Conferencia del CESE sobre las personas mayores: debemos luchar contra el edadismo y promover una sociedad de la longevidad

En torno al 42 % de la población europea de edad avanzada afirma que la discriminación por razón de la edad es un fenómeno muy extendido en sus países y que alcanza su punto álgido en el lugar de trabajo. La proporción de personas mayores de sesenta y cinco años aumentará constantemente en las próximas décadas, por lo que en la UE urge adoptar una estrategia global que suponga un cambio radical, tanto en el ámbito de las políticas como en la manera en que la sociedad percibe a las personas mayores

Abordar el envejecimiento activo y la participación flexible en el mercado laboral, y adoptar unas políticas sólidas en materia de cuidados de larga duración, figuran entre los principales requisitos previos para garantizar que las personas sigan siendo productivas tras su jubilación y que permanezcan integradas en la vida económica y social.

Sin embargo, en el camino hacia la no discriminación de los europeos de edad avanzada siguen abundando numerosos obstáculos. Así, la erradicación del edadismo, la satisfacción de las necesidades sanitarias y la reducción de la brecha digital encabezan la lista de tareas pendientes de los responsables políticos nacionales y de la UE, según se puso de manifiesto en la conferencia Presente y futuro de la política europea para las personas mayores, celebrada por el Comité Económico y Social Europeo (CESE) el 29 de noviembre en Madrid (España).

En sus observaciones preliminares, Oliver Röpke, presidente del CESE, declaró: Numerosas medidas de la UE han abordado los derechos de las personas mayores, pero necesitamos aplicar una política más amplia al respecto. En el CESE creemos que un instrumento de este tipo contribuiría a garantizar la inclusión de las personas mayores en la sociedad y a aprovechar su potencial social, económico e intelectual, que a menudo se ignora.

A la conferencia acudieron representantes de alto nivel de la Comisión Europea, el Parlamento Europeo, el Gobierno de España y de organizaciones de la sociedad civil que propugnan la igualdad de derechos de las personas mayores.

El acto contó con el apoyo de la Presidencia española del Consejo de la UE, que estuvo representada por diferentes oradores, entre ellos Alejandro Abellán García de Diego, director general de Coordinación del Mercado Interior y de otras Políticas Comunitarias del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, quien anunció que la Presidencia española tiene previsto adoptar unas Conclusiones del Consejo sobre el envejecimiento y la transición demográfica en la sesión del Consejo de los días 14 y 15 de diciembre.

La conferencia del CESE tiene por objeto elaborar una hoja de ruta para una futura política de la UE en favor de las personas mayores, en la misma línea que la conferencia del CESE de 2007 sobre los derechos de las personas con discapacidad, que se celebró durante la anterior Presidencia española y que contribuyó a configurar la Estrategia sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad para 2021-2030.

Tenemos la esperanza y la ambición de que las conclusiones a las que lleguemos y las recomendaciones que formulemos en los debates de hoy puedan alcanzar el mismo objetivo. Les reitero nuestro compromiso de apoyar y llevar adelante esta agenda durante los próximos meses y el próximo mandato de la Comisión, afirmó el Sr. Röpke.

En un Dictamen aprobado en julio, el CESE pidió a la Comisión elaborar una estrategia europea para las personas mayores, la cual debe abordar, entre otros aspectos, las necesidades laborales, educativas, sanitarias y asistenciales de las personas mayores, y contribuir a cambiar la actual percepción de las personas mayores como una carga y un coste para la sociedad.

La Comisión ya ha puesto en marcha una serie de instrumentos que abordan los derechos y las necesidades de la población de edad avanzada y ha destinado importantes fondos a este fin en todos los sectores y políticas. En este sentido, cabe destacar un conjunto de herramientas demográficas que aborda específicamente los derechos de las personas mayores a través de una lente dinámica con el objetivo de capacitarlas para ser miembros productivos de la sociedad.

Dubravka Šuica, vicepresidenta de Democracia y Demografía de la Comisión, declaró: Hoy les transmito ante todo la urgente necesidad de preparar a nuestra población y nuestras instituciones democráticas para la longevidad. No dirijo este mensaje únicamente a las personas mayores, pues los proyectos de vida, la educación y el aprendizaje permanente, la jubilación y las pensiones se ven afectados por esta mayor esperanza de vida.

Los niños nacidos hoy pueden esperar llegar a los noventa y cinco o incluso los cien años, por lo que debemos dejar de hablar de una sociedad que envejece para centrarnos en una economía y una sociedad de la longevidad, que aproveche al máximo el beneficio que nos brinda la longevidad y los veinte o treinta años adicionales que nos queden. Es fundamental que la calidad de vida no disminuya con la edad, aseveró la Sra. Šuica.

Las organizaciones de la sociedad civil que representan a las personas mayores —como AGE Platform Europe, que representa indirectamente a unos doscientos millones de personas mayores en Europa— han respaldado los llamamientos del CESE en favor de una nueva estrategia.

Heidrun Mollenkopf, presidenta de AGE Platform Europe, declaró: Para aprovechar el gran potencial de las personas mayores, es necesario establecer un marco sociopolítico global que haga justicia al proceso dinámico del envejecimiento en toda su diversidad. De ahí que esta estrategia sea tan importante para la política actual y futura, para que ahora y en el futuro las personas mayores sean valoradas como ciudadanos iguales y personalidades individuales con sus propias necesidades.

No obstante, en palabras de Elena Weber, vicepresidenta de la misma organización, las personas mayores siguen lidiando a diario con discriminaciones por razón de edad dondequiera que vayan: No debemos hacer la vista gorda, sino luchar contra estos comportamientos siempre que se nos presente la oportunidad para ello, razón por la cual pedimos la elaboración de una nueva estrategia que pueda servir de apoyo a la lucha contra el edadismo.

Si bien la población activa disminuye y el número de personas que cada año se jubilan es mayor que el de las que acceden al empleo, las discriminaciones por razón de edad cobran más fuerza en el lugar de trabajo.

Jorge Calero, catedrático de la Universidad de Barcelona, declaró: Las discriminaciones por razón de edad en el mercado laboral contribuyen a elevar el riesgo de desempleo de larga duración entre las personas mayores de cincuenta años, lo que constituye un problema importante en toda Europa. Aumentar la edad de jubilación ha figurado entre las prioridades de algunos Estados miembros, pero esta medida no se ha visto acompañada de iniciativas para mejorar la empleabilidad de las personas mayores.

Entre las alternativas al empleo a tiempo completo figuran la jubilación por etapas, el trabajo a tiempo parcial y por cuenta propia, así como políticas de activación a largo plazo para las personas mayores que les permitan mantener una vida lo más independiente posible y respeten al mismo tiempo sus deseos sobre cómo envejecer.

Miriam Pinto Lomeña, representante de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), declaró: Estamos plenamente convencidos de que el empleo es la mejor manera de integración de las personas mayores, lo que supone un reto para este colectivo.

Francesc Boya, secretario general para el Reto Demográfico del Gobierno de España, señaló las disparidades territoriales, ya que algunas zonas cuentan con una población de edad más avanzada, que al mismo tiempo está muy dispersa, lo que dificulta garantizar una cobertura adecuada de las necesidades de las personas mayores o el acceso a los servicios sociales.

El envejecimiento debe figurar de forma transversal en todos los ámbitos relacionados con el reto demográfico, porque repercute en todos los elementos que constituyen la base de la cohesión territorial. Debemos garantizar la igualdad de acceso a los servicios básicos y promover al mismo tiempo fórmulas de colaboración para aprovechar de la mejor manera posible los recursos disponibles, aseveró.

La soledad, tanto en las zonas rurales como en las urbanas, constituye otro reto que no solo acarrea un gran impacto emocional individual, sino que también genera costes para el sector sanitario. Según la Escala de Soledad de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), el 44,3 % de los europeos mayores de cincuenta y cinco años afirma encontrarse en soledad. Eslovaquia (66,1 %) es el país europeo que encabeza la lista de personas mayores que se encuentran solas, mientras que Dinamarca (22,5 %) cierra la lista.

A medida que el mundo se digitaliza, las personas con conocimientos informáticos limitados o sin acceso a internet se enfrentarán a cada vez más obstáculos para utilizar servicios financieros o administrativos, por lo que es fundamental colmar la brecha digital intergeneracional.

En la UE, una media del 72 % de personas de entre cincuenta y cinco y setenta y cuatro años utilizó internet durante la semana pasada, con importantes diferencias entre los Estados miembros, pues en Dinamarca dicho porcentaje ascendió al 96,4 %, y en Rumanía, al 27,5 %.

Los participantes en la conferencia coincidieron en la necesidad de adoptar políticas coordinadas con un enfoque holístico e interseccional del envejecimiento y con la integración en otros ámbitos políticos.

Miguel Ángel Cabra de Luna, ponente del Dictamen del CESE, declaró: Necesitamos una estrategia porque carecemos de una visión de conjunto en lo que respecta a las personas mayores. Necesitamos políticas que propicien un cambio cultural y aumenten la visibilidad de las personas mayores y las capaciten. Dicha estrategia tendrá un impacto intergeneracional, ya que se basará en el respeto y la solidaridad entre generaciones.

Maciej Kucharczyk, secretario general de AGE Platform Europe, afirmó: La legislación abre la puerta a un enfoque holístico del envejecimiento y consideramos que el acto de hoy es un punto de inflexión: nos gustaría que fuera un paso concreto hacia la elaboración de una nueva estrategia. Estamos convencidos de que la UE se encuentra en una posición única para establecer un alto nivel de ambición y un tono positivo sobre el envejecimiento y las personas mayores, con el fin de inspirar y apoyar las iniciativas llevadas a cabo por los Estados miembros.

Milan Brglez, diputado al Parlamento Europeo, declaró: La discriminación por razón de edad y el edadismo siguen siendo obstáculos para crear una sociedad inclusiva. Nuestro objetivo último debe ser adoptar una Convención sobre los derechos de las personas mayores.

Para cerrar la conferencia, Rosa Martínez Rodríguez, secretaria de Estado de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, afirmó que el Gobierno de España está mejorando su modelo asistencial y haciendo hincapié en la vida integrada en la comunidad, abandonando el traslado a residencias practicado anteriormente y que a menudo impide a las personas mayores vivir en sus propios hogares.

Se trata de un cambio de paradigma que llevará tiempo, pero estamos seguros de que no debemos dar marcha atrás. Hemos de garantizar que el envejecimiento forme parte de nuestra vida, debemos contar con una sociedad cohesionada y seguir trabajando en esa dirección, aseveró.