América Latina necesita un nuevo contrato social para estimular la recuperación económica y construir, al mismo tiempo, una sólida alianza con la UE

Es necesario un nuevo contrato social para América Latina que garantice la responsabilidad política, la inclusión, la protección social y el empleo de calidad: así lo afirmó el Comité Económico y Social Europeo (CESE) en su Dictamen de iniciativa sobre la situación socioeconómica en América Latina tras la pandemia. Las sociedades civiles organizadas de forma libre y democrática son el mejor punto de partida.

La pandemia de COVID-19 no solo afectó extremadamente a América Latina —que sufrió un número de víctimas mortales superior a la media mundial—, sino que también puso de manifiesto las deficiencias de las políticas aplicadas a lo largo de décadas, que resultaron ineficaces a la hora de afrontar los retos de la pandemia. La invasión rusa de Ucrania ha exacerbado las turbulencias económicas al perturbar las cadenas de suministro mundiales y contribuir al aumento de la inflación.

El Dictamen La situación socioeconómica en América Latina tras la crisis de la COVID-19: el papel de la sociedad civil en el proceso de recuperación, aprobado en el pleno de diciembre, considera que la región necesita un nuevo contrato social. Este contrato social debe alcanzarse mediante acuerdos transversales entre grupos socioeconómicos, entre regiones y entre generaciones. Este nuevo comienzo debe garantizar no solo el respeto de los derechos, empleo digno con salarios mínimos y el recurso a la negociación colectiva, sino también debe suscitar medidas de transición justa sobre clima y tecnología a través del diálogo social.

El CESE está firmemente convencido de que la ciudadanía ha de desempeñar un papel clave en las transiciones reforzando los mecanismos de deliberación y participación, así como garantizando su accesibilidad y protección. El Dictamen subraya la necesidad de restablecer la confianza a través de la elaboración de políticas abiertas e inclusivas, generar estrategias claras de comunicación y disponer de sistemas de compensación social.

Al comentar el papel de la sociedad civil, Josep Puxeu Rocamora, miembro del CESE y ponente del Dictamen, destacó: Europa y América Latina están comprometidas con la democracia y el Estado de Derecho, lo que significa que la sociedad civil participará activamente, desempeñará un papel de liderazgo en el proceso de desarrollo y en la superación de las crisis y promoverá el diálogo indispensable para lograr un nuevo contrato social.

Para que América Latina pueda alcanzar este nuevo acuerdo social, se necesita una política de gasto público estable y sostenible desde el punto de vista presupuestario. A corto plazo, las iniciativas de cooperación internacional, el alivio de la deuda para los países de renta baja y media, la reestructuración, las inversiones compatibles con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y una recaudación fiscal más eficiente podrían ayudar a la región en el proceso de recuperación.

Alianza con la Unión Europea

En la coyuntura actual, caracterizada por numerosos retos extremadamente graves a escala mundial, regional y nacional, Europa y América Latina podrían ser socios ideales en el marco de una alianza para la defensa de la democracia, la sostenibilidad, la justicia social y el multilateralismo.

Como tal, Europa debe reforzar sus vínculos con América Latina y centrarse especialmente en las transiciones social, ecológica y digital. Tenemos que invertir urgentemente en más esfuerzos por construir alianzas con socios afines en América Latina, afirmó Puxeu Rocamora durante el debate plenario, y acogió con satisfacción la firma del Acuerdo marco avanzado UE-Chile, pionero hasta hoy.

Al mismo tiempo, señaló la necesidad de que se concluyan pronto los acuerdos con México y Mercosur que se encuentran en fase de negociación, mientras siga abierta la oportunidad. Puxeu Rocamora añadió: Necesitamos aliados fiables, y hemos dado por sentada esta relación durante demasiado tiempo. Tenemos que hacer un esfuerzo por ponernos al día y ahora afrontamos una fuerte competencia por parte de otros agentes.

Pueden lograrse nuevos enfoques que superen el viejo paradigma Norte-Sur y los planteamientos de la ayuda oficial al desarrollo mediante la adopción de nuevas formas de asociación multilateral y multinivel.

Por ejemplo, a través de la estrategia Global Gateway se busca vincular el mundo de forma inteligente, limpia y segura en los sectores digital, energético y del transporte y potenciar los sistemas de salud, enseñanza e investigación.

Europa y América Latina deben ser socios en el marco de una alianza en defensa de la democracia y de unas economías y sociedades más justas e igualitarias Esta alianza requiere el pleno reconocimiento y la participación, entre otros, de sus sociedades civiles organizadas, organizaciones de derechos humanos, organizaciones sindicales, confederaciones empresariales y asociaciones medioambientales.

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  • Latin America needs a new social contract to stimulate economic recovery, while building a strong alliance with the EU