Garantizar un suministro de energía asequible a las personas vulnerables, los hogares y las pymes

En su conferencia anual sobre la pobreza energética, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) hizo balance del alarmante aumento del número de personas en situación de pobreza energética durante el último año. El CESE envía un mensaje firme a los dirigentes de la UE y presenta propuestas concretas para lograr un suministro de energía asequible y estable, apoyando al mismo tiempo a las personas vulnerables, los hogares y las pymes.

La cuarta conferencia anual sobre la pobreza energética, celebrada en Bruselas el 26 de junio de 2024, puso de relieve que en Europa el número de habitantes que no pueden permitirse calentar adecuadamente sus hogares ha aumentado considerablemente.

Para tratar de abordar estas cuestiones, la conferencia sobre energía asequible para transformar la perspectiva de la sociedad civil en medidas se centró en unas propuestas para, por una parte, garantizar un suministro de energía asequible y estable en consonancia con una transición ecológica justa y, por otra, apoyar a las personas vulnerables, los hogares y las pymes.

El aumento de las desigualdades no puede abordarse mediante un enfoque fragmentado, sino de forma exhaustiva haciendo partícipe y consultando a la sociedad civil.

En este contexto, el CESE lleva pidiendo desde 2021 la creación de una coalición política ambiciosa para que todas las partes interesadas trabajen en una acción conjunta.

El CESE se ha comprometido a ser el adalid de estas iniciativas y a presionar a los Estados miembros y a las instituciones de la UE en aras de:

  • una transición más justa: existe una necesidad constante de mejorar el acceso al empleo, la inclusión social y unas condiciones de vida dignas para todos;
  • reducir la pobreza energética a través de políticas de la UE destinadas a garantizar unos precios justos y transparentes;
  • abordar conjuntamente la cuestión del coste de la energía, que afecta de forma desproporcionada a los colectivos más vulnerables, incluidas las mujeres, los jóvenes y las personas con discapacidad.

Según datos de Eurostat de 2024, el 10,6 % de la población europea, aproximadamente 48 millones de personas, no pudieron calentar adecuadamente sus hogares en 2023. Estas cifras han aumentado de manera significativa, en comparación con el 9,3 % en 2022 (aproximadamente 42 millones de personas en toda Europa) y el 6,9 % en 2021 (unos 31 millones).

Hay tres razones principales por las que muchas personas acaban teniendo que reducir su consumo de energía en un grado que perjudica a su salud y bienestar: una elevada proporción del gasto de los hogares dedicado a la energía, bajos ingresos y bajo rendimiento energético de edificios y aparatos.

El aumento de la inflación y los conflictos internacionales son solo algunos ejemplos de las numerosas circunstancias que añaden presión a los hogares con bajos ingresos y aumentan el riesgo de pobreza. De hecho, la carga de los costes de la energía es mucho más pesada para las personas más pobres, ya que dedican una parte mayor de su presupuesto a las facturas energéticas.

Citas de oradores de alto nivel

«Los ciudadanos están preocupados por el pago de sus facturas de energía. El coste de la vida y las crisis energéticas provocaron un fuerte aumento de los precios de la energía. La realidad es que no todos los europeos pueden costearse su energía. Esta situación es inaceptable. Todos los europeos deben poder permitirse calentar su casa independientemente de sus ingresos. Tenemos que abordar la asequibilidad de la energía a través de un enfoque político polifacético. Los gobiernos deben implantar subvenciones específicas, tarifas sociales y programas de asistencia energética para aliviar la carga financiera que pesa sobre los hogares con bajos ingresos. Por otra parte, las políticas también deben animar a los proveedores de energía a ofrecer precios estructurados equitativamente que protejan a los consumidores vulnerables.»

Oliver Röpke, presidente del Comité Económico y Social Europeo (CESE)

«En la actualidad, lamentablemente la cuestión del mantenimiento de un suministro energético estable en Europa resulta contradictoria con la transición ecológica y unos precios asequibles. Sin embargo, no se trata de oponerse a ellos ya que una transición justa es posible y animo a que se emprendan iniciativas europeas en este sentido. Las instituciones de la UE, los Estados miembros y las organizaciones de la sociedad civil deben desempeñar un papel central en esta búsqueda. Ante los retos de nuestro tiempo, es imperativo trabajar juntos para proteger a las personas más vulnerables y construir un futuro en el que la energía asequible sea un derecho para todos en lugar de un privilegio para unos pocos».

Karine Lalieux, ministra de Pensiones e Integración Social de Bélgica, encargada de las personas con discapacidad, la lucha contra la pobreza y Beliris

«La realidad a la que nos enfrentamos demuestra que tenemos que mantener la asequibilidad de la energía en un lugar destacado en nuestras agendas. Nos comprometemos a desarrollar una estrategia para una energía asequible, segura y sostenible que promueva las comunidades de energía y garantice la equidad en favor de las personas más vulnerables. Nuestro objetivo es lograr la autonomía estratégica y la competitividad de Europa, así como una economía y una sociedad más ecológicas y sostenibles. Esto requiere hacer realidad un mercado integrado de la energía en la UE y ofrecer a la ciudadanía, los operadores económicos y los consumidores la oportunidad de desempeñar un papel proactivo».

Baiba Miltoviča presidenta de la Sección de Transportes, Energía, Infraestructuras y Sociedad de la Información (TEN) del CESE

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  • Ensure affordable energy supply for vulnerable people, households and SMEs