Poner fin al «edadismo»: El CESE insta a los Estados miembros a elaborar una nueva Estrategia sobre personas mayores

En un debate en el pleno con la vicepresidenta de la Comisión, Dubravka Šuica, el CESE pidió a la Comisión que presente una nueva Estrategia sobre personas mayores antes de que finalice el mandato actual.

El 12 de julio, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) emplazó a la Comisión Europea y a los Estados miembros a que elaborasen una nueva Estrategia europea sobre personas mayores que se aleje de la percepción actual de las personas mayores como una carga y un coste para la sociedad. En su lugar, dicha Estrategia debería buscar aprovechar mejor el potencial social, económico e intelectual de estas personas, que a menudo se ignora.

A falta de una política integral sobre las personas mayores o el envejecimiento, se trataría de la primera Estrategia de la UE para proteger los derechos de las personas mayores y velar por su participación plena en la sociedad y en la economía.

La Estrategia también ayudaría a desterrar las visiones edadistas que contribuyen a la discriminación de las personas mayores, algo que, junto con la discriminación por razón de género, sigue estando entre las formas más comunes de discriminación en la UE a pesar del rápido envejecimiento de la población europea. Según las estimaciones de Eurostat, de aquí a 2050 el número de personas de la UE con una edad entre 75 y 84 años crecerá un 56,1 %, mientras que el de las personas entre 65 y 74 años crecerá un 16,6 %.

La petición del CESE de una nueva Estrategia se formuló en el Dictamen aprobado en el pleno de julio, que acogió un debate con la vicepresidenta y comisaria de Democracia y Demografía de la Comisión, Dubravka Šuica, y la presidenta de AGE Platform Europe, Heidrun Mollenkopf.

El Dictamen había sido solicitado por la Presidencia española del Consejo de la UE, en cuya agenda política ocupa un lugar preferente al cambio demográfico.

El CESE hace un llamamiento claro e inequívoco a la Comisión para que elabore una Estrategia europea sobre personas mayores antes de que finalice el mandato actual. Considero que representa un punto de partida de gran alcance para la política social y demográfica europea, afirmó el ponente del Dictamen, Miguel Ángel Cabra de Luna.

La Estrategia debe contar con el apoyo de una «garantía» para personas mayores, similar a la Garantía Juvenil y a la Garantía Infantil Europea, que sirva de instrumento para su aplicación a escala nacional y de la UE. Asimismo, los programas de apoyo a las personas mayores deberían poderse subvencionar con financiación de la UE.

La nueva Estrategia deberá además abordar el empleo, la educación y la formación de las personas mayores y basarse en el respeto y la solidaridad entre generaciones. El Sr. Cabra de Luna aseguró que se requiere un enfoque de ciclo de vida para prevenir y reducir los desafíos relacionados con la edad, que corrija el actual enfoque del envejecimiento como coste.

La vicepresidenta Šuica afirmó que una nueva Estrategia y una Garantía para personas mayores serían pasos lógicos a seguir, que la Comisión examinará detenidamente.

Las personas mayores no son ni un gasto ni una carga; son un activo. No podemos considerar el cambio demográfico aisladamente: tenemos que observar cómo interactúa con megatendencias como las transiciones ecológica y digital, dijo, destacando la importancia de dar cabida al potencial de todas las generaciones y promover su participación activa en el mercado laboral y en la sociedad.

Unas tasas de empleo más elevadas entre los trabajadores de más edad ayudarían a superar las carencias del mercado laboral y la escasez de personal cualificado en toda la UE y, por ende, impulsarían el crecimiento económico. En este sentido, la Sra. Šuica añadió que las personas deberían poder trabajar más tiempo si así lo desean. La tasa de empleo entre los trabajadores de más edad en la UE sigue siendo inferior a la media, y el grupo de edad próxima a la jubilación (entre 55 y 64 años) registra tasas más elevadas de pobreza y exclusión social.

La Sra. Mollenkopf manifestó que la red AGE Platform Europe, que con sus más de cien organizaciones asociadas representa indirectamente a unos doscientos millones de personas mayores en Europa, apoya plenamente el llamamiento del CESE a favor de la nueva Estrategia, ya que hasta la fecha no se ha elaborado un plan marco de este tipo a escala europea.

Las personas mayores no deberían considerarse meros beneficiarios de prestaciones sociales; son ciudadanos con los mismos derechos a una vida plena y sin discriminación que las personas de cualquier otra edad. Sus derechos deben garantizarse en todos los ámbitos de la vida, añadió. Con esta Estrategia, los Estados miembros dispondrían de un documento para el establecimiento de tendencias, que les permitiría aprovechar el gran potencial de las personas mayores para modelar el cambio demográfico a largo plazo.

Durante el debate, los miembros del CESE apoyaron el llamamiento a favor de la nueva Estrategia. Gonçalo Lobo Xavier, miembro del Grupo de Empresarios, afirmó que es crucial enseñar a la sociedad a respetar a las personas mayores. La educación para el respeto de las personas mayores suele brillar por su ausencia; respetamos a la juventud, pero a menudo no respetamos a las personas mayores y eso no puede seguir así.

Marcin Zieleniecki, miembro del Grupo de Trabajadores, señaló la necesidad de modificar la forma en que se trata a las personas mayores. Vemos a las personas mayores como si solo necesitasen cuidados. Debemos empezar a considerarlos y tratarlos como a personas que constituyen una oportunidad.

La edad media de jubilación en la UE se sitúa en torno a los 65 años, con una esperanza de vida media de 84 años, lo que indica una urgente necesidad de promover tanto la longevidad como la buena salud.

Además, las personas mayores poseen un notable poder adquisitivo; en muchos países su patrimonio conforma una proporción significativa de la riqueza. Se prevé que la economía plateada, a manos de los consumidores de más edad, experimente un crecimiento sustancial de aquí a 2025, estimado en 5,7 billones de euros. Para aprovechar este potencial, la UE necesita estrategias eficaces que tengan en cuenta las dinámicas regionales y las oportunidades de la economía plateada.

Entre otras propuestas, el CESE llamó a la creación de una Agencia europea para las personas mayores, el envejecimiento y el reto demográfico, con el fin de fomentar el intercambio de buenas prácticas, la capacitación técnica y las acciones concretas en los ámbitos de acción de la Estrategia.

El CESE pidió asimismo que la Comisión Europea establezca un Año Europeo de las Personas Mayores, e instó la adopción de una Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las personas mayores que vele por que las personas de edad avanzada disfruten en condiciones de igualdad de los derechos humanos.