European Economic
and Social Committee
Una economía europea competitiva solo se logrará con valentía política y la superación de las pulsiones nacionalistas
Por Stefano Mallia, presidente del Grupo de Empresarios del Comité Económico y Social Europeo
El poder económico de la UE en la escena internacional ha ido disminuyendo; su posición estratégica se ha debilitado gravemente a medida que se exacerbaban las tensiones geopolíticas. Ante esta tesitura, se realizaron dos estudios fundamentales para evaluar la competitividad de la UE y su mercado único. Las conclusiones, en forma de dos informes de los ex primeros ministros italianos Enrico Letta y Mario Draghi, expresan un firme apoyo a la consolidación bancaria.
La fragmentación del sector bancario europeo contribuye a la debilidad de su posición competitiva. Unos bancos más grandes y eficientes, que se constituyan mediante fusiones transnacionales, podrían reforzar significativamente la capacidad del sector para competir a escala mundial. Sin embargo, esta semana el Gobierno alemán se opuso al intento de adquisición de Commerzbank por parte del banco italiano UniCredit.
No se trata solo de un movimiento puntual de los gobiernos nacionales, sino de una situación de la que venimos siendo testigos y suscita preocupación. Cabe evocar la fusión EON-Endesa en 2008, cuando el Gobierno español intervino para bloquear la oferta de la empresa alemana. Lo mismo ocurrió cuando el entonces presidente francés, Nicolas Sarkozy, tomó la iniciativa de proteger de una adquisición extranjera a una Société Générale marcada por la crisis financiera, cuando el Gobierno portugués intentó impedir al grupo español Santander comprar el banco Totta & Açores SA y otros ejemplos en diversos Estados miembros.
La UE necesita algunos bancos de gran envergadura y alcance mundial, no porque no existan operadores de alta calidad a escala nacional, sino porque, en su estado actual, sencillamente se ven eclipsados por las entidades estadounidenses y chinas. Si queremos competir a escala mundial como continente, debemos contar con operadores capaces de competir con los de Estados Unidos y China. Solo a título comparativo, el valor de mercado de JPMorgan Chase equivale aproximadamente al de los diez bancos de mayor valor en Europa.
Hablar de «transfronterizo» en la Unión es una falacia, ya que la razón de ser esencial de la UE se basa en la supresión de las fronteras. Que un banco italiano procure adquirir una parte mayor de una entidad alemana es exactamente lo que las empresas y líderes de la UE llevan años pidiendo a gritos para poder pavimentar el camino hacia la competencia entre los líderes empresariales.
Necesitamos una integración más profunda de la UE. Necesitamos una unión bancaria y una unión de los mercados de capitales; en este contexto, Enrico Letta acaba de pedir una unión del ahorro y la inversión. La palabra «unión» es omnipresente.
La posición alemana sobre la propuesta de fusión UniCredit-Commerzbank suscita preocupación, ya que socava los mismísimos principios del mercado único de la UE. Es preciso que comprendamos todos que las dinámicas geopolíticas han evolucionado y que tal transformación también requiere un cambio de mentalidad en cuanto a cómo vemos y evaluamos tales fusiones y adquisiciones. O nos adaptamos a estas dinámicas o dejaremos de existir.
Al oponerse a movimientos como los de UniCredit, los gobiernos están poniendo en peligro los esfuerzos de la UE por reforzar su sector bancario, especialmente en una economía cada vez más globalizada en la que la escala y el alcance internacional son cruciales.
Supone en potencia obstaculizar la competitividad europea, ya que los bancos de otras regiones, como los de los Estados Unidos y China, están sujetos a menos restricciones y gozan de mayores oportunidades de consolidación. En última instancia, tal oposición podría debilitar la capacidad de Europa para competir a escala mundial, reduciendo la eficacia global del mercado único como instrumento para el crecimiento económico y la integración, en un continente que depende de la banca para el 75 % de sus necesidades de financiación.
El mercado único está diseñado para garantizar que las empresas puedan operar libremente a través de las fronteras de la UE, de modo que se promueva la competitividad y se permita a las empresas expandirse y crecer dentro de un marco europeo más amplio. No nos podemos permitir el proteccionismo: anteponer los intereses nacionales a los objetivos generales de la UE es un craso error.
En efecto, estas intervenciones generan una inseguridad jurídica perjudicial y, por tanto, disuaden a las inversiones extranjeras, fomentan la fuga de capitales europeos allende los mares y desalientan las fusiones transnacionales, esenciales para constituir empresas europeas más grandes y competitivas capaces de competir en la escena mundial.
Mario Draghi cuantifica la inversión anual adicional necesaria en más de 800 000 millones EUR, es decir, alrededor del 5 % del PIB de la UE. Para financiar esta inversión se necesitarán más recursos privados, el desarrollo de los mercados de capitales europeos y la culminación de la unión bancaria, así como mayores recursos públicos para poner en marcha proyectos conjuntos sufragados con deuda conjunta europea que financien empresas emergentes innovadoras, impidiendo así que se trasladen a los Estados Unidos.
El funcionamiento y la consolidación eficientes de los bancos europeos se constituyen así en ingredientes fundamentales para la salud financiera y la competitividad de la región, y es una cuestión que debe dejarse en manos de las empresas, y no de los gobiernos.
Estamos entrando en una nueva dinámica de incertidumbre, pues las certezas geopolíticas del pasado han dejado de ser inamovibles. Es una incertidumbre que plantea enormes retos, uno de los cuales se refiere, de hecho, a cómo podemos volver a hacer de Europa una potencia económica competitiva.
En sus informes, Draghi y Letta han precisado lo que se necesita en términos que no dejan lugar a dudas. Además de lo que han propuesto, debemos añadir la valentía política, ya que solo si añadimos este ingrediente esencial podremos finalmente alcanzar el éxito.