspectivas de la UE y profundizó en su integración, sentando las bases de una Unión más cohesionada y resiliente.

La reflexión sobre las experiencias de la ampliación de la UE de 2004 permite extraer valiosas lecciones, especialmente en lo que se refiere al proceso de negociación y a los preparativos de preadhesión. Si hoy tuviese que emprender una tarea similar, abogaría por hacer mayor hincapié en las condiciones de preadhesión y en los mecanismos de apoyo en todas las negociaciones futuras, en particular en los ámbitos de la gobernanza y el Estado de Derecho. Es esencial garantizar que los países candidatos cumplan los criterios y normas necesarios antes de adherirse a la UE para salvaguardar la integridad de la Unión y proteger sus valores. Además, proporcionar un apoyo y una asistencia adecuados a los países candidatos durante el proceso de negociación es crucial para su integración satisfactoria y la estabilidad a largo plazo en la UE.

El núcleo del proceso de negociación para la ampliación de la UE de 2004 fue un compromiso compartido con el fomento de la estabilidad, la democracia y la prosperidad en toda Europa. El deseo de reforzar los lazos de cooperación y solidaridad entre las naciones europeas guió las negociaciones, ya que tanto los países candidatos como los que ya formaban parte de la UE reconocían los beneficios mutuos de la ampliación. Aunque las negociaciones fueron complejas y difíciles, en última instancia estuvieron impulsadas por una visión compartida de una Europa unida y próspera, en la que todas las naciones pudieran progresar juntas en el marco de la Unión Europea.

A medida que los países candidatos a integrarse en la UE avanzan en el camino hacia la adhesión en 2024, hay que tener en cuenta varias consideraciones fundamentales. En primer lugar, dar prioridad a las reformas que se ajusten a las normas y valores de la UE es esencial para el éxito de la integración y la estabilidad a largo plazo dentro de la Unión. Esto supone, entre otras cosas, reforzar las instituciones democráticas, promover el Estado de Derecho y salvaguardar los derechos y libertades fundamentales. Además, colaborar de forma proactiva con los miembros actuales de la UE para generar confianza y apoyo es crucial para una transición fluida a la Unión. Al demostrar un verdadero compromiso con los valores y la cooperación europeos, los países candidatos pueden allanar el camino para que su propio futuro sea más halagüeño dentro de la Unión Europea.

En la actualidad, Jarosław Pietras es investigador visitante en el Centro Wilfried Martens de Estudios Europeos de Bruselas y profesor visitante en el Colegio de Europa de Brujas.

Formó parte del equipo negociador de la adhesión de Polonia a la UE desde 1998, cuando comenzaron las negociaciones, hasta 2004, cuando Polonia se integró en la UE. Entre 1990 y 2006 trabajó en su Polonia natal como secretario de Estado en el Ministerio de Hacienda, secretario de Estado para Europa y jefe de la Oficina del Comité para la Integración Europea. De 2008 a 2020 trabajó como director general en el Consejo de la Unión Europea, dedicado a una amplia gama de ámbitos de actividad (cambio climático, medio ambiente, transporte, telecomunicaciones, energía, educación, cultura, política audiovisual, juventud y deporte). Es doctor en Economía por la Universidad de Varsovia y autor de varias publicaciones sobre la UE, la sostenibilidad y el comercio. También ha sido becario de la Fundación Fulbright y miembro de la junta directiva del grupo de reflexión BRUEGEL entre 2008 y 2011. 

Por el Grupo de Trabajadores del CESE

La campaña del Parlamento Europeo «Usa tu voto. Si no, otros decidirán por ti» es muy acertada. Su vídeo electoral, que ahonda en las raíces del proyecto europeo de construir un futuro pacífico sobre las cenizas de la guerra y el genocidio, toca una fibra sensible. Especialmente hoy en día, con el extremismo y la apatía desbocados, a menudo la política se asemeja más a un programa de telerrealidad que a una verdadera ágora. 

Por el Grupo de Trabajadores del CESE

La campaña del Parlamento Europeo «Usa tu voto. Si no, otros decidirán por ti» es muy acertada. Su vídeo electoral, que ahonda en las raíces del proyecto europeo de construir un futuro pacífico sobre las cenizas de la guerra y el genocidio, toca una fibra sensible. Especialmente hoy en día, con el extremismo y la apatía desbocados, a menudo la política se asemeja más a un programa de telerrealidad que a una verdadera ágora.

¿Seguro que quieres dejar que otros decidan por ti? Ya lo están haciendo y están optando –otra vez– por la austeridad.

Nuestra presidenta, Lucie Studničná, lo ha dicho alto y claro: no podemos permitirnos otra crisis de austeridad. Las medidas adoptadas durante la última crisis financiera dejaron a algunos países en un limbo caracterizado por el declive económico y la fuga de cerebros. En España, Italia y Grecia, la tasa de desempleo sigue siendo elevada y el PIB per capita, muy alejado de los niveles de 2008. Esta ausencia de soluciones ha ocasionado un auge del euroescepticismo y del populismo, propiciado por un giro hacia la extrema derecha.

Las nuevas normas presupuestarias dejarán inermes a la mayoría de los Estados miembros para afrontar los retos climáticos y sociales que se avecinan. Las promesas de La Hulpe sonarán huecas. La ciudadanía sufrirá, y añadir dificultades económicas, que los gobiernos seguramente calificarán de «impuestas desde Bruselas», podría representar para muchas personas la gota que colme el vaso.

La democracia no consiste solo en votar: la sociedad civil y los sindicatos son fundamentales para mantener su vigor. Sin embargo, el voto no es una mera herramienta de legitimación y dista mucho de ser inútil. Es un derecho logrado con mucho esfuerzo que, en muchos lugares, ha costado la vida de millones de personas a lo largo de muchas generaciones. Y podemos perderlo.

Las decisiones sobre la austeridad no están grabadas a fuego. Hacemos un llamamiento de cara a las elecciones europeas de junio, y a todas las elecciones nacionales que se avecinan: usa tu voto. No dejes que te lo arrebaten. Vota por el progreso social. Juntos podemos seguir mejorando nuestros países y la Unión Europea y cambiar lo que no funciona. 

En el pleno de abril del CESE, Maive Rute, directora general adjunta de Mercado Interior de la Comisión, y Oliver Röpke, presidente del CESE, destacaron que reforzar la competitividad de la UE es fundamental para potenciar el crecimiento de nuestra economía y aumentar el bienestar de nuestra sociedad.

En el pleno de abril del CESE, Maive Rute, directora general adjunta de Mercado Interior de la Comisión, y Oliver Röpke, presidente del CESE, destacaron que reforzar la competitividad de la UE es fundamental para potenciar el crecimiento de nuestra economía y aumentar el bienestar de nuestra sociedad.

En opinión de Maive Rute, no hay tiempo que perder. La UE tiene que actuar con rapidez y sentido de urgencia si quiere recuperar el retraso y sobrevivir frente al poder excesivo de los gigantes económicos mundiales.

Hizo una valoración de la situación de la competitividad de la EU y afirmó: «Necesitamos un cambio radical. La aplicación del mercado único no puede depender exclusivamente de la buena voluntad: las normas tienen que cumplirse de verdad. Necesitamos exportar nuestros productos y tecnologías, pero no nuestros puestos de trabajo. Nuestras industrias deben ser competitivas y la inversión debe hacerse aquí».

Tras señalar que la competitividad constituye una piedra angular del éxito económico de la UE, ya que impulsa el crecimiento, la innovación y la prosperidad, al tiempo que refuerza su influencia y resiliencia a escala mundial, Oliver Röpke añadió: «Cuando hablamos de competitividad europea, hemos de situar a las personas en el centro del debate y asegurarnos de que no dejamos a nadie atrás. Su impacto e importancia últimos radican en qué efectos tiene en el bienestar, las oportunidades y la prosperidad de las personas y de las comunidades. Por consiguiente, todo debate sobre la competitividad debe dar prioridad a las necesidades, los derechos y las aspiraciones de la ciudadanía».

En el pleno también se aprobó el Dictamen «Estrategia de competitividad a largo plazo», a cargo de la ponente Emilie Prouzet y del coponente Stefano Palmieri. (mp)

Una de cada diez mujeres vive en la pobreza extrema. Una de cada tres es víctima de violencia. Asistimos a una creciente represión contra los derechos de las mujeres en todo el mundo, y la UE no es una excepción. Con las elecciones europeas y la formación de una nueva Comisión Europea a la vuelta de la esquina, el apoyo continuado de las instituciones y la sociedad civil será fundamental para impulsar el empoderamiento de las mujeres y las niñas 

Una de cada diez mujeres vive en la pobreza extrema. Una de cada tres es víctima de violencia. Asistimos a una creciente represión contra los derechos de las mujeres en todo el mundo, y la UE no es una excepción. Con las elecciones europeas y la formación de una nueva Comisión Europea a la vuelta de la esquina, el apoyo continuado de las instituciones y la sociedad civil será fundamental para impulsar el empoderamiento de las mujeres y las niñas

El 25 de abril, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) celebró durante su pleno un debate con algunas de las principales organizaciones de la UE que defienden la igualdad de género para destacar la acuciante necesidad de seguir impulsando los derechos de las mujeres en el próximo mandato de la UE.

El debate tuvo lugar un día después de que el Parlamento Europeo diera luz verde a la primera Directiva de la UE sobre la lucha contra la violencia de género y versó sobre las conclusiones del 68.º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas (CSW). La CSW es el principal foro internacional para evaluar los avances en la consecución de la igualdad de género y este año se ha centrado en la pobreza entre las mujeres.

El CESE contribuyó a ese 68.º período de sesiones, celebrado en marzo en Nueva York, con la declaración A gender lens on poverty (Una perspectiva de género sobre la pobreza), que comprende diez puntos de acción para el empoderamiento económico y la protección social de las mujeres.

Oliver Röpke, presidente del CESE, afirmó: «Dado que la pobreza no es neutra desde el punto de vista del género, nuestra respuesta tampoco puede serlo. La violencia cometida contra las mujeres repercute en su riesgo de pobreza y en su capacidad para participar en pie de igualdad en el mercado laboral. Por ello, no puedo sino acoger con satisfacción la votación final en el Parlamento Europeo de la primera Directiva de la historia que tiene por objetivo proteger a las mujeres contra la violencia de género y la violencia doméstica a escala europea».

«La acción concertada en todos los niveles ha logrado una serie de hitos durante el mandato de esta Comisión, como la Directiva de la UE sobre transparencia retributiva y la Estrategia Europea de Cuidados», señaló Lanfranco Fanti, miembro del gabinete de la comisaria de Igualdad, Helena Dalli.

Los participantes en el debate pidieron que se cree una formación del Consejo de la UE dedicada a la igualdad de género, se nombre un coordinador de la UE sobre violencia contra las mujeres y se renueve el mandato de la comisaria de Igualdad.

«Necesitamos el apoyo político de la UE», afirmó Florence Raes, directora de ONU-Mujeres en Bruselas. A pesar de los avances reales en materia de igualdad, los derechos de las mujeres se están viendo socavados en una medida sin precedentes y existe un riesgo creciente de que la igualdad de género se elimine de la lista de prioridades.

«Ser mujer y miembro de un grupo minoritario significa que tendrás que luchar. Tenemos que recordar que la igualdad ya no es suficiente: la igualdad necesita interseccionalidad», aseveró Ilaria Todde, directora de promoción de EuroCentralAsian Lesbian Community.

«La violencia contra las mujeres está profundamente arraigada en los sistemas patriarcales de todo el mundo. Hoy aplaudimos la aprobación de la primera Directiva de la UE sobre la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica», declaró Mary Collins, directora del Lobby Europeo de Mujeres. (ll)