En un debate con Michael McGrath, comisario de Democracia, Justicia, Estado de Derecho y Protección de los Consumidores, el CESE advirtió de los continuos intentos por acallar, desacreditar y debilitar a quienes defienden la democracia, la justicia social y los derechos fundamentales, y expresó su disponibilidad a aunar fuerzas con la Comisión para proteger a la sociedad civil europea y luchar contra la polarización.

En un debate con Michael McGrath, comisario de Democracia, Justicia, Estado de Derecho y Protección de los Consumidores, el CESE advirtió de los continuos intentos por acallar, desacreditar y debilitar a quienes defienden la democracia, la justicia social y los derechos fundamentales, y expresó su disponibilidad a aunar fuerzas con la Comisión para proteger a la sociedad civil europea y luchar contra la polarización.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) está listo para desempeñar un papel activo en la futura estrategia para la sociedad civil de la Comisión Europea, cuya elaboración tiene por objeto reforzar la democracia y el espacio cívico y unir a unas comunidades divididas por toda la UE. Ante los crecientes ataques contra grupos de la sociedad civil y medios de comunicación independientes, el CESE asume el compromiso de movilizarse en su rechazo y ayudar a proteger los cimientos de una sociedad libre y abierta.

«El CESE se mantiene firme en su empeño de defender, amparar y empoderar a la sociedad civil. Como hogar de la sociedad civil europea, no seremos observadores pasivos. Rechazaremos de forma activa los intentos por debilitar el espacio cívico. Defenderemos un mayor apoyo, una mejor protección y un mayor reconocimiento del papel de la sociedad civil en el fortalecimiento de nuestras democracias», subrayó el presidente del CESE, Oliver Röpke, en el pleno del CESE del 27 de marzo, durante el cual se celebró un debate de alto nivel sobre la despolarización de las sociedades con el comisario McGrath.

El Sr. Röpke afirmó que las ONG y los movimientos de base se enfrentan cada vez más al retroceso de la democracia, leyes restrictivas, campañas de difamación y demandas estratégicas que tienen por objeto silenciar la disidencia y se enmarcan dentro de un intento más amplio por desacreditar y debilitar a quienes defienden la democracia, la justicia social y los derechos fundamentales.

En referencia a las recientes acusaciones contra ONG ecologistas, lanzadas por algunos diputados al Parlamento Europeo, el Sr. Röpke alertó de la especial inquietud que suscita que los ataques no solo provengan de fuera de nuestras instituciones, sino también de su interior en algunos casos.

El comisario McGrath afirmó que el CESE se encuentra en una posición privilegiada para aportar una contribución de gran valor a los esfuerzos de la Comisión por reforzar la democracia y superar las divisiones en la sociedad. En su opinión, la mejor manera de hacer frente a la polarización es empoderar a los europeos y hacer que se sientan representados: «Si lo conseguimos, lograremos acercar entre sí a nuestras comunidades, nuestras sociedades y nuestra Unión. Hagamos lo que hagamos, sabemos que la participación de las organizaciones de la sociedad civil seguirá siendo crucial».

La nueva estrategia de la UE para la sociedad civil, anunciada en el programa de trabajo de la Comisión para 2025, apoyará, protegerá y empoderará a las organizaciones de la sociedad civil y a quienes defienden los derechos humanos.

El debate en el pleno también presentó las principales conclusiones de la Semana de la Sociedad Civil 2025 del CESE, celebrada bajo el lema «El refuerzo de la cohesión y la participación en las sociedades polarizadas». Entre los oradores figuraron Brikena Xhomaqi, copresidenta del Grupo de Enlace, que expuso las principales reivindicaciones de la Semana, Richard Vaško, de la Asociación Eslovaca de Debate, ganadora del Premio Sociedad Civil, y la activista juvenil Kristýna Bulvasová, que presentó las principales recomendaciones del acto anual del CESE dedicado a la juventud, ¡Tu Europa, tu voz! (YEYS).(ll)

Por Antonio García Del Riego, miembro del Grupo de Empresarios del CESE

Europa se encuentra en una coyuntura crítica, ya que se enfrenta a retos históricos que van desde la transición ecológica hasta una guerra a sus mismas puertas, pasando por una competencia mundial que se intensifica. Hacer frente a estos retos requerirá algo más que declaraciones políticas: se necesitará dinero y la capacidad de movilizarlo, canalizarlo y multiplicar su impacto. En resumen, se requiere un sistema financiero sólido, competitivo y autónomo. Lamentablemente, no es eso lo que tenemos.

Por Antonio García Del Riego, miembro del Grupo de Empresarios del CESE

Europa se encuentra en una coyuntura crítica, ya que se enfrenta a retos históricos que van desde la transición ecológica hasta una guerra a sus mismas puertas, pasando por una competencia mundial que se intensifica. Hacer frente a estos retos requerirá algo más que declaraciones políticas: se necesitará dinero y la capacidad de movilizarlo, canalizarlo y multiplicar su impacto. En resumen, se requiere un sistema financiero sólido, competitivo y autónomo. Lamentablemente, no es eso lo que tenemos.

Las finanzas son la savia de cualquier economía moderna. Cada nueva fábrica, vehículo eléctrico, ampliación hospitalaria o empresa emergente dedicada a las tecnologías limpias depende de que alguien asuma el riesgo de financiarla. Y en Europa, ese «alguien» suele ser un banco. Las pymes, que constituyen el 99 % de las empresas de la UE, dependen en su inmensa mayoría del crédito bancario para crecer, invertir y exportar. Sin embargo, las mismas instituciones que forman el núcleo de nuestro ecosistema de financiación corren el riesgo de verse superadas y sometidas a una regulación excesiva.

En Europa, hablamos a menudo de «autonomía estratégica» en materia de energía, defensa e infraestructura digital, pero rara vez mencionamos la autonomía financiera. Y deberíamos hacerlo.

En la actualidad, solo cuatro bancos estadounidenses gestionan más del 60 % de la actividad de la banca de inversión en Europa. Las futuras normas de Basilea IV se aplicarán íntegramente en la UE, pero no en los Estados Unidos, el Reino Unido o Japón. Esta asimetría coloca a los bancos europeos en una situación de desventaja competitiva. Si queremos que los bancos europeos financien la doble transición y presten su apoyo a los sectores estratégicos, deben poder competir en pie de igualdad.

La unión de los mercados de capitales debe ir más allá de la retórica y convertirse en un verdadero mercado único para el ahorro y las inversiones. Para lograrlo, necesitamos una regulación inteligente, proporcionada y capacitadora que salvaguarde la estabilidad y proteja a los consumidores, pero también que impulse el crecimiento y la competitividad. Esto implica:

  • proporcionalidad;
  • neutralidad tecnológica, y
  • normas basadas en resultados.

Europa no puede permitirse ser ingenua. En un mundo cada vez más marcado por la política de poder y los bloques económicos, la fortaleza financiera es soberanía. Esto es algo que los Estados Unidos y China entienden. Más nos valdría entenderlo nosotros también.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha pedido que el programa de trabajo de la Comisión Europea para 2025, que fija las prioridades legislativas y políticas de la UE, se centre en la resiliencia económica, la equidad social y la sostenibilidad. Durante un debate en el pleno con Valdis Dombrovskis, comisario de Economía y Productividad, el CESE —que desempeña un papel crucial en la configuración del programa de trabajo— reafirmó su compromiso de contribuir al desarrollo de una agenda que aborde los retos urgentes y construya una Unión Europea más inclusiva y orientada al futuro.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha pedido que el programa de trabajo de la Comisión Europea para 2025, que fija las prioridades legislativas y políticas de la UE, se centre en la resiliencia económica, la equidad social y la sostenibilidad. Durante un debate en el pleno con Valdis Dombrovskis, comisario de Economía y Productividad, el CESE —que desempeña un papel crucial en la configuración del programa de trabajo— reafirmó su compromiso de contribuir al desarrollo de una agenda que aborde los retos urgentes y construya una Unión Europea más inclusiva y orientada al futuro.

En diciembre de 2024, el CESE presentó su contribución al programa de trabajo bajo el título «Avanzar juntos: una Unión más audaz, sencilla y más rápida». Con esta visión busca abordar de frente los retos económicos y geopolíticos de la UE. Cada año, a través de amplias consultas y recomendaciones, el CESE perfecciona el programa de trabajo para garantizar que sirva de la mejor manera posible a la ciudadanía y las empresas europeas.

Oliver Röpke, presidente del CESE, acogió con satisfacción la estrecha colaboración con la Comisión Europea y, si bien reconoció los esfuerzos de la Comisión, pidió un enfoque más ambicioso e inclusivo. «Seguimos comprometidos con la elaboración de unas políticas que promuevan la estabilidad económica, la equidad social y los valores democráticos», afirmó.

El Sr. Dombrovskis reafirmó que el programa de trabajo de la Comisión para los próximos cinco años tiene por objeto impulsar la competitividad económica y la seguridad. «Tomar medidas que reduzcan la burocracia es un elemento importante para construir una Europa más competitiva. Nuestra agenda de simplificación consiste en garantizar que nuestras normas, en lugar de suponer un obstáculo para nuestros objetivos económicos, sociales, medioambientales y de seguridad, contribuyan a alcanzarlos», añadió.

Prioridades clave para 2025

Crecimiento económico y competitividad

El programa de trabajo se centra en las reformas estructurales, el nuevo marco financiero plurianual (MFP) y el fortalecimiento de los mercados de capitales. El CESE aboga por un enfoque más amplio de la resiliencia económica que aborde la lentitud del crecimiento, la crisis del coste de la vida y el incremento de la incertidumbre geopolítica.

Una regulación no solo más simplificada, sino también más inteligente

El CESE apoya el compromiso de la Comisión de reducir las cargas administrativas, pero advierte que la simplificación normativa no debe ir en detrimento de la protección social o las normas medioambientales.

Impulsar la innovación y la inversión

Al hacer especial hincapié en las redes digitales, la inteligencia artificial y las tecnologías cuánticas, el programa de trabajo convierte el liderazgo tecnológico de la UE en una prioridad. El CESE insta a la Comisión a que cree condiciones que impidan las salidas de capital y fomenten la inversión a largo plazo en Europa.

Una Europa más justa y más ecológica

El programa de trabajo, que da respuesta a retos como la escasez de capacidades, la seguridad alimentaria y las finanzas sostenibles, tiene por objeto reforzar la sostenibilidad social y medioambiental. El CESE subraya la importancia de las políticas que promueven la cohesión social y una transición digital justa.

Preparación para la ampliación y el futuro

Ante la posibilidad de que la UE avance hacia una posible ampliación más allá de 2028, el programa de trabajo esboza planes de estabilidad financiera y política. El CESE insiste en que deben tenerse en cuenta los puntos de vista de la sociedad civil a fin de garantizar que las políticas satisfagan las necesidades de todos los europeos. (tk)

En este número:

  • Emilie Prouzet, miembro del CESE, sobre la crisis del coste de la vida: «El precio de un mercado único fragmentado es demasiado alto»
  • «La Europa de la defensa, una carrera contra reloj», por Tetyana Ogarkova, periodista ucraniana
  • Especial Semana de la Sociedad Civil:
    • «Un diagnóstico para Europa: la precariedad y la inseguridad como nueva normalidad», por Albena Azmanova
    • La ICE «Mi voz, mi decisión» reúne más de 1,2 millones de firmas en apoyo del derecho al aborto
    • 15.º Premio Sociedad Civil: Conozca a los ganadores

Eliminación progresiva de las subvenciones a los combustibles fósiles

Document Type
AS

Modificación del Reglamento por el que se crea la organización común de mercados (OCM)

Document Type
AC

Tiempo de trabajo, eficiencia de la economía y bienestar de los trabajadores

Document Type
AC

Asociación estratégica UE-India

Document Type
AC

Plazos de aplicación y presentación de información de las Directivas sobre información corporativa en materia de sostenibilidad y sobre diligencia debida de las empresas en materia de sostenibilidad

Document Type
PAC

Por Javier Garat Pérez

En respuesta a la iniciativa del pacto europeo de los océanos de la presidenta Ursula von der Leyen, el Comité Económico y Social Europeo ha presentado recomendaciones clave para promover un enfoque integral y equilibrado de la gobernanza de los océanos. Su visión se centra en garantizar unos océanos sanos y productivos, impulsar la economía azul de la UE, reforzar la investigación y la innovación marinas y salvaguardar los ecosistemas marinos para las generaciones futuras.

Por Javier Garat Pérez

En respuesta a la iniciativa del pacto europeo de los océanos de la presidenta Ursula von der Leyen, el Comité Económico y Social Europeo ha presentado recomendaciones clave para promover un enfoque integral y equilibrado de la gobernanza de los océanos. Su visión se centra en garantizar unos océanos sanos y productivos, impulsar la economía azul de la UE, reforzar la investigación y la innovación marinas y salvaguardar los ecosistemas marinos para las generaciones futuras.

Liberar el potencial de la economía azul

El CESE subraya la importancia de desarrollar una economía azul sólida y competitiva. Esto implica simplificar los marcos reglamentarios, garantizar la autonomía estratégica, promover la innovación y avanzar hacia la descarbonización.

Para garantizar un futuro próspero a la industria marítima, abogamos por una inversión urgente en electrocombustibles, energías renovables marinas y tecnologías marinas innovadoras. Además, el establecimiento de un sólido clúster marítimo con objetivos claros de sostenibilidad contribuirá a mantener el liderazgo de Europa en las industrias marinas, por lo que es imperativo crear una «Alianza Industrial para las Cadenas de Valor de la Economía Azul» y reforzar la Estrategia de Seguridad Marítima de la UE.

Además, recomendamos que se evalúen las políticas existentes, como la política pesquera común. La pesca sostenible debe recibir un apoyo continuo, al tiempo que debe reducirse la dependencia de los productos del mar. Las importaciones deben estar sujetas a las mismas normas sociales y medioambientales. Por otro lado, el CESE insta a la Comisión a desarrollar un plan de acción de la UE para los alimentos azules antes de 2026.

Potenciar el conocimiento, la investigación y la innovación marinos

El CESE aboga por aumentar la financiación de la investigación y la innovación marinas, haciendo hincapié en la necesidad de un trabajo científico en equipo a escala mundial y de mejorar la tecnología en el sector marítimo. Para lograrlo, proponemos la creación de centros de economía azul y la puesta en marcha de un observatorio europeo de los océanos.

Impulsar la inversión y la financiación para la sostenibilidad de los océanos

Subrayamos la necesidad de movilizar importantes fondos públicos y privados para apoyar el ODS 14 (Vida submarina). A tal fin, deberían crearse líneas presupuestarias específicas para proyectos relacionados con los océanos en el marco de programas de financiación de la UE como Horizonte Europa. El Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) también debería recibir un mayor respaldo financiero que le permita apoyar a sectores competitivos y descarbonizados.

Una transición socialmente inclusiva y justa

Una economía oceánica resiliente debe garantizar un trato justo a los trabajadores marítimos. El CESE recomienda medidas para hacer frente a la escasez de mano de obra, fomentar el relevo generacional y ofrecer oportunidades de reciclaje profesional. Deberían implantarse sistemas integrales de apoyo social para proteger a los trabajadores, en particular a aquellos que no logran adaptarse a nuevas funciones debido a los cambios tecnológicos.

Garantizar la salud y la resiliencia de los océanos

Nuestros océanos se enfrentan a numerosas amenazas derivadas del cambio climático, la contaminación, los plásticos y las presiones de la actividad humana. Por lo tanto, pedimos mayores esfuerzos de restauración y protección del medio marino, así como una conservación sostenible en consonancia con los compromisos mundiales en materia de biodiversidad. La consecución de un «buen estado medioambiental» también es crucial para la estabilidad económica y la resiliencia frente al cambio climático. Además, debemos invertir urgentemente en infraestructuras verdes, reducción de la contaminación y un plan europeo de adaptación al cambio climático, reforzando al mismo tiempo el liderazgo de la UE en la gobernanza marina mundial.

Garantizar un marco global de gobernanza de los océanos

Para impulsar la prosperidad económica respetando al mismo tiempo los límites de nuestro planeta, el CESE aboga por la cooperación regional con las comunidades locales para mantener la coherencia de las políticas. También propugna mejores acuerdos internacionales, una diplomacia europea de los océanos más sólida y la creación de grupos de trabajo centrados en los asuntos marítimos dentro de las instituciones de la UE.

Por último, el CESE también recomienda mejorar la ordenación del espacio marítimo para equilibrar los diferentes intereses, conciliando por ejemplo la expansión de la energía offshore con la pesca y la acuicultura. El objetivo es fomentar la coexistencia y la sostenibilidad, asegurando al mismo tiempo la preservación de las comunidades pesqueras tradicionales y su participación en la toma de decisiones.