Debe incluirse a la juventud de la región mediterránea en cada fase del proceso, desde la elaboración de políticas hasta su aplicación. Las personas jóvenes no solo dan forma a las políticas, sino también a la vida misma, como se puso de relieve en el debate celebrado por el Comité Económico y Social Europeo (CESE).

El debate se celebró en el pleno de enero del CESE en relación con la aprobación del Dictamen «Participación de la juventud en el diálogo social y civil en la región mediterránea», el primer dictamen del CESE que tiene en cuenta las aportaciones de los representantes de la juventud de la región. Ocho jóvenes representantes contribuyeron al proceso de elaboración.

Durante el debate, Dubravka Šuica, comisaria para el Mediterráneo, destacó la importancia de la juventud para la prosperidad, la estabilidad y la resiliencia de la región. «El futuro del Mediterráneo está en manos de la juventud de la región. Si queremos un futuro compartido y sostenible, debemos colaborar directamente con las generaciones jóvenes, garantizando que sus voces guíen nuestras políticas y prioridades. Con ellas, configuraremos el nuevo Pacto por el Mediterráneo invirtiendo en educación, empleo y crecimiento».

Oliver Röpke, presidente del CESE, apoyó el nuevo Pacto de la comisaria Šuica, que se centra en las inversiones, la sostenibilidad y la migración, y añadió que la sociedad civil debe participar activamente en su diseño. «La participación de la juventud es esencial para el futuro de la región, y el CESE se ha comprometido a garantizar que sus voces sirvan para configurar las políticas y la toma de decisiones. Junto con la Unión por el Mediterráneo y la Fundación Anna Lindh, estamos trabajando para construir un Mediterráneo pacífico y próspero».

Además de subrayar la importancia de la contribución de los jóvenes representantes al Dictamen, su majestad la princesa Rym Ali, presidenta de la Fundación Anna Lindh, afirmó que trabajar con personas jóvenes no solo es importante, sino imperativo, e infunde savia nueva. «Hay mucho en juego. Sin la plena aceptación y participación de la juventud, sin brindarles herramientas para participar en igualdad de condiciones, no podremos configurar soluciones viables para el futuro. Hemos de asegurarles un puesto en la mesa», afirmó.

Eliane El Haber, representante de la juventud del Dictamen y asesora de la Red de Jóvenes y Estudiantes para el ODS 4 de la Unesco, asumió la iniciativa del CESE de implicar activamente a jóvenes de la región que representaban una diversidad de género, de procedencia y de contextos educativos y culturales.