European Economic
and Social Committee
El Comité Económico y Social Europeo pide que la próxima Comisión Europea mantenga la función de «vicepresidente de Prospectiva»
La cartera de Prospectiva ha permitido a la Comisión Europea estrechar lazos con las organizaciones de la sociedad civil, lo que ha facilitado la incorporación de sus puntos de vista y ha convertido la planificación de las futuras políticas de la UE en un auténtico instrumento participativo.
El Comité Económico y Social Europeo (CESE) está firmemente convencido de que la función de vicepresidente responsable de Prospectiva debe mantenerse en el seno de la nueva Comisión Europea, que asumirá sus funciones tras las elecciones europeas de junio de 2024.
En la audiencia pública celebrada en Bruselas el 5 de febrero de 2024 para debatir el próximo Dictamen del CESE relativo al informe sobre prospectiva estratégica de 2023, el CESE subrayó que el papel del comisario de Prospectiva ha demostrado ser crucial. Contar con una persona que actúe como comisario y vicepresidente de Prospectiva ha permitido que la toma de decisiones y la elaboración de políticas de la UE estén más orientadas hacia el futuro, en un esfuerzo por anticiparse a los problemas, estar preparados, configurar el porvenir y dar voz a las organizaciones de la sociedad civil desde las fases iniciales de los procedimientos.
Stefano Palmieri, ponente del Dictamen, afirmó: Pedimos que se mantenga esta función, porque las organizaciones de la sociedad civil están mejor situadas para detectar lo que funciona y lo que no: pueden ayudar a señalar tendencias y posibles soluciones en una sociedad cambiante. Solo si contamos con su participación desde el principio será posible conseguir que la ciudadanía europea haga suyas las políticas de la UE
.
Aumentar la prospectiva participativa
La prospectiva estratégica utiliza metodologías e instrumentos específicos, pero depende de agentes que trabajan sobre el terreno y son los únicos que pueden captar las alertas tempranas, las señales de intensidad débil y las tendencias que pueden pasar desapercibidas para Bruselas y las capitales de la UE.
En su calidad de representante institucional de las organizaciones de la sociedad civil, el CESE ocupa una posición privilegiada para desempeñar este papel entre las instituciones de la UE. Por ello, el año pasado instó a la Comisión Europea a centrarse más en el impacto económico y social de la doble transición sobre los europeos y señaló que esa transición no funcionará ni será aceptada si no se complementa y acompaña de medidas sociales y económicas.
El Comité celebra que la Comisión Europea haya escuchado su mensaje: el informe sobre prospectiva estratégica de este año trata de la sostenibilidad económica y el bienestar de las personas. Sin embargo, ahora las organizaciones de la sociedad civil deben aportar su contribución en forma de propuestas significativas que realmente aborden los aspectos sociales y económicos. El 29 de junio de 2024 es la fecha marcada: será entonces cuando la Unión adopte la Agenda Estratégica para la UE, que guiará su andadura política durante el período 2024‑2029.
Gonçalo Lobo Xavier, coponente del Dictamen del CESE, destacó: En un momento en el que estamos a punto de decidir el futuro de Europa, enfrentados a retos y oportunidades, las organizaciones de la sociedad civil —y, a través de ellas, la ciudadanía— deben ser capaces de desempeñar un papel clave a la hora de fijar las nuevas prioridades de la Unión para los próximos años
.
El camino por recorrer en pro de la prospectiva estratégica
Pero ¿qué forma debería adoptar la prospectiva estratégica en el futuro?
Algunas voces consideran que la UE debería extraer provecho de las lecciones aprendidas, sin olvidar involucrar a las organizaciones de la sociedad civil en un enfoque participativo. Rachel Wilkinson, del Centro Internacional de la Sociedad Civil, considera que la «localización» —que significa devolver el poder a las comunidades locales— es un valor fundamental y podría facilitar una perspectiva más pluralista y un pensamiento más creativo.
Otro aspecto fundamental es la innovación. Marco Pérez, representante del Consejo de la Juventud de España, afirmó que, ante los grandes retos que se avecinan, la UE debe ser lo suficientemente valiente como para tomar decisiones innovadoras e incluso radicales que utilicen la experiencia pasada como guía pero eviten los modelos del pasado y permitan que la juventud participe en la construcción del futuro de Europa.
Por último, pero no por ello menos importante, es fundamental ensayar nuevas ideas. Kathrine Angell‑Hansen, del Consejo de Investigación de Noruega, subrayó que es importante impulsar la participación de la sociedad desde las primeras fases y aprovechar su diversidad cultural para probar nuevas ideas y averiguar qué es lo que realmente funciona: todo eso ayudará a mantener el compromiso de la gente.
Ahora el CESE recopilará todas las contribuciones presentadas durante la audiencia de hoy. Posteriormente, las conclusiones se incorporarán al Dictamen que está elaborando y cuya aprobación está prevista para el pleno de los días 24 y 25 de abril de 2024.
De este modo, el Comité podrá hacer valer las opiniones de las organizaciones de la sociedad civil y transmitírselas a los gobiernos y otras partes interesadas.
Contexto: la prospectiva estratégica y el informe de la Comisión
La prospectiva estratégica consiste en explorar, prever y configurar el futuro para ayudar a conformar y utilizar la inteligencia colectiva de manera estructurada y sistémica a fin de anticiparse a los cambios.
Con vistas a apoyar la transición hacia una Europa ecológica, digital y más justa, la Comisión Europea ha decidido reforzar su cultura de preparación y elaboración de políticas anticipatorias basadas en datos.
Para ello, la Comisión lleva elaborando desde 2020 un informe anual sobre prospectiva estratégica, que contribuye a sus programas de trabajo y su planificación plurianual. Este proceso se lleva a cabo mediante un enfoque participativo e intersectorial, dirigido por la Comisión en colaboración con los Estados miembros, el sistema europeo para el análisis estratégico y político (ESPAS) y las partes interesadas externas.
El informe de 2020 se centró en la resiliencia, el de 2021 en la autonomía estratégica y el de 2022 en el hermanamiento de las transiciones digital y ecológica. El informe sobre prospectiva estratégica de 2023 propuso diez medidas destinadas a asentar «la sostenibilidad y el bienestar de las personas como núcleo central de la autonomía estratégica abierta de Europa».
Entre las diez medidas se cuentan las siguientes: desplegar un nuevo contrato social europeo que cuente con unas políticas de bienestar renovadas y preste una atención especial a los servicios sociales de alta calidad, profundizar en el mercado único para defender una economía resiliente con cero emisiones netas, centrada en la autonomía estratégica abierta y la seguridad económica, e impulsar las actuaciones de la UE en la escena mundial para reforzar la cooperación con socios clave.