El empoderamiento es la clave para que el Pacto Europeo por el Clima sea un éxito, afirma el CESE

EU Climate Pact

En una de las semanas más importantes del año para la acción por el clima, marcada por el quinto aniversario del Acuerdo de París, el acuerdo del Consejo Europeo en cuestiones relacionadas con el cambio climático y el lanzamiento, por parte de la Comisión Europea, el 16 de diciembre, del Pacto Europeo por el Clima, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) pide que se empodere a la sociedad civil como condición previa para el éxito del Pacto, y que esta lo asuma como propio.

El CESE se congratula de que la Comisión haya reflejado sus recomendaciones en la Comunicación sobre el Pacto Europeo por el Clima publicada el 9 de diciembre. El Pacto Europeo por el Clima, basado en una participación y responsabilización genuinas por parte de los agentes climáticos locales, puede ser un vehículo para responder a la ambición climática de la UE, pero debe centrarse en empoderar a las personas para transformar los sistemas que nos han llevado al borde de la crisis climática, a través de la exploración, la experimentación y la demostración. Como ha pedido el CESE en dictámenes recientes, el Pacto Europeo por el Clima debe apoyar la acción por el clima —tanto actual como futura— a través del aprendizaje entre iguales, la enseñanza, el desarrollo de capacidades, la eliminación de obstáculos y la facilitación del acceso a la financiación.

Cinco años después del histórico Acuerdo de París, el mundo no va camino de alcanzar sus objetivos. Afrontamos una situación de emergencia climática crítica: el año 2020 tiene visos de ser uno de los tres años más calurosos registrados hasta ahora y la última década fue la más calurosa de la historia de la humanidad. El contenido calorífico de los océanos está en niveles récord, con olas de calor marinas generalizadas y temperaturas excepcionalmente cálidas en el Ártico. El Informe sobre la Brecha de Producción del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, publicado el 2 de diciembre, puso de manifiesto que los países tienen la intención de producir un 120 % más de combustibles fósiles en 2030 de lo que sería compatible con la limitación del calentamiento global a 1,5 °C.

La apropiación por parte de los agentes climáticos locales como requisito previo

Al introducir el concepto de neutralidad mundial en carbono, el Acuerdo de París cambió el discurso político y situó a los gobiernos y a las partes interesadas en una vía orientada a la acción. Este resultado habría sido imposible sin la movilización sin precedentes de las partes interesadas de la sociedad civil, en particular sindicatos, empresas, ONG, comunidades, ciudades y regiones. El CESE viene subrayando insistentemente que la sociedad civil y los ciudadanos son socios fundamentales en la lucha contra el cambio climático, ya que la participación activa de «todos los sectores de la sociedad» es una condición necesaria para que la política climática tenga éxito en la UE. Tenemos que pasar del sistema de consulta y participación en sentido descendente al codiseño, la cocreación y el empoderamiento. Es necesario ofrecer a las personas, organizaciones y empresas oportunidades verdaderas para participar en el proceso de toma de decisiones y convertirse en beneficiarios en igualdad de condiciones de la acción por el clima a escala mundial, si quieren dedicar tiempo y energía al proceso. Es necesario entablar diálogos directos con los ciudadanos para concienciarlos sobre la importancia de la transición a sociedades más sostenibles y comunidades locales más saludables.

Las instituciones de la UE deben escuchar y comprender las necesidades de los agentes climáticos de la sociedad civil

Una forma de aumentar la ambición climática consiste en crear entornos propicios para que los agentes no estatales adopten más medidas. Tenemos que ir más allá de los compromisos y obligaciones y fomentar una amplia participación que, a su vez, pueda seguir impulsando la acción por el clima. Los ejemplos existentes a nivel nacional, regional y municipal de asambleas y diálogos ciudadanos demuestran claramente la capacidad y el deseo de los ciudadanos de asumir la responsabilidad de encontrar soluciones a la crisis climática. El reconocimiento y la comunicación creíble de las medidas existentes podrían constituir un fuerte estímulo para seguir emprendiendo iniciativas contra el cambio climático. La financiación y otros recursos, el apoyo de los especialistas y la posibilidad de ayudar a perfilar las decisiones que repercuten en su labor permitirán aplicar de manera más amplia los enfoques de eficacia demostrada. Los problemas generales que más han remarcado los agentes de la sociedad civil que participan en la acción por el clima son la falta de acceso a la financiación, la falta de conocimientos especializados, la falta de personal y la falta de reconocimiento, así como la ausencia de un discurso coherente por parte de la UE y los gobiernos nacionales.

Sobre la publicación de la referida Comunicación, Peter Schmidt, presidente de la Sección de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente del CESE, comentó: El Pacto Europeo por el Clima brinda una oportunidad importante para concebir un enfoque participativo e innovador, que refleje, apoye e inspire las acciones que ya han emprendido en la sociedad civil, en las comunidades, las ciudades y las regiones. Estamos impacientes por colaborar con la Comisión en la elaboración de este Pacto.

Necesitamos mecanismos para responder a las necesidades de los agentes climáticos – ¡Démosles los recursos necesarios para actuar!

El CESE desea participar con la Comisión Europea y otros órganos de la UE en la creación de una plataforma europea de partes interesadas del Pacto por el Clima basada en los principios de inclusividad, transparencia y participación y responsabilización genuinas por parte de los agentes climáticos a todos los niveles. En nuestra opinión, unos modelos participativos con un enfoque demasiado reducido solo servirán para distraer y desilusionar quienes se comprometen.

El vicepresidente de Comunicación del CESE, Cillian Lohan, que también fue ponente del Dictamen del CESE «Facilitar el acceso a la financiación de la lucha contra el cambio climático para los agentes no estatales», afirmó que el desarrollo de capacidades y el apoyo financiero serán elementos esenciales del Pacto, que servirán para ofrecer orientaciones, información y educación sobre las políticas y las estrategias climáticas y que facilitara también el acceso a la financiación para proyectos a pequeña escala.

La creación, en el marco del Pacto, de un foro de la UE para la financiación de la lucha contra el cambio climático estimularía procesos de auténtico aprendizaje mutuo, el acceso a la financiación y eliminación de barreras. El nombramiento de miembros del CESE como embajadores a nivel de la UE en las circunscripciones que representan se basaría en sus amplias redes entre la sociedad civil para reforzar el Pacto. Además, debería incluirse en este Pacto un mecanismo de participación de los jóvenes en materia de clima y sostenibilidad facilitado por las organizaciones juveniles, como por ejemplo las mesas redondas sobre clima y sostenibilidad dirigidas a los jóvenes y organizadas por el CESE.