En octubre, el CESE aprobó un Dictamen en el que propone que se replantee de forma cimental el funcionamiento de la financiación de la UE. En él se pide una mayor transparencia y participación ciudadana en todos los niveles de la UE, lo que reforzaría la democracia y la confianza de la ciudadanía. 

En octubre, el CESE aprobó un Dictamen en el que propone que se replantee de forma cimental el funcionamiento de la financiación de la UE. En él se pide una mayor transparencia y participación ciudadana en todos los niveles de la UE, lo que reforzaría la democracia y la confianza de la ciudadanía. 

Para lograr este empeño, el CESE recomienda establecer un marco común para la transparencia fiscal, involucrando a la ciudadanía en los procesos de presupuestación y creando herramientas digitales que hagan más comprensible la información presupuestaria.

«Imaginémonos que fuese posible seguir la pista de cada euro que sale de los fondos de la UE, desde Bruselas hasta cada comunidad local, pasando por los gobiernos nacionales», afirmó la ponente del Dictamen, Elena Calistru.

Según la visión del CESE, un marco común de transparencia fiscal servirá para fijar normas claras y coherentes aplicables a todos los programas financiados por la UE y garantizará la presentación uniforme de la información y un acceso sencillo a los datos presupuestarios en todos los Estados miembros, haciendo hincapié en las buenas prácticas en lugar de introducir nuevas reglamentaciones.

La presupuestación participativa permitiría a la ciudadanía decidir directamente en cuestiones de gasto público, en concreto a escala local, y a la vez integraría elementos participativos en los procesos presupuestarios a escala de la UE.

El CESE pidió una plataforma digital uniformizada y fácil de usar que ofrezca datos presupuestarios en tiempo real, presentaciones visuales fáciles de entender e información sobre el modo en que el uso de los fondos de la UE sirve para conseguir resultados. Se aumentaría así la comprensión y la participación del público en lo que atañe a las cuestiones fiscales.

El CESE también destacó la importancia de sensibilizar a la opinión pública, velar por el refuerzo de los procesos de supervisión y adaptar las prácticas presupuestarias a los objetivos de la UE, como la cohesión y la sostenibilidad, para fomentar la cooperación y la rendición de cuentas.

«La financiación de la UE no es solo una cuestión de números, sino también de confianza y democracia, y de lograr que Europa funcione para su ciudadanía», concluyó Calistru. (tk)

por el Grupo de Trabajadores

En la actualidad, parafrasear el lema de la campaña de Bill Clinton de 1992 «¡Es la economía, estúpido!», que en aquel momento encontró eco en los votantes estadounidenses afectados por la recesión, resulta más que adecuado. Basta con examinar los resultados de la última encuesta del Eurobarómetro después de las elecciones europeas, que reveló que la inflación y la economía eran los principales temas que animaban a los ciudadanos a votar.  

por el Grupo de Trabajadores

En la actualidad, parafrasear el lema de la campaña de Bill Clinton de 1992 «¡Es la economía, estúpido!», que en aquel momento encontró eco en los votantes estadounidenses afectados por la recesión, resulta más que adecuado. Basta con examinar los resultados de la última encuesta del Eurobarómetro después de las elecciones europeas, que reveló que la inflación y la economía eran los principales temas que animaban a los ciudadanos a votar. 

No, no existe una solución única y las dificultades económicas por sí solas no pueden explicar toda la inestabilidad asociada a las elecciones futuras. Sin embargo, se puede afirmar con seguridad que el aumento de los precios, el coste de la vida y la situación económica fueron las principales motivaciones de los votantes en la UE la primavera pasada y del otro lado del Atlántico hace unas semanas. No fue ninguna sorpresa, ya que era la principal preocupación de la ciudadanía (seguida de la pobreza y la exclusión social) a principios de 2023. Aunque los indicadores macroeconómicos parecen tranquilizar a los responsables políticos, el impacto directo de la inflación en bienes esenciales, como los alimentos y la energía, sigue siendo enorme y afecta de manera desproporcionada a aquellos que dedican una gran parte de sus ingresos a cubrir estas necesidades. Todo esto se suma a la recuperación tras la pandemia y a la catastrófica respuesta política que se dio, que ha hecho que muchos países todavía estén lidiando con las consecuencias de la crisis de 2008.

Desde hace décadas, los salarios se han disociado del crecimiento de la productividad, lo que ha eliminado las perspectivas de un futuro mejor para muchas personas de las clases medias y trabajadoras de Europa. El extremismo político y las turbulencias electorales no van a desaparecer.

Abordar la crisis del coste de la vida es fundamental para el futuro de Europa, ya que esta crisis pone de relieve problemas estructurales de nuestras sociedades y economías, a la vez que cuestiona los principios que sustentan el tejido social de nuestras democracias.

El 26 de noviembre, el Grupo de Trabajadores se reunió con varias partes interesadas para debatir este asunto; les invitamos a que vuelvan a este debate y se unan a nosotros para pedir a los responsables políticos que abandonen las palabras huecas, reduzcan su propio déficit de capacidades y se centren en lo que de verdad importa. 

El CESE ha compartido su visión para transformar los sistemas agrícola, pesquero y alimentario de la UE a fin de garantizar la resiliencia y la sostenibilidad en tiempos de crisis. 

El CESE ha compartido su visión para transformar los sistemas agrícola, pesquero y alimentario de la UE a fin de garantizar la resiliencia y la sostenibilidad en tiempos de crisis. 

En un Dictamen aprobado en octubre, el CESE abogó por un sistema alimentario competitivo, resistente a las crisis y coherente con los objetivos medioambientales y sociales de la UE. Hizo hincapié en la seguridad alimentaria, unos ingresos justos para los productores, la resiliencia medioambiental y el apoyo a la próxima generación de productores de alimentos.

«Es fundamental garantizar unos ingresos estables y sostenibles de los productores, así como fomentar una política alimentaria basada en el conocimiento que fomente la innovación», declaró Arnold Puech d’Alissac, presidente de la Organización Mundial de Agricultores y uno de los tres ponentes del Dictamen.

Para ello, el CESE propone reforzar la posición negociadora del sector agrícola en las negociaciones de precios y aumentar la financiación de la agricultura y la pesca de la UE. Reclamó igualmente que los acuerdos comerciales futuros incorporen el Pacto Verde y las normas «de la granja a la mesa» y garanticen una competencia leal y una calidad elevada de los alimentos.

«Garantizar unos ingresos justos para los productores primarios es fundamental», afirmó Piroska Kállay, otra de las ponentes del Dictamen.

Para lograrlo, el CESE pide un sistema de aplicación más estricto de las prácticas comerciales justas y la prohibición de las ventas a precios inferiores a los costes con el fin de reequilibrar la cadena de suministro alimentario. También son de suma importancia unas políticas que promuevan el relevo generacional, que se centren en los jóvenes y las mujeres y que incorporen la educación, la formación y el apoyo a las cooperativas.

Para apoyar la sostenibilidad, el CESE recomienda recompensar la captura de carbono, por ejemplo las prácticas de gestión sostenible del suelo, y prevenir la fuga de carbono. «Estas medidas ayudarían a adaptar la producción de alimentos a los objetivos climáticos de la UE y a los compromisos medioambientales mundiales», afirmó Joe Healy, el tercer ponente.

Otra propuesta es un sistema de seguro público que permita proteger a los productores de catástrofes relacionadas con el clima, al objeto de garantizar de este modo la continuidad del suministro de alimentos.

El CESE exige políticas para restaurar la salud del suelo y del agua, mejorar la eficiencia hídrica y reducir el uso de recursos, además de medidas para atajar la burocracia e impulsar la transparencia mediante el seguimiento digitalizado de los precios y los costes.

Por último, el CESE recomienda la creación de un Consejo Europeo de Política Alimentaria para fomentar el diálogo sobre cuestiones relacionadas con la alimentación y adaptar la política alimentaria a objetivos sociales y medioambientales más ambiciosos. Estas propuestas constituyen una hoja de ruta para lograr que los sistemas alimentarios de la UE sean más resilientes, sostenibles y equitativos ante los retos mundiales. (ks)

Por Séamus Boland, presidente del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE

Si bien la UE tiene más recursos que muchas partes del mundo, millones de menores siguen dependiendo de sus escuelas para obtener alimentos a diario. De hecho, cada vez son más los Estados miembros en los que se suministran alimentos a menores durante sus vacaciones escolares. Ello por sí solo nos muestra que la pobreza en su nivel más extremo existe y va en aumento, por lo que la Comisión Europea entrante debe atajarla con contundencia y convicción. 

Por Séamus Boland, presidente del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE

Si bien la UE tiene más recursos que muchas partes del mundo, millones de menores siguen dependiendo de sus escuelas para obtener alimentos a diario. De hecho, cada vez son más los Estados miembros en los que se suministran alimentos a menores durante sus vacaciones escolares. Ello por sí solo nos muestra que la pobreza en su nivel más extremo existe y va en aumento, por lo que la Comisión Europea entrante debe atajarla con contundencia y convicción.

Las estadísticas de la pobreza en Europa son desoladoras. En torno a un 21 % de la población de la UE se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión social (datos de Eurostat de 2023), y al menos un 25 % de los menores corren el riesgo de caer en la trampa de la pobreza (datos de Eurostat de 2023). Es cierto que el problema podría ser peor de no existir las actuales iniciativas de la UE para impulsar el cambio en este ámbito, aunque también cabe admitir que no son suficientes. Por este motivo, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) y su Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil acogen con satisfacción el anuncio de la presidenta Ursula von der Leyen de que, para abordar las causas profundas de la pobreza, la Comisión trabajará durante el mandato 2024-2029 en una estrategia de la UE de lucha contra la pobreza, que tanto tiempo llevan pidiendo el Comité y el Grupo que presido.

Lamentablemente, la pobreza no implica únicamente una «escasez» de los recursos básicos que necesitan las familias a diario, sino que es el resultado de una serie de circunstancias duraderas a las que se suma una privación prolongada, estrechamente relacionada con la existencia de sistemas políticos que, en el mejor de los casos, ignoran determinados factores demográficos y, en el peor, se sirven de ellos para discriminar a las personas.

Las soluciones deberán pasar por la evaluación de las causas profundas que la pobreza arrastra desde tiempos inmemoriales, lo que conlleva analizar todas las etapas de la vida de las personas, desde que nacen hasta que fallecen. Lo mismo ocurre con la oferta de vivienda, que se está convirtiendo en uno de los problemas más graves a los que se enfrentan las sociedades europeas; de ahí que, a petición de mi Grupo, el CESE haya encargado un estudio sobre una vivienda sostenible y asequible en la UE, que se presentó con ocasión de nuestra conferencia del 21 de noviembre sobre la protección de las personas más vulnerables de Europa mediante viviendas sostenibles y asequibles. Gracias a esta conferencia hemos demostrado que la vivienda asequible es uno de los instrumentos clave para luchar contra la pobreza.

Nos complace que la Comisión Europea entrante haya incorporado a un comisario de Energía y Vivienda, lo que contribuye a erradicar la pobreza. Sin embargo, resulta preocupante que la mayor parte de la clase política siga considerando que la erradicación de la pobreza es un problema que debe solucionarse con grandes presupuestos que exigen una gestión burocrática intrincada. Solo un cambio de mentalidad al respecto hará que los recursos fluyan hacia las personas afectadas. La pobreza es una cuestión transversal, y los nuevos comisarios europeos de Energía y Vivienda, de Igualdad, de Cohesión y Reformas y de Transición Justa y Competencia deben asumir con urgencia la responsabilidad de impulsar este cambio.

El CESE pide a la UE que lidere un modelo de bioeconomía sostenible en consonancia con el Pacto Verde Europeo y los objetivos climáticos. 

El CESE pide a la UE que lidere un modelo de bioeconomía sostenible en consonancia con el Pacto Verde Europeo y los objetivos climáticos.

En su Dictamen «Armonizar la economía circular y la bioeconomía», el CESE expone cómo una bioeconomía sólida puede impulsar los beneficios económicos y ecológicos de Europa, reforzar la resiliencia y apoyar una transición justa. Las inversiones estratégicas en la colaboración intersectorial y el compromiso con las comunidades pueden convertir a la bioeconomía de la UE en un modelo mundial de crecimiento sostenible.

Para ser sostenible, la bioeconomía debe adecuarse a marcos de la UE como el Pacto Verde, la economía circular y los objetivos en materia de biodiversidad, con el fin de garantizar que las actividades de la bioeconomía contribuyan a los objetivos climáticos y de biodiversidad sin superar los límites del planeta.

«Es esencial una Estrategia de Bioeconomía global y ambiciosa. En consonancia con la economía circular y los objetivos de desarrollo sostenible, la bioeconomía puede constituir una ventaja competitiva para la UE mediante la creación de puestos de trabajo sostenibles y bien remunerados y la garantía de un crecimiento que respete los límites ecológicos», afirmó Cillian Lohan, ponente del Dictamen.

La bioeconomía puede basarse en los principios de la economía circular, reduciendo los residuos y mejorando la eficiencia mediante el uso en cascada de los recursos y la recirculación del material biológico. Asimismo, genera beneficios sociales, especialmente en las zonas rurales, al crear puestos de trabajo y oportunidades de desarrollo de capacidades. Para ello, es fundamental apoyar a las comunidades rurales y fomentar la participación de la juventud en este sector.

La educación en bioeconomía puede ayudar a formar una mano de obra cualificada y a sensibilizar sobre la sostenibilidad, además de contribuir a mejorar la salud pública al reducir los costes de la asistencia sanitaria. La clave para lograrlo son los avances tecnológicos y el uso sostenible del suelo, como la agricultura y la silvicultura regenerativas, que impulsan el almacenamiento de carbono y la biodiversidad.

La agricultura urbana y los centros alimentarios circulares pueden reducir el desperdicio de alimentos y reforzar los sistemas alimentarios locales. La UE debe mantener normas exigentes en materia de empresas y de innovación, fomentando la adopción temprana de las tecnologías de base biológica. La financiación debe dar prioridad a los que lideren la innovación y apoyar a las pequeñas y medianas empresas.

Se necesita una definición clara para integrar la bioeconomía en las políticas de la UE. La actualización de la Estrategia de Bioeconomía en 2025 debe atenerse al Pacto Verde y al Acuerdo de París, con el fin de proporcionar una hoja de ruta para una bioeconomía sostenible y resiliente. (ks) 

El CESE pide una iniciativa emblemática europea en favor de la salud, propone crear una Unión Europea de la Salud e insta a la Comisión Europea a que publique un plan de acción sobre las enfermedades raras con objetivos realistas y alcanzables.

El CESE pide una iniciativa emblemática europea en favor de la salud, propone crear una Unión Europea de la Salud e insta a la Comisión Europea a que publique un plan de acción sobre las enfermedades raras con objetivos realistas y alcanzables.

Durante el debate sobre «Una iniciativa emblemática europea en favor de la salud», celebrado en su pleno de octubre, el CESE pidió a la UE que pusiera en marcha una iniciativa ambiciosa destinada a construir una arquitectura transversal de la salud en la Unión Europea. También figuraba en el orden del día la creación de un plan de acción europeo para las enfermedades raras.

En la apertura del debate el presidente del CESE, Oliver Röpke, afirmó: «Es esencial que todas las personas que viven en la UE dispongan de una atención sanitaria de calidad que sea asequible y accesible. Tenemos que invertir en sistemas sanitarios innovadores y sostenibles y adoptar medidas firmes para luchar contra las desigualdades en materia de salud tanto dentro de la UE como a escala mundial. Las enfermedades raras hacen aún más evidente la persistencia de desigualdades y vulnerabilidades. Por eso necesitamos una acción europea global para tratar esas enfermedades».

El ponente del Dictamen sobre la iniciativa emblemática europea en favor de la salud, Alain Coheur, declaró: «Hoy estamos intentando aprobar una hoja de ruta para los futuros comisarios de la UE que promueva la atención sanitaria para todos y proteja a las personas ante crisis futuras». Ágnes Cser, ponente del Dictamen sobre las enfermedades raras, añadió: «Tenemos que presentar un plan de acción, pero sin centrarnos únicamente en el plan de acción para las enfermedades raras, sino también en la salud, que es la clave de la competitividad. La Unión de la Salud no puede quedarse en mera palabrería».

El Dictamen sobre la iniciativa emblemática europea en favor de la salud establece pilares estratégicos para reforzar la solidaridad y la cooperación entre los Estados miembros en el ámbito de la salud. Entre ellos se encuentra la creación de una garantía europea de cuidados y salud que defina objetivos sanitarios plurianuales a escala de la UE. Esto podría dar lugar a la creación de un texto jurídico vinculante (como una Directiva).

Otro pilar es la aplicación del enfoque «Una sola salud», que relaciona las políticas relativas a los humanos, los animales, las plantas y el medio ambiente. El Dictamen sobre la lucha contra las enfermedades raras pide a la Comisión que publique una Comunicación con un plan de acción europeo global para las enfermedades raras que incluya objetivos específicos, medibles, alcanzables, realistas y acotados en el tiempo que sean viables de aquí a 2030. (lm) 

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) acoge Powerful Encounters: Picturing an end to energy poverty (Encuentros que dejan huella: imaginar el fin de la pobreza energética), exposición punzante que muestra el trabajo de la fotógrafa Miriam Strong. Preparada en colaboración con Amigos de la Tierra Europa, la exposición destaca el activismo, la acción colectiva y el empoderamiento de las comunidades de toda Europa que afrontan la pobreza energética. Organizada a iniciativa del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE, la exposición podrá visitarse en el edificio JDE del CESE, Bruselas, en la rue Belliard 99-101, del 4 al 16 de diciembre.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) acoge Powerful Encounters: Picturing an end to energy poverty (Encuentros que dejan huella: imaginar el fin de la pobreza energética), exposición punzante que muestra el trabajo de la fotógrafa Miriam Strong. Preparada en colaboración con Amigos de la Tierra Europa, la exposición destaca el activismo, la acción colectiva y el empoderamiento de las comunidades de toda Europa que afrontan la pobreza energética. Organizada a iniciativa del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE, la exposición podrá visitarse en el edificio JDE del CESE, Bruselas, en la rue Belliard 99-101, del 4 al 16 de diciembre.

En el acto inaugural, el vicepresidente del CESE responsable de Comunicación, Aurel Laurenţiu Plosceanu, y el presidente del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE, Séamus Boland, hicieron hincapié en el compromiso del CESE para erradicar la pobreza, promover una energía asequible, fomentar el cambio sistémico y cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). 

En su discurso, el Sr. Boland habló del aumento del coste de la vida y del incremento de los niveles de pobreza en Europa, e hizo hincapié en la necesidad de una respuesta política firme por parte de la nueva Comisión Europea y el Parlamento Europeo. «La primera estrategia de la UE de lucha contra la pobreza y el Pacto Industrial Limpio, anunciados por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en sus orientaciones políticas para la nueva Comisión Europea, deben ofrecer soluciones sostenibles a las situaciones existentes sobre el terreno», afirmó el Sr. Boland.

La activista en favor de la justicia energética Laia Segura y la responsable de comunicación de Amigos de la Tierra Yvonne Lemmen subrayaron que este proyecto fotográfico explora la manera en que las personas afrontan a la pobreza energética y luchan por su derecho a viviendas dignas y resistentes al cambio climático, que utilicen una energía asequible y limpia. Para obtener más información, pulse aquí.

Stefano Mallia, presidente del Grupo de Empresarios

Donald Trump ha ganado las elecciones en Estados Unidos y será presidente por segunda vez. El resultado que arrojan las urnas es claro y debe respetarse. Pero ¿y ahora qué? 

Stefano Mallia, presidente del Grupo de Empresarios

Donald Trump ha ganado las elecciones en Estados Unidos y será presidente por segunda vez. El resultado que arrojan las urnas es claro y debe respetarse. Pero ¿y ahora qué?

La UE y los EE.UU. siguen siendo socios geopolíticos y comerciales de primera magnitud, ya que nuestra relación se basa en el principio de reciprocidad. En la actualidad, en este mundo interconectado en el que vivimos, no debe haber margen para el aislacionismo o el proteccionismo, pues estas actitudes socavan nuestra cooperación mutua y a escala mundial y nuestra prosperidad económica.

La UE es el primer socio comercial de los EE.UU. y viceversa. El comercio bilateral entre la UE y los Estados Unidos se halla en máximos históricos y en 2023 ascendió a más de 1,6 billones EUR, con un volumen de inversión bilateral de 5 billones EUR. Los Estados Unidos son una fuente de inversión extranjera directa (IED) primordial en la UE: la inversión estadounidense en Europa se estima en unos 3,6 billones USD, mientras que la inversión de la UE en los Estados Unidos se sitúan en torno a los 3 billones USD. Esta inversión mutua refuerza la interdependencia económica y crea millones de puestos de trabajo a ambos lados del Atlántico.

Por este motivo, es importante seguir profundizando nuestras relaciones. La imposición de aranceles a los productos de la UE, como ha sugerido Trump en ocasiones anteriores, con la aplicación de aranceles de entre el 10 % y el 20 % sobre las importaciones procedentes de todos los países, incluidos los de la UE, es un callejón sin salida. Por ello, pedimos un diálogo más abierto y un programa de cooperación con visión de futuro.

El Consejo UE-EE. UU. de Comercio y Tecnología (TTC por sus siglas en inglés) ha facilitado el diálogo sobre cuestiones críticas como la inteligencia artificial y los semiconductores. Si, por un lado, el diálogo debe reforzarse y potenciarse, por otro, la UE tiene que acelerar sus reformas políticas, empezar a actuar de común acuerdo y buscar la mejor manera de encontrar maneras de cooperar con los Estados Unidos.

También hemos de estar preparados para un escenario en el que, en asuntos de gran relevancia, como el cambio climático y Ucrania, es posible que tengamos que actuar en solitario. Se trata de una posibilidad muy real y, como tal, debemos empezar a considerarla la nueva realidad de facto.

En una Declaración conjunta, firmada el 14 de noviembre de 2024, Baiba Miltoviča, presidenta de la Sección de Transportes, Energía, Infraestructuras y Sociedad de la Información (TEN) del CESE, y Andres Jaadla, ponente de un Dictamen del CDR sobre la vivienda, instan a las instituciones europeas a adoptar medidas urgentes para sacar a la Unión Europea de la actual crisis de la vivienda. También acogen favorablemente el nombramiento de un comisario europeo de Energía y Vivienda, que se encargará de presentar el primer plan europeo de vivienda asequible.

Democracia en África: situación actual y perspectivas futuras

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