El CESE afirma que no se podrá salir de la crisis sin impulsar la inversión pública y privada

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Habida cuenta del desastroso impacto social y económico de la crisis de la COVID-19, el CESE ha aprobado dos Dictámenes adicionales sobre la Estrategia Anual de Crecimiento Sostenible y sobre la política económica de la zona del euro.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha presentado sus puntos de vista sobre la actual crisis económica y las perspectivas de recuperación en la zona del euro y en el conjunto de la UE. Por una parte, este órgano consultivo considera que las propuestas de la Comisión con respecto al plan Next Generation EU son bienvenidas y oportunas. Cualquier demora injustificada en la aprobación y la ejecución del plan conlleva el riesgo de minar gravemente la recuperación económica de la UE. Por otra parte, los miembros del CESE advierten de que los Estados miembros deben impulsar la inversión pública y generar sinergias con la inversión privada: se debería aplicar la cláusula de salvaguardia del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y mantener la máxima flexibilidad de las normas sobre ayudas estatales al menos hasta que se haya confirmado plenamente una recuperación económica generalizada y se haya reducido el desempleo de modo significativo. En general, la UE necesita evolucionar hacia una gobernanza económica centrada en la prosperidad y basada en la solidaridad, ya que un retorno a la austeridad ensombrecería cualquier beneficio que pudiera derivarse del plan Next Generation EU.

El CESE aportó su contribución política al próximo ciclo del Semestre Europeo en dos Dictámenes de seguimiento, uno sobre la Estrategia Anual de Crecimiento Sostenible y otro sobre la Recomendación sobre la política económica de la zona del euro. Los dos documentos fueron aprobados en el pleno de octubre, que inauguró el mandato 2020-2025 del CESE y en el que se eligió a los miembros de la nueva presidencia. Ambos Dictámenes van dirigidos a la Comisión Europea y al Consejo en el marco del próximo paquete de otoño del proceso del Semestre Europeo.

Prosperidad: promover la inversión pública y privada

Según las conclusiones del CESE, las instituciones de la UE y los gobiernos nacionales deberían utilizar todos los medios disponibles para promover las inversiones públicas y privadas, tanto durante la crisis como a lo largo del período de recuperación. En ese sentido, el CESE apoya la posición del Consejo Fiscal Europeo, que ha declarado que será necesario un apoyo presupuestario mayor y más duradero en 2021, ya que la flexibilización de las medidas de confinamiento va a ser más lenta de lo previsto inicialmente y es probable que los consumidores acumulen ahorros preventivos. Los miembros del Comité advierten de nuevos riesgos sistémicos acompañados de una grave recesión económica, como la inestabilidad de los mercados financieros o las tendencias deflacionarias.

Por ello, el CESE considera que la UE debe aprovechar el impulso creado por la pandemia para reforzar sus ventajas competitivas y asumir un papel de liderazgo en ámbitos de vital importancia: el sector digital, la IA, la tecnología, la descarbonización y el crecimiento circular sostenible. Por el mismo motivo, al CESE le preocupan los recortes del próximo marco financiero plurianual que afectan a las inversiones en innovación e investigación, en digitalización y en el Fondo de Transición Justa: hay que actuar ya y no esperar al momento incierto en que pueda terminar la pandemia.

En un escenario de recuperación, el CESE considera que el Pacto Verde debe ser además un Pacto Económico y Social. Por una parte, debe ofrecer incentivos a las empresas y los consumidores para optar por productos sostenibles; por otra, debe mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de la UE al prevenir los «daños» causados por la transición y el cambio climáticos.

El ponente del Dictamen, Philip von Brockdorff, afirma: El CESE considera que la Estrategia anual de crecimiento sostenible constituye una oportunidad para que el modelo económico dominante pase a ser mucho más resiliente y sostenible y otorgue el mismo peso a los objetivos económicos que a los sociales.

Solidaridad entre ciudadanos y entre Estados miembros

Ante el aumento del desempleo, las desigualdades de renta y riqueza, la pobreza y la exclusión social, el CESE hace un llamamiento a la solidaridad entre los Estados miembros y entre los ciudadanos, habida cuenta del impacto de la crisis en los colectivos desfavorecidos. Para promover una recuperación sostenible e integradora, el CESE considera que:

  • completar el mercado único y asegurar su plena funcionalidad deben seguir figurando entre las prioridades máximas, lo que incluye velar por el cumplimiento de los veinte principios del pilar europeo de derechos sociales;
  • se debe completar sin demora la unión bancaria, incluida la aplicación del Sistema Europeo de Garantía de Depósitos. El CESE también subraya lo importante que es para la estabilidad del sector financiero contar con una regulación eficiente de los mercados financieros;
  • los gobiernos necesitan medidas de salud pública efectivas y adecuadamente dotadas de recursos para evitar nuevos contagios, aplicar políticas bien orientadas de apoyo a los sistemas de seguridad social y proteger la renta de los colectivos sociales vulnerables;
  • los Estados miembros de la zona del euro necesitan una mayor cooperación e instrumentos especialmente diseñados para mejorar su resiliencia y su capacidad para absorber crisis simétricas y asimétricas;
  • puede ser necesario que la Comisión Europea siga apoyando el refuerzo de capacidades y el aprovechamiento eficiente de los fondos por parte de los Estados miembros, así como el proceso de identificación de proyectos e inversiones productivas, a fin de garantizar la correcta aplicación del marco financiero plurianual y del plan Next Generation EU.

Judith Vorbach, coponente del Dictamen sobre la política económica de la zona del euro en 2020, subraya: Para minimizar o evitar las graves repercusiones de la COVID-19 y el cambio climático, el CESE recomienda adoptar una gobernanza económica centrada en la prosperidad, reforzar la inversión en crecimiento sostenible, aplicar el pilar europeo de derechos sociales y reformar las políticas fiscales.

Reforma de las políticas fiscales

La evasión fiscal, la erosión de las bases imponibles, el traslado de beneficios, el blanqueo de capitales y la lucha contra la corrupción siguen siendo temas sensibles y políticamente delicados para muchos Estados miembros. El CESE hace un llamamiento para que se fije un calendario decidido y acelerado de reformas en materia de política fiscal que colmen los vacíos legales y sirvan para combatir la evasión fiscal en toda la Unión. Además, debido a la COVID-19, la fiscalidad equitativa ha adquirido mayor relevancia, ya que los gobiernos afrontan enormes presiones financieras para sostener las medidas de emergencia. Es necesario replantearse la política fiscal en la UE, entre otras cosas para apoyar la inversión pública en infraestructuras, enseñanza, asistencia sanitaria y protección social.

Contexto general

Los Dictámenes de seguimiento del CESE sobre la Estrategia Anual de Crecimiento Sostenible 2020 y la recomendación de política económica para la zona del euro constituyen la aportación de la sociedad civil europea al próximo paquete de otoño de la Comisión en el marco del Semestre Europeo y a los ulteriores debates institucionales. Su objetivo consiste en actualizar y desarrollar las propuestas anteriores del CESE, teniendo en cuenta los últimos acontecimientos, el impacto de la COVID-19 y el proceso de recuperación posterior, así como los diversos informes y recomendaciones publicados en el marco del actual Semestre Europeo.

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