Por Peter Schmidt, Diandra Ní Bhuachalla y Arnaud Schwartz

En el marco de su papel representativo de la sociedad civil de la UE en la COP29 de Bakú (Azerbaiyán), el CESE abogó por una acción urgente y tangible por el clima y por la priorización de la justicia social y medioambiental en las negociaciones en este ámbito. 

Por Peter Schmidt, Diandra Ní Bhuachalla y Arnaud Schwartz

En el marco de su papel representativo de la sociedad civil de la UE en la COP29 de Bakú (Azerbaiyán), el CESE abogó por una acción urgente y tangible por el clima y por la priorización de la justicia social y medioambiental en las negociaciones en este ámbito. 

Peter Schmidt, presidente del Grupo ad hoc sobre la COP, nos explica cuáles fueron los mensajes clave del CESE en torno al tema principal de la COP29: la financiación de la lucha contra el cambio climático.

Peter Schmidt: El aumento de los fenómenos meteorológicos extremos en todo el mundo es un recordatorio muy elocuente de que debemos aumentar la ambición climática. Este año, que está a punto de convertirse en el más cálido en los anales de la Historia, hemos visto que se están produciendo con mayor frecuencia e intensidad catástrofes climáticas de origen humano, como inundaciones, incendios forestales y sequías, que agravan las desigualdades sociales. La pasividad ante el cambio climático conlleva costes mucho mayores que combatirlo.

En la COP29 hay mucho en juego. Acordar soluciones mundiales de financiación de la lucha contra el cambio climático es crucial para que los países en desarrollo desbloqueen los medios para la acción mundial por el clima. La participación del CESE en la COP29 de Bakú ha servido para aportar recomendaciones basadas en nuestro Dictamen sobre la financiación de la lucha contra el cambio climático, centrándonos en remodelar la arquitectura financiera internacional a fin de desbloquear y facilitar una financiación para el clima que cumpla sus objetivos y sea accesible.

Hemos hecho hincapié en la necesidad de establecer un nuevo objetivo colectivo cuantificado que colme las brechas de la financiación para el clima y consiga que esta se ajuste mejor a su finalidad, favorezca la biodiversidad, aumente su impacto y se dirija con mayor precisión a los países y comunidades vulnerables. La asignación de flujos de financiación en este ámbito debe guiarse por los principios de la transición justa, estar en consonancia con el Acuerdo de París y tener los Objetivos de Desarrollo Sostenible como eje. Es fundamental un compromiso a largo plazo de los agentes tanto privados como públicos. La financiación pública desempeñará un papel crucial a la hora de movilizar y reducir el riesgo de las inversiones privadas en iniciativas por el clima.

El Comité pide que se dé acceso a la financiación para el clima a las iniciativas locales y los movimientos de base, y además que se adopte un enfoque global para romper el círculo vicioso de endeudamiento y falta de inversión en adaptación. Pedimos también una distribución equitativa de los fondos para el clima, al objeto de abordar las disparidades. Por último, insistimos en que la participación de la sociedad civil es crucial para crear un enfoque integrador y democrático que garantice que las inversiones climáticas sean eficaces y sostenibles.

La delegada de la juventud del CESE ante la COP (2023-2025), Diandra Ní Bhuachalla, ha compartido con nosotros sus expectativas sobre la COP29. Desde su punto de vista como persona joven, ¿cuáles serían los problemas climáticos más acuciantes que deben resolverse en primer lugar?

Diandra Ní Bhuachalla: Tras la decepción de los resultados de la COP28, traté de gestionar mis expectativas lo mejor posible de cara a la COP29. Como era consciente de que los resultados de la siguiente conferencia anual serían limitados debido al país elegido para ejercer la presidencia —otro Estado que depende en gran medida de los beneficios de los combustibles fósiles—, me resultaba especialmente difícil mantener la esperanza.

No obstante, tras consultar con diversas organizaciones juveniles de toda Europa a través de las reuniones estructuradas del Grupo de Trabajo sobre la juventud, como delegada de la juventud designada por el CESE para hacer avanzar el programa de la COP, decidí que era mejor centrarnos en la justicia climática y la transición justa, en la financiación para el clima y el establecimiento de un nuevo objetivo colectivo cuantificado, y en que aumente de manera significativa la participación de la juventud en los procesos internacionales de toma de decisiones.

Ahora bien, a la vista de todas las negociaciones que no lograron prosperar en la primera semana debido a la total falta de acuerdo y cooperación —también en materia de género, financiación de la lucha contra el cambio climático y transición justa—, me di cuenta de que mis expectativas habían vuelto a ser demasiado elevadas y, en consecuencia, reorienté mis esfuerzos de promoción hacia actos paralelos y reuniones bilaterales. Ahora, mis esperanzas giran en torno a mantener el texto existente, en particular en materia de derechos humanos, y a lograr avanzar, por poco que sea, en que todo esté perfectamente alineado de cara a la COP30, que es la carta en la que todo mundo ha depositado sus esperanzas para jugar su baza.

Debido a la naturaleza interrelacionada del cambio climático y sus efectos, ni siquiera he intentado clasificar las cuestiones por orden de importancia o urgencia. Los jóvenes están preocupados por su futuro: por su seguridad laboral y por si se verán obligados a reciclarse; por sus hogares y familias y si están seguros frente a los riesgos de tormentas, inundaciones y erosión; por la salud y calidad de vida de sus futuros hijos —de hecho, la siguiente generación—, y por la manera en que esta generación nuestra se deberá ocupar de unas negociaciones mucho más difíciles en torno al clima cuando nos convirtamos en responsables de la toma de decisiones, a la vista de que hoy en día no se están tomando medidas suficientes ni de cerca a pesar de un impacto que reverberará durante décadas.

Necesitamos justicia climática sin demora. Necesitamos ya mismo una financiación realista de la lucha contra el cambio climático. Necesitamos que haya ya una transición energética y empleos justos, ponderados y equitativos. Necesitamos ambición y que las cosas se pongan ya en marcha.

También los necesitamos a todos ustedes, aquí y ahora.

La COP16 sobre biodiversidad, que tuvo lugar en Cali (Colombia) en octubre, terminó de manera caótica y sin un acuerdo sobre la financiación de la conservación de la naturaleza. Preguntamos a Arnaud Schwartz, representante del CESE en la COP16, si podemos seguir siendo optimistas a pesar de este retroceso. ¿Qué medidas hacen falta para avanzar en la protección de la biodiversidad?

Arnaud Schwartz: Pues 200 000 millones de dólares al año. Esa es la cantidad que, según las Naciones Unidas, se necesitaría para cumplir nuestros objetivos en materia de biodiversidad, incluyendo todos los tipos de financiación (pública, privada, nacional e internacional). ¿Y de qué va todo esto? Va, ni más ni menos, de poner freno a la destrucción de este mundo de organismos vivos, los cuales están desapareciendo a un ritmo cada vez más vertiginoso; se trata de restaurar la naturaleza y darle una oportunidad de sobrevivir en un entorno supuestamente «habitable», en lugar de permitir que la avaricia y la estulticia conduzcan a su exterminio.

¿Cuál es el futuro tras el fracaso de la COP16?

Todos y cada uno de nosotros debemos hacernos esa pregunta y planteársela a los que nos rodean, máxime cuando se sabe que, solo en Francia, cada año más de una cuarta parte de este importe se utiliza para prepararse para la guerra o participar en ella. Ciertamente, en una escala global, la reunión de Cali fue una oportunidad perdida, debido a la falta de voluntad política y de solidaridad económica.

Sin embargo, no todo está perdido.

Al final del túnel se atisbó algo de luz: en esta COP se reconoció a los pueblos indígenas y a las comunidades locales por su papel de guardianes de la biodiversidad —tras cerca de tres décadas eludiendo el tema deliberadamente—, también las afrodescendientes; asimismo, se creó un nuevo fondo de las Naciones Unidas, conocido como el Fondo de Cali. A largo plazo, dicho fondo se utilizará para recaudar contribuciones voluntarias de empresas privadas, la mitad de las cuales se destinarán a las comunidades mencionadas anteriormente. ¡Uf! ¿Cómo expresarlo?

Ustedes son... Bueno...

Forman parte de nosotros, y nosotros formamos parte de ustedes. Para seguir caminando por nuestra senda común, podría tener sentido empezar por poner de nuevo nuestra economía en una vía que beneficie al bien común. ¿A qué estamos esperando para dejar de tirar piedras sobre nuestro propio tejado, y revisar de una vez por todas las normas internacionales en materia de finanzas y comercio?

El principal objetivo de los delegados del CESE ante la COP29, Peter Schmidt y Diandra Ní Bhuachalla, era la financiación por el clima, en consonancia con el reciente Dictamen del CESE «Financiación de la lucha contra el cambio climático: una nueva hoja de ruta para fijar metas climáticas más ambiciosas y cumplir los ODS». Uno de los actos clave dirigidos por el CESE en Bakú giró en torno a la perspectiva global para fomentar una transición justa en el sector agroalimentario, el 18 de noviembre. El acto exploró la constitución de sistemas alimentarios sostenibles y con bajas emisiones de carbono que sean justos para los agricultores, los trabajadores de la cadena alimentaria y las generaciones futuras, con el objetivo de mejorar la colaboración entre los responsables políticos y la sociedad civil, amplificar las voces del Sur Global y promover soluciones climáticas inclusivas para todos.

Como miembro de la delegación de la UE, Arnaud Schwartz ha participado en diversas reuniones para pedir mayores sinergias entre los procesos de las Naciones Unidas sobre la diversidad biológica (Convenio sobre la Diversidad Biológica, CDB) y el cambio climático (Convención sobre el Cambio Climático, CMNUCC), la eliminación progresiva de las subvenciones perjudiciales para el medio ambiente como medio para liberar más recursos financieros y un papel más activo de la sociedad civil organizada en la aplicación del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal. Puede encontrar más información sobre la contribución del CESE a la COP16 aquí.

Arnaud Schwartz es el ponente del Dictamen del CESE «Una estrategia global para la biodiversidad en la COP16: unir a todos los sectores para alcanzar un objetivo común».

El CESE celebró una conferencia sobre el hidrógeno con bajas emisiones de carbono el 12 de noviembre en Pärnu (Estonia). El objetivo del acto era debatir y señalar acciones estratégicas de cara al desarrollo de infraestructuras sostenibles para el hidrógeno y sus derivados, centrándose en la financiación y el uso.

El CESE celebró una conferencia sobre el hidrógeno con bajas emisiones de carbono el 12 de noviembre en Pärnu (Estonia). El objetivo del acto era debatir y señalar acciones estratégicas de cara al desarrollo de infraestructuras sostenibles para el hidrógeno y sus derivados, centrándose en la financiación y el uso.

La conferencia, titulada Offshore Power for E-Fuels: Boosting the New Hydrogen Economy, reunió a la Embajada de los Países Bajos en Estonia, el Centro de Desarrollo del Distrito de Pärnu, el Centro de Investigación Aplicada Metrosert, Invest Estonia y el promotor de la planta de electrometanol Power2X.

El hidrógeno verde y el hidrógeno con bajas emisiones de carbono representan componentes cruciales de nuestra transición energética, e iniciativas recientes —como el Banco Europeo del Hidrógeno— han puesto de relieve que el desarrollo de mercados sostenibles del hidrógeno pasa por un momento de auge. En este sentido, los responsables políticos nacionales y de la UE deben proporcionar los medios necesarios para poner en práctica estas ambiciones y facilitar la cooperación entre los Estados miembros a la hora de adoptar estrategias eficaces.

Refiriéndose a esta urgente necesidad, Baiba Miltoviča, presidenta de la Sección de Transportes, Energía, Infraestructuras y Sociedad de la Información del CESE, afirmó: «Una rápida implantación del hidrógeno renovable resulta fundamental no solo para la transformación de nuestro sistema energético, sino también para el bienestar social y económico de la Unión Europea. Sin embargo, es esencial que orientemos nuestros recursos de forma juiciosa. Para maximizar nuestro impacto, debemos dar prioridad a los sectores con emisiones difíciles de reducir y establecer normas ecológicas y sociales eficaces que garanticen unas condiciones de trabajo justas y seguras». (mp)

El CESE apoya los esfuerzos por desarrollar un ecosistema industrial más centrado en el ser humano y preparado para el futuro. Al mismo tiempo, pide un debate en profundidad sobre la industria 5.0 y sus implicaciones sociales y económicas.

El CESE apoya los esfuerzos por desarrollar un ecosistema industrial más centrado en el ser humano y preparado para el futuro. Al mismo tiempo, pide un debate en profundidad sobre la industria 5.0 y sus implicaciones sociales y económicas.

La industria 5.0 tiene por objeto situar las cuestiones sociales y medioambientales en el centro de los procesos empresariales, con el fin de ir más allá del enfoque de la Industria 4.0, orientada a la digitalización y la automatización. El CESE aprobó recientemente un Dictamen titulado Industria 5.0: cómo hacerla realidad, en el que aboga por un modelo industrial centrado en las personas que valore las capacidades humanas y la creatividad.

La industria 4.0 ignoró en gran medida el impacto que supone la automatización para el capital humano y prestó poca atención a las prioridades medioambientales, como la reducción de residuos, la circularidad y la energía verde. El CESE subraya que la industria 5.0 debe abordar estas lagunas y dar prioridad a los valores democráticos, la equidad social y la competitividad sostenible. Giuseppe Guerini, ponente del Dictamen «Industria 5.0», sostiene que la transformación digital debe contribuir a un «nuevo pacto industrial limpio», en el que los factores humanos y la creatividad desempeñen un papel central.

La industria 5.0 vuelve a situar a las personas en el centro de la producción, al considerar que sus conocimientos y capacidades son esenciales para obtener una ventaja competitiva. Establece un equilibrio entre la automatización y la creatividad humana, dado que utiliza robots colaborativos para tareas repetitivas, lo que permite a los trabajadores centrarse en el diseño, la planificación y los servicios al cliente. Este cambio también hace hincapié en la salud y la seguridad de los trabajadores y el apoyo a los que se vean desplazados por la automatización.

El CESE pide a las instituciones de la UE que apoyen un ecosistema industrial preparado para el futuro y centrado en el ser humano, que se base en la equidad social y la competitividad inclusiva. Al tiempo que respalda el concepto de industria 5.0, el CESE subraya la necesidad de seguir delimitando sus repercusiones económicas, sociales y tecnológicas. Las políticas europeas existentes, como el Pacto Verde, el Reglamento de Inteligencia Artificial y la Agenda de Capacidades, ofrecen una base para esta visión, pero deben actualizarse con el fin de adecuarse a los principios de la industria 5.0.

Para que la industria 5.0 tenga éxito, los interlocutores sociales y los trabajadores deben participar a todos los niveles. Este enfoque inclusivo fomentará un entorno de trabajo colaborativo que permita combinar las fortalezas de los seres humanos y de las máquinas, de forma que los lugares de trabajo sean más innovadores, atractivos y sostenibles. (gb)

En una Declaración conjunta firmada el 14 de noviembre, Baiba Miltoviča, presidenta de la Sección de Transportes, Energía, Infraestructuras y Sociedad de la Información (TEN) del CESE, y Andres Jaadla, ponente de un Dictamen sobre la vivienda del Comité de las Regiones (CDR), instan a las instituciones europeas a adoptar medidas urgentes para sacar a la Unión Europea de la actual crisis de la vivienda. También acogen favorablemente el nombramiento de un comisario europeo de Energía y Vivienda, que se encargará de presentar el primer plan europeo de vivienda asequible.

En una Declaración conjunta firmada el 14 de noviembre, Baiba Miltoviča, presidenta de la Sección de Transportes, Energía, Infraestructuras y Sociedad de la Información (TEN) del CESE, y Andres Jaadla, ponente de un Dictamen sobre la vivienda del Comité de las Regiones (CDR), instan a las instituciones europeas a adoptar medidas urgentes para sacar a la Unión Europea de la actual crisis de la vivienda. También acogen favorablemente el nombramiento de un comisario europeo de Energía y Vivienda, que se encargará de presentar el primer plan europeo de vivienda asequible.

Declaración sobre la vivienda

  • pedimos a la Comisión Europea que organice una cumbre anual de la UE sobre vivienda social y asequible en colaboración con el Parlamento Europeo, el CESE y el CDR. Esta cumbre anual de la UE debería reunir a todas las partes involucradas en la aplicación de las acciones de los Estados miembros en materia de vivienda social y asequible, sobre la base de un enfoque multinivel y el intercambio de las mejores prácticas, de conformidad con el principio de subsidiariedad;
  • respaldamos el plan del comisario de Vivienda propuesto de establecer una plataforma paneuropea de inversión para una vivienda asequible y sostenible que apoye urgentemente a las asociaciones nacionales, regionales y locales al objeto de poner fin a la exclusión en materia de vivienda, en colaboración con el CESE y el CDR;
  • señalamos que es necesario explorar formas innovadoras de impulsar la inversión pública y movilizar los fondos de la UE existentes si queremos encontrar una solución a largo plazo a la crisis de la vivienda;
  • pedimos a las instituciones de la Unión que apoyen la renovación en profundidad de los edificios residenciales sobre la base, por un lado, de un apoyo financiero diversificado, a largo plazo e innovador, y por el otro, de marcos jurídicos coherentes, que presten especial atención a las poblaciones vulnerables y a los agentes clave sobre el terreno, en particular las comunidades de energía y los entes locales;
  • pedimos una cooperación más estrecha entre los agentes en los distintos niveles de gobierno: Estados miembros, instituciones de la UE, organizaciones de la sociedad civil y entes locales y regionales.

Nos comprometemos a ayudar en la aplicación de las medidas establecidas en la Declaración de Lieja compartiendo los puntos de vista de las organizaciones de la sociedad civil y de los entes locales y regionales de toda la UE, como parte del esfuerzo conjunto de todas las instituciones de la UE dirigido a resolver la crisis de la vivienda y a reforzar la cohesión europea desde todos los frentes.

Los meses de octubre y noviembre se distinguieron por el fracaso de dos cumbres mundiales del más alto nivel en materia de medio ambiente: la COP16 del Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas y la COP29 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, ambas centradas en la financiación urgentemente necesaria para preservar la naturaleza y mitigar los efectos del cambio climático. Hemos pedido a los representantes del CESE en las COP de este año, Peter Schmidt, Diandra Ní Bhuachalla y Arnaud Schwartz, que compartan sus reflexiones sobre lo que está en juego si el mundo no actúa en lo que respecta al clima.

Los meses de octubre y noviembre se distinguieron por el fracaso de dos cumbres mundiales del más alto nivel en materia de medio ambiente: la COP16 del Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas y la COP29 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, ambas centradas en la financiación urgentemente necesaria para preservar la naturaleza y mitigar los efectos del cambio climático. Hemos pedido a los representantes del CESE en las COP de este año, Peter Schmidt, Diandra Ní Bhuachalla y Arnaud Schwartz, que compartan sus reflexiones sobre lo que está en juego si el mundo no actúa en lo que respecta al clima.

Nuestro invitado sorpresa es Andrey Gnyot, cineasta y periodista bielorruso que acaba de ser liberado de su arresto domiciliario en Serbia, donde pasó un año en detención preventiva a efectos de extradición tras ser acusado de haber cometido delitos económicos en su país. Su historia personal le sirve de hilo conductor para describir el destino de los periodistas independientes en la Bielorrusia actual, donde hasta la más leve crítica a las personas que ostentan el poder puede llevar a ser tachado de «enemigo del pueblo» y encarcelado por acusaciones falsas de delitos económicos.

El invitado sorpresa

Nuestro invitado sorpresa es Andrey Gnyot, cineasta y periodista bielorruso que acaba de ser liberado de su arresto domiciliario en Serbia, donde pasó un año en detención preventiva a efectos de extradición tras ser acusado de haber cometido delitos económicos en su país. Su historia personal le sirve de hilo conductor para describir el destino de los periodistas independientes en la Bielorrusia actual, donde hasta la más leve crítica a las personas que ostentan el poder puede llevar a ser tachado de «enemigo del pueblo» y encarcelado por acusaciones falsas de delitos económicos.

La ganadora del concurso de fotografía «Conectar la UE» de 2024 es Martina Cikojević, editora y periodista del Sindicato de Trabajadores Postales de Croacia. Su foto, Brussels Grand Place in the Moonlight, le valdrá una estancia de dos días en Bruselas durante la Semana de la Sociedad Civil del CESE que tendrá lugar en marzo de 2025.

La ganadora del concurso de fotografía «Conectar la UE» de 2024 es Martina Cikojević, editora y periodista del Sindicato de Trabajadores Postales de Croacia.

Su foto, Brussels Grand Place in the Moonlight, le valdrá una estancia de dos días en Bruselas durante la Semana de la Sociedad Civil del CESE que tendrá lugar en marzo de 2025.

La Sra. Cikojević participó en el seminario «Conectar la UE» de 2024, que tuvo lugar en Bruselas los días 17 y 18 de octubre. El seminario reunió a responsables de prensa y comunicación de las organizaciones de la sociedad civil de la UE, así como a periodistas. Bajo el título: «Un bastión de la democracia: ayudar al periodismo a sobrevivir y prosperar», se centró en los retos sin precedentes a los que se enfrentan los periodistas en un mundo de IA en rápida evolución y sometido a crecientes presiones políticas.

Los participantes también se unieron a una sesión de creación de redes sobre el tema «Trabajar como responsable de prensa o comunicación en la era de Instagram, TikTok y la AI: cómo hacer llegar tu mensaje», al hilo de la cual se celebraron dos talleres. El concurso de fotografía formó parte del taller «Lecciones sobre contenidos de comunicación», dirigido por el especialista en comunicación Tom Moylan.

La Sra. Cikojević declaró que su foto, en la que se aprecia la luz de la luna atravesando un oscuro manto de nubes e iluminando la noche, bien podría entroncar simbólicamente con el tema del seminario. «Nadie puede impedir que la luna traiga luz en la oscuridad, y nadie debería impedir a los periodistas llevar la verdad a una sociedad mejor, más segura y más justa», afirmó.

Como ganadora del concurso fotográfico, la Sra. Cikojević participará en la segunda edición de la Semana de la Sociedad Civil del CESE, que se celebrará del 17 al 21 de marzo de 2025 en la sede de la institución en Bruselas. El tema del próximo año es El refuerzo de la cohesión y la participación en las sociedades polarizadas.

La Unidad de Prensa del CESE desea dar la enhorabuena a Martina y expresar su agradecimiento a todas las personas que enviaron sus fotos. (ll)

Climate Reporters, la agencia de noticias sobre el clima recién creada en Lituania, aspira a hacer frente a la fatiga informativa en torno al tema del cambio climático y devolver este tema a la primera plana de las agendas editoriales. En un brillante ejemplo de periodismo ciudadano, Climate Reporters combina la comunicación y el activismo climático para educar a las personas sobre el cambio climático y dar voz a la Madre Tierra durante la crisis medioambiental. 

Climate Reporters, la agencia de noticias sobre el clima recién creada en Lituania, aspira a hacer frente a la fatiga informativa en torno al tema del cambio climático y devolver este tema a la primera plana de las agendas editoriales. En un brillante ejemplo de periodismo ciudadano, Climate Reporters combina la comunicación y el activismo climático para educar a las personas sobre el cambio climático y dar voz a la Madre Tierra durante la crisis medioambiental.

Por Rūta Trainytė

La agencia de noticias sobre el clima Climate Reporters se ha fundado este mismo año en Lituania. Se trata de una iniciativa dirigida por organizaciones no gubernamentales (ONG) y un ejemplo de periodismo ciudadano, cuyo objetivo es ayudar a los periodistas a informar sobre los diversos aspectos de la crisis medioambiental. Para ello, el equipo de la agencia redacta textos y los transmite a las oficinas editoriales.

La labor de la agencia la lleva a cabo una comunidad de activistas. Los textos están redactados por periodistas, especialistas en relaciones públicas, representantes de ONG, activistas y científicos: en resumen, personas que se preocupan por lo que está ocurriendo y desean un cambio social. Son también ellos quienes componen el consejo de administración de Climate Reporters, que vela por que la nueva iniciativa sea fiable.

Los miembros de Climate Reporters no somos recién llegados al mundo de la comunicación, sino que contamos con una considerable experiencia en materia de relaciones públicas, edición y creación y mantenimiento de portales web. Tampoco somos principiantes en lo que respecta a las cuestiones climáticas. Esta es la manera en que surgió la idea: hacemos lo que mejor sabemos hacer y lo combinamos con el activismo climático. Damos voz a la Madre Tierra durante esta crisis medioambiental.

Por supuesto, estamos en contacto con los periodistas. La tendencia dominante en las oficinas editoriales es creer que las noticias climáticas no tienen interés para el público y no generan clics, por lo que evitan publicar artículos con titulares que contengan los términos «cambio climático» o «crisis climática». ¿Qué significa la negación de la crisis climática? ¿Es una forma de proteger a la sociedad de las malas noticias y la ansiedad?

Puede que la realidad sea menos retorcida de lo que parece. La cantidad de noticias que se agolpa cada día ante las oficinas editoriales es enorme y resulta físicamente difícil de procesar, incluso sin que se generen noticias relacionadas con el clima. Además, es necesario estar familiarizado con el tema. Ahí es donde entramos nosotros. El siguiente paso que ya están dando los miembros de Climate Reporters es formar a los periodistas. Percibimos claramente que los periodistas tienen que comprender la cuestión para evitar propagar el blanqueo ecológico.

Otra idea es ofrecer a determinados grupos una formación sobre el cambio climático que sea atractiva. Queremos llegar fundamentalmente a los jóvenes y nos hemos percatado de que responden bien al humor. Aún no estamos seguros de cómo trabajaremos en el futuro, pero esa es la dirección que tenemos en mente.

La agencia de noticias lleva en funcionamiento algo más de seis meses. Nuestra propia experiencia nos indica que hemos de armarnos de paciencia. Somos persistentes y decididos a la hora de tocar las puertas de las oficinas editoriales con nuestras noticias. Nuestros textos ya se están publicando en los principales portales de noticias lituanos, y hemos sido invitados a programas de radio.

Para garantizar la alta calidad de nuestro trabajo editorial, es muy importante que recibamos un fuerte apoyo de las organizaciones medioambientales lituanas, que nuestras organizaciones pertenezcan a redes internacionales de ONG, que nuestros miembros participen en grupos de trabajo a escala de la UE y que representen a Lituania en el CESE. Esto nos permite ampliar la gama de temas que tratamos y mantenernos al día en relación con los asuntos de actualidad.

Nuestra relación con el CESE va más allá de que uno de los promotores del proyecto, Kęstutis Kupšys, sea miembro. Los miembros del CESE pueden compartir experiencias pertinentes de sus distintos países para enriquecer las noticias sobre el clima que publica Climate Reporters. A este respecto, recientemente tuvimos la ocasión de conversar con Arnaud Schwartz, miembro del CESE por Francia, con ocasión de la Cumbre Mundial sobre Diversidad Biológica COP16. Los puntos de vista que compartió con nosotros directamente desde Cali dieron lugar a un artículo de Climate Reporters. Poco después, sus reflexiones tuvieron eco en los medios de comunicación lituanos. Este modelo, en virtud del cual los conocimientos especializados de los miembros del CESE se utilizan para comunicar eficazmente noticias de alcance mundial al público local, ha demostrado su utilidad. Por lo tanto, seguiremos utilizándolo en el futuro.

Rūta Trainytė es la editora de la agencia de noticias sobre el clima Climate Reporters. La agencia forma parte del proyecto ŽALINK, financiado con fondos públicos. El proyecto, gestionado por la Alianza de los Consumidores, la Plataforma de Cooperación al Desarrollo y la ONG «Economía Circular», recibe financiación con cargo al Programa de Cambio Climático de la Agencia de Gestión de Proyectos Medioambientales, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente de la República de Lituania.

 

En octubre, el CESE aprobó un Dictamen en el que propone que se replantee de forma cimental el funcionamiento de la financiación de la UE. En él se pide una mayor transparencia y participación ciudadana en todos los niveles de la UE, lo que reforzaría la democracia y la confianza de la ciudadanía. 

En octubre, el CESE aprobó un Dictamen en el que propone que se replantee de forma cimental el funcionamiento de la financiación de la UE. En él se pide una mayor transparencia y participación ciudadana en todos los niveles de la UE, lo que reforzaría la democracia y la confianza de la ciudadanía. 

Para lograr este empeño, el CESE recomienda establecer un marco común para la transparencia fiscal, involucrando a la ciudadanía en los procesos de presupuestación y creando herramientas digitales que hagan más comprensible la información presupuestaria.

«Imaginémonos que fuese posible seguir la pista de cada euro que sale de los fondos de la UE, desde Bruselas hasta cada comunidad local, pasando por los gobiernos nacionales», afirmó la ponente del Dictamen, Elena Calistru.

Según la visión del CESE, un marco común de transparencia fiscal servirá para fijar normas claras y coherentes aplicables a todos los programas financiados por la UE y garantizará la presentación uniforme de la información y un acceso sencillo a los datos presupuestarios en todos los Estados miembros, haciendo hincapié en las buenas prácticas en lugar de introducir nuevas reglamentaciones.

La presupuestación participativa permitiría a la ciudadanía decidir directamente en cuestiones de gasto público, en concreto a escala local, y a la vez integraría elementos participativos en los procesos presupuestarios a escala de la UE.

El CESE pidió una plataforma digital uniformizada y fácil de usar que ofrezca datos presupuestarios en tiempo real, presentaciones visuales fáciles de entender e información sobre el modo en que el uso de los fondos de la UE sirve para conseguir resultados. Se aumentaría así la comprensión y la participación del público en lo que atañe a las cuestiones fiscales.

El CESE también destacó la importancia de sensibilizar a la opinión pública, velar por el refuerzo de los procesos de supervisión y adaptar las prácticas presupuestarias a los objetivos de la UE, como la cohesión y la sostenibilidad, para fomentar la cooperación y la rendición de cuentas.

«La financiación de la UE no es solo una cuestión de números, sino también de confianza y democracia, y de lograr que Europa funcione para su ciudadanía», concluyó Calistru. (tk)