Por Séamus Boland, presidente del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE

Si bien la UE tiene más recursos que muchas partes del mundo, millones de menores siguen dependiendo de sus escuelas para obtener alimentos a diario. De hecho, cada vez son más los Estados miembros en los que se suministran alimentos a menores durante sus vacaciones escolares. Ello por sí solo nos muestra que la pobreza en su nivel más extremo existe y va en aumento, por lo que la Comisión Europea entrante debe atajarla con contundencia y convicción. 

Por Séamus Boland, presidente del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE

Si bien la UE tiene más recursos que muchas partes del mundo, millones de menores siguen dependiendo de sus escuelas para obtener alimentos a diario. De hecho, cada vez son más los Estados miembros en los que se suministran alimentos a menores durante sus vacaciones escolares. Ello por sí solo nos muestra que la pobreza en su nivel más extremo existe y va en aumento, por lo que la Comisión Europea entrante debe atajarla con contundencia y convicción.

Las estadísticas de la pobreza en Europa son desoladoras. En torno a un 21 % de la población de la UE se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión social (datos de Eurostat de 2023), y al menos un 25 % de los menores corren el riesgo de caer en la trampa de la pobreza (datos de Eurostat de 2023). Es cierto que el problema podría ser peor de no existir las actuales iniciativas de la UE para impulsar el cambio en este ámbito, aunque también cabe admitir que no son suficientes. Por este motivo, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) y su Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil acogen con satisfacción el anuncio de la presidenta Ursula von der Leyen de que, para abordar las causas profundas de la pobreza, la Comisión trabajará durante el mandato 2024-2029 en una estrategia de la UE de lucha contra la pobreza, que tanto tiempo llevan pidiendo el Comité y el Grupo que presido.

Lamentablemente, la pobreza no implica únicamente una «escasez» de los recursos básicos que necesitan las familias a diario, sino que es el resultado de una serie de circunstancias duraderas a las que se suma una privación prolongada, estrechamente relacionada con la existencia de sistemas políticos que, en el mejor de los casos, ignoran determinados factores demográficos y, en el peor, se sirven de ellos para discriminar a las personas.

Las soluciones deberán pasar por la evaluación de las causas profundas que la pobreza arrastra desde tiempos inmemoriales, lo que conlleva analizar todas las etapas de la vida de las personas, desde que nacen hasta que fallecen. Lo mismo ocurre con la oferta de vivienda, que se está convirtiendo en uno de los problemas más graves a los que se enfrentan las sociedades europeas; de ahí que, a petición de mi Grupo, el CESE haya encargado un estudio sobre una vivienda sostenible y asequible en la UE, que se presentó con ocasión de nuestra conferencia del 21 de noviembre sobre la protección de las personas más vulnerables de Europa mediante viviendas sostenibles y asequibles. Gracias a esta conferencia hemos demostrado que la vivienda asequible es uno de los instrumentos clave para luchar contra la pobreza.

Nos complace que la Comisión Europea entrante haya incorporado a un comisario de Energía y Vivienda, lo que contribuye a erradicar la pobreza. Sin embargo, resulta preocupante que la mayor parte de la clase política siga considerando que la erradicación de la pobreza es un problema que debe solucionarse con grandes presupuestos que exigen una gestión burocrática intrincada. Solo un cambio de mentalidad al respecto hará que los recursos fluyan hacia las personas afectadas. La pobreza es una cuestión transversal, y los nuevos comisarios europeos de Energía y Vivienda, de Igualdad, de Cohesión y Reformas y de Transición Justa y Competencia deben asumir con urgencia la responsabilidad de impulsar este cambio.

El CESE pide a la UE que lidere un modelo de bioeconomía sostenible en consonancia con el Pacto Verde Europeo y los objetivos climáticos. 

El CESE pide a la UE que lidere un modelo de bioeconomía sostenible en consonancia con el Pacto Verde Europeo y los objetivos climáticos.

En su Dictamen «Armonizar la economía circular y la bioeconomía», el CESE expone cómo una bioeconomía sólida puede impulsar los beneficios económicos y ecológicos de Europa, reforzar la resiliencia y apoyar una transición justa. Las inversiones estratégicas en la colaboración intersectorial y el compromiso con las comunidades pueden convertir a la bioeconomía de la UE en un modelo mundial de crecimiento sostenible.

Para ser sostenible, la bioeconomía debe adecuarse a marcos de la UE como el Pacto Verde, la economía circular y los objetivos en materia de biodiversidad, con el fin de garantizar que las actividades de la bioeconomía contribuyan a los objetivos climáticos y de biodiversidad sin superar los límites del planeta.

«Es esencial una Estrategia de Bioeconomía global y ambiciosa. En consonancia con la economía circular y los objetivos de desarrollo sostenible, la bioeconomía puede constituir una ventaja competitiva para la UE mediante la creación de puestos de trabajo sostenibles y bien remunerados y la garantía de un crecimiento que respete los límites ecológicos», afirmó Cillian Lohan, ponente del Dictamen.

La bioeconomía puede basarse en los principios de la economía circular, reduciendo los residuos y mejorando la eficiencia mediante el uso en cascada de los recursos y la recirculación del material biológico. Asimismo, genera beneficios sociales, especialmente en las zonas rurales, al crear puestos de trabajo y oportunidades de desarrollo de capacidades. Para ello, es fundamental apoyar a las comunidades rurales y fomentar la participación de la juventud en este sector.

La educación en bioeconomía puede ayudar a formar una mano de obra cualificada y a sensibilizar sobre la sostenibilidad, además de contribuir a mejorar la salud pública al reducir los costes de la asistencia sanitaria. La clave para lograrlo son los avances tecnológicos y el uso sostenible del suelo, como la agricultura y la silvicultura regenerativas, que impulsan el almacenamiento de carbono y la biodiversidad.

La agricultura urbana y los centros alimentarios circulares pueden reducir el desperdicio de alimentos y reforzar los sistemas alimentarios locales. La UE debe mantener normas exigentes en materia de empresas y de innovación, fomentando la adopción temprana de las tecnologías de base biológica. La financiación debe dar prioridad a los que lideren la innovación y apoyar a las pequeñas y medianas empresas.

Se necesita una definición clara para integrar la bioeconomía en las políticas de la UE. La actualización de la Estrategia de Bioeconomía en 2025 debe atenerse al Pacto Verde y al Acuerdo de París, con el fin de proporcionar una hoja de ruta para una bioeconomía sostenible y resiliente. (ks) 

El CESE pide una iniciativa emblemática europea en favor de la salud, propone crear una Unión Europea de la Salud e insta a la Comisión Europea a que publique un plan de acción sobre las enfermedades raras con objetivos realistas y alcanzables.

El CESE pide una iniciativa emblemática europea en favor de la salud, propone crear una Unión Europea de la Salud e insta a la Comisión Europea a que publique un plan de acción sobre las enfermedades raras con objetivos realistas y alcanzables.

Durante el debate sobre «Una iniciativa emblemática europea en favor de la salud», celebrado en su pleno de octubre, el CESE pidió a la UE que pusiera en marcha una iniciativa ambiciosa destinada a construir una arquitectura transversal de la salud en la Unión Europea. También figuraba en el orden del día la creación de un plan de acción europeo para las enfermedades raras.

En la apertura del debate el presidente del CESE, Oliver Röpke, afirmó: «Es esencial que todas las personas que viven en la UE dispongan de una atención sanitaria de calidad que sea asequible y accesible. Tenemos que invertir en sistemas sanitarios innovadores y sostenibles y adoptar medidas firmes para luchar contra las desigualdades en materia de salud tanto dentro de la UE como a escala mundial. Las enfermedades raras hacen aún más evidente la persistencia de desigualdades y vulnerabilidades. Por eso necesitamos una acción europea global para tratar esas enfermedades».

El ponente del Dictamen sobre la iniciativa emblemática europea en favor de la salud, Alain Coheur, declaró: «Hoy estamos intentando aprobar una hoja de ruta para los futuros comisarios de la UE que promueva la atención sanitaria para todos y proteja a las personas ante crisis futuras». Ágnes Cser, ponente del Dictamen sobre las enfermedades raras, añadió: «Tenemos que presentar un plan de acción, pero sin centrarnos únicamente en el plan de acción para las enfermedades raras, sino también en la salud, que es la clave de la competitividad. La Unión de la Salud no puede quedarse en mera palabrería».

El Dictamen sobre la iniciativa emblemática europea en favor de la salud establece pilares estratégicos para reforzar la solidaridad y la cooperación entre los Estados miembros en el ámbito de la salud. Entre ellos se encuentra la creación de una garantía europea de cuidados y salud que defina objetivos sanitarios plurianuales a escala de la UE. Esto podría dar lugar a la creación de un texto jurídico vinculante (como una Directiva).

Otro pilar es la aplicación del enfoque «Una sola salud», que relaciona las políticas relativas a los humanos, los animales, las plantas y el medio ambiente. El Dictamen sobre la lucha contra las enfermedades raras pide a la Comisión que publique una Comunicación con un plan de acción europeo global para las enfermedades raras que incluya objetivos específicos, medibles, alcanzables, realistas y acotados en el tiempo que sean viables de aquí a 2030. (lm) 

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) acoge Powerful Encounters: Picturing an end to energy poverty (Encuentros que dejan huella: imaginar el fin de la pobreza energética), exposición punzante que muestra el trabajo de la fotógrafa Miriam Strong. Preparada en colaboración con Amigos de la Tierra Europa, la exposición destaca el activismo, la acción colectiva y el empoderamiento de las comunidades de toda Europa que afrontan la pobreza energética. Organizada a iniciativa del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE, la exposición podrá visitarse en el edificio JDE del CESE, Bruselas, en la rue Belliard 99-101, del 4 al 16 de diciembre.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) acoge Powerful Encounters: Picturing an end to energy poverty (Encuentros que dejan huella: imaginar el fin de la pobreza energética), exposición punzante que muestra el trabajo de la fotógrafa Miriam Strong. Preparada en colaboración con Amigos de la Tierra Europa, la exposición destaca el activismo, la acción colectiva y el empoderamiento de las comunidades de toda Europa que afrontan la pobreza energética. Organizada a iniciativa del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE, la exposición podrá visitarse en el edificio JDE del CESE, Bruselas, en la rue Belliard 99-101, del 4 al 16 de diciembre.

En el acto inaugural, el vicepresidente del CESE responsable de Comunicación, Aurel Laurenţiu Plosceanu, y el presidente del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE, Séamus Boland, hicieron hincapié en el compromiso del CESE para erradicar la pobreza, promover una energía asequible, fomentar el cambio sistémico y cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). 

En su discurso, el Sr. Boland habló del aumento del coste de la vida y del incremento de los niveles de pobreza en Europa, e hizo hincapié en la necesidad de una respuesta política firme por parte de la nueva Comisión Europea y el Parlamento Europeo. «La primera estrategia de la UE de lucha contra la pobreza y el Pacto Industrial Limpio, anunciados por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en sus orientaciones políticas para la nueva Comisión Europea, deben ofrecer soluciones sostenibles a las situaciones existentes sobre el terreno», afirmó el Sr. Boland.

La activista en favor de la justicia energética Laia Segura y la responsable de comunicación de Amigos de la Tierra Yvonne Lemmen subrayaron que este proyecto fotográfico explora la manera en que las personas afrontan a la pobreza energética y luchan por su derecho a viviendas dignas y resistentes al cambio climático, que utilicen una energía asequible y limpia. Para obtener más información, pulse aquí.

Stefano Mallia, presidente del Grupo de Empresarios

Donald Trump ha ganado las elecciones en Estados Unidos y será presidente por segunda vez. El resultado que arrojan las urnas es claro y debe respetarse. Pero ¿y ahora qué? 

Stefano Mallia, presidente del Grupo de Empresarios

Donald Trump ha ganado las elecciones en Estados Unidos y será presidente por segunda vez. El resultado que arrojan las urnas es claro y debe respetarse. Pero ¿y ahora qué?

La UE y los EE.UU. siguen siendo socios geopolíticos y comerciales de primera magnitud, ya que nuestra relación se basa en el principio de reciprocidad. En la actualidad, en este mundo interconectado en el que vivimos, no debe haber margen para el aislacionismo o el proteccionismo, pues estas actitudes socavan nuestra cooperación mutua y a escala mundial y nuestra prosperidad económica.

La UE es el primer socio comercial de los EE.UU. y viceversa. El comercio bilateral entre la UE y los Estados Unidos se halla en máximos históricos y en 2023 ascendió a más de 1,6 billones EUR, con un volumen de inversión bilateral de 5 billones EUR. Los Estados Unidos son una fuente de inversión extranjera directa (IED) primordial en la UE: la inversión estadounidense en Europa se estima en unos 3,6 billones USD, mientras que la inversión de la UE en los Estados Unidos se sitúan en torno a los 3 billones USD. Esta inversión mutua refuerza la interdependencia económica y crea millones de puestos de trabajo a ambos lados del Atlántico.

Por este motivo, es importante seguir profundizando nuestras relaciones. La imposición de aranceles a los productos de la UE, como ha sugerido Trump en ocasiones anteriores, con la aplicación de aranceles de entre el 10 % y el 20 % sobre las importaciones procedentes de todos los países, incluidos los de la UE, es un callejón sin salida. Por ello, pedimos un diálogo más abierto y un programa de cooperación con visión de futuro.

El Consejo UE-EE. UU. de Comercio y Tecnología (TTC por sus siglas en inglés) ha facilitado el diálogo sobre cuestiones críticas como la inteligencia artificial y los semiconductores. Si, por un lado, el diálogo debe reforzarse y potenciarse, por otro, la UE tiene que acelerar sus reformas políticas, empezar a actuar de común acuerdo y buscar la mejor manera de encontrar maneras de cooperar con los Estados Unidos.

También hemos de estar preparados para un escenario en el que, en asuntos de gran relevancia, como el cambio climático y Ucrania, es posible que tengamos que actuar en solitario. Se trata de una posibilidad muy real y, como tal, debemos empezar a considerarla la nueva realidad de facto.

En una Declaración conjunta, firmada el 14 de noviembre de 2024, Baiba Miltoviča, presidenta de la Sección de Transportes, Energía, Infraestructuras y Sociedad de la Información (TEN) del CESE, y Andres Jaadla, ponente de un Dictamen del CDR sobre la vivienda, instan a las instituciones europeas a adoptar medidas urgentes para sacar a la Unión Europea de la actual crisis de la vivienda. También acogen favorablemente el nombramiento de un comisario europeo de Energía y Vivienda, que se encargará de presentar el primer plan europeo de vivienda asequible.

Democracia en África: situación actual y perspectivas futuras

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La próxima Comisión debe ser la «Comisión de la ampliación». No se trata de ampliar o no, sino de cómo hacerlo correctamente. Esta es la conclusión a la que se ha llegado en el Foro de Alto Nivel sobre ampliación celebrado por el Comité Económico y Social Europeo (CESE), que contó con la participación de Oliver Röpke, presidente del CESE, Nicolas Schmit, comisario europeo de Empleo y Derechos Sociales, y ministros tanto de los Estados miembros de la UE como de los países candidatos a la adhesión.

La próxima Comisión debe ser la «Comisión de la ampliación». No se trata de ampliar o no, sino de cómo hacerlo correctamente. Esta es la conclusión a la que se ha llegado en el Foro de Alto Nivel sobre ampliación celebrado por el Comité Económico y Social Europeo (CESE), que contó con la participación de Oliver Röpke, presidente del CESE, Nicolas Schmit, comisario europeo de Empleo y Derechos Sociales, y ministros tanto de los Estados miembros de la UE como de los países candidatos a la adhesión.

El CESE ha organizado conjuntamente con la Comisión Europea el Foro de Alto Nivel sobre la ampliación, que se celebró en paralelo a su pleno de octubre. Más de 140 representantes de la sociedad civil de los países candidatos a la adhesión se reunieron por primera vez. Los participantes expusieron con claridad su principal argumento: la sociedad civil y los interlocutores sociales —a menudo ignorados en el proceso de adhesión— deben desempeñar un papel central en la ampliación de la UE.

Tal y como subrayó el Sr. Röpke, «no se trata solo de ampliar la UE, sino de preparar a los futuros Estados miembros para que contribuyan activamente a modelarla, y garantizar así que disponen de todos los medios necesarios para abordar los retos a los que se verán abocados. Gracias a la colaboración con la sociedad civil, las patronales y los sindicatos, estamos creando las bases necesarias para una Europa más inclusiva y fuerte».

El debate ha puesto de relieve la necesidad de mantener el impulso reciente en torno al proceso de ampliación, ya que la Comisión 2024-2029 desempeñará un papel crucial en su culminación.

Otro mensaje clave del debate fue la importancia de una integración gradual, previsible y basada en los méritos, en la que se reconozcan y recompensen los avances con perspectivas reales de adhesión.

El Sr. Schmit destacó el papel clave que desempeña la sociedad civil y afirmó que «un diálogo social bipartito y tripartito que funcione correctamente y la participación de los interlocutores sociales son elementos cruciales en el contexto de la adhesión a la UE, ya que forman parte de nuestra economía social de mercado».

Rolf Schmachtenberg, secretario de Estado alemán, declaró por su parte que «los aspectos laborales y sociales son fundamentales para el éxito de la adhesión a la UE. Quienes deseen mejorar la vida de toda la ciudadanía, crear oportunidades y luchar contra las desigualdades sociales necesitan políticas de empleo eficaces, buenas condiciones de trabajo y sistemas de seguridad social operativos, con unos interlocutores sociales fuertes».

Durante el debate, Naida Nišić, ministra de Trabajo, Empleo y Diálogo Social de Montenegro, subrayó la importancia del Foro de Alto Nivel como plataforma de diálogo que permite a Montenegro evaluar los avances.

Niki Kerameus, ministra de Trabajo y Seguridad Social de Grecia, hizo hincapié en «el gran privilegio que supone haber participado en este importante debate sobre la ampliación de la UE y el papel fundamental que desempeñan los interlocutores sociales en la configuración del futuro elenco europeo de derechos laborales y sociales».

Olta Manjani, viceministra de Economía, Cultura e Innovación de Albania, manifestó que su país «está aumentando activamente su presencia en las instituciones, comités y grupos de trabajo de la UE, y la creación del Comité Consultivo Mixto con el Comité Económico y Social Europeo es muestra de dicha labor».

El CESE ha abogado sin cesar por la ampliación de la UE. En 2024, puso en marcha un proyecto piloto —la iniciativa de los miembros de países candidatos a la adhesión— que permite a la sociedad civil de los países candidatos contribuir a los trabajos del Comité. La iniciativa demuestra cómo la participación activa de la sociedad civil de los países candidatos puede reforzar el proceso de ampliación.  (mt)

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Revisión de la Agenda Territorial de la Unión Europea 2030

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