El CESE formula recomendaciones concretas para construir un sistema alimentario resiliente y sostenible de cara al futuro

El CESE ha compartido su visión para transformar los sistemas agrícola, pesquero y alimentario de la UE a fin de garantizar la resiliencia y la sostenibilidad en tiempos de crisis. 

En un Dictamen aprobado en octubre, el CESE abogó por un sistema alimentario competitivo, resistente a las crisis y coherente con los objetivos medioambientales y sociales de la UE. Hizo hincapié en la seguridad alimentaria, unos ingresos justos para los productores, la resiliencia medioambiental y el apoyo a la próxima generación de productores de alimentos.

«Es fundamental garantizar unos ingresos estables y sostenibles de los productores, así como fomentar una política alimentaria basada en el conocimiento que fomente la innovación», declaró Arnold Puech d’Alissac, presidente de la Organización Mundial de Agricultores y uno de los tres ponentes del Dictamen.

Para ello, el CESE propone reforzar la posición negociadora del sector agrícola en las negociaciones de precios y aumentar la financiación de la agricultura y la pesca de la UE. Reclamó igualmente que los acuerdos comerciales futuros incorporen el Pacto Verde y las normas «de la granja a la mesa» y garanticen una competencia leal y una calidad elevada de los alimentos.

«Garantizar unos ingresos justos para los productores primarios es fundamental», afirmó Piroska Kállay, otra de las ponentes del Dictamen.

Para lograrlo, el CESE pide un sistema de aplicación más estricto de las prácticas comerciales justas y la prohibición de las ventas a precios inferiores a los costes con el fin de reequilibrar la cadena de suministro alimentario. También son de suma importancia unas políticas que promuevan el relevo generacional, que se centren en los jóvenes y las mujeres y que incorporen la educación, la formación y el apoyo a las cooperativas.

Para apoyar la sostenibilidad, el CESE recomienda recompensar la captura de carbono, por ejemplo las prácticas de gestión sostenible del suelo, y prevenir la fuga de carbono. «Estas medidas ayudarían a adaptar la producción de alimentos a los objetivos climáticos de la UE y a los compromisos medioambientales mundiales», afirmó Joe Healy, el tercer ponente.

Otra propuesta es un sistema de seguro público que permita proteger a los productores de catástrofes relacionadas con el clima, al objeto de garantizar de este modo la continuidad del suministro de alimentos.

El CESE exige políticas para restaurar la salud del suelo y del agua, mejorar la eficiencia hídrica y reducir el uso de recursos, además de medidas para atajar la burocracia e impulsar la transparencia mediante el seguimiento digitalizado de los precios y los costes.

Por último, el CESE recomienda la creación de un Consejo Europeo de Política Alimentaria para fomentar el diálogo sobre cuestiones relacionadas con la alimentación y adaptar la política alimentaria a objetivos sociales y medioambientales más ambiciosos. Estas propuestas constituyen una hoja de ruta para lograr que los sistemas alimentarios de la UE sean más resilientes, sostenibles y equitativos ante los retos mundiales. (ks)