The EESC issues between 160 and 190 opinions, evaluation and information reports a year.
It also organises several annual initiatives and events with a focus on civil society and citizens’ participation such as the Civil Society Prize, the Civil Society Days, the Your Europe, Your Say youth plenary and the ECI Day.
Here you can find news and information about the EESC'swork, including its social media accounts, the EESC Info newsletter, photo galleries and videos.
The EESC brings together representatives from all areas of organised civil society, who give their independent advice on EU policies and legislation. The EESC's326 Members are organised into three groups: Employers, Workers and Various Interests.
The EESC has six sections, specialising in concrete topics of relevance to the citizens of the European Union, ranging from social to economic affairs, energy, environment, external relations or the internal market.
Los esfuerzos de rehabilitación emprendidos durante el período de posguerra fueron el origen del deporte adaptado, una forma de hacer que la fisioterapia fuera más interesante y agradable. El juego y la diversión ayudaban a las personas con dispacidades congénitas o adquiridas a raíz de acontecimientos traumáticos a redescubrir las alegrías de la vida.
Los esfuerzos de rehabilitación emprendidos durante el período de posguerra fueron el origen del deporte adaptado, una forma de hacer que la fisioterapia fuera más interesante y agradable. El juego y la diversión ayudaban a las personas con dispacidades congénitas o adquiridas a raíz de acontecimientos traumáticos a redescubrir las alegrías de la vida.
Pueden enunciarse dos objetivos concretos: potenciar la autonomía física de los individuos y ayudarles a recuperar una identidad propia, auténtica y sólida. Hoy podría decirse que se ha pasado de un juego centrado en la rehabilitación a otro centrado en la capacitación, es decir, en el empoderamiento de quienes sentían no tener o haber perdido todo el poder de que disponían sobre sí mismos y sus propias decisiones, aspectos que constituyen la esencia de los derechos humanos.
La forma natural de lograr estos objetivos es a través de la imagen social de las personas, es decir, la percepción que de cada individuo tienen los demás. La senda de la recuperación personal se entrecruza inmediatamente con la comunidad en la que viven las personas. La práctica del deporte se convierte en un medio para reivindicar los derechos fundamentales y la dignidad inherentes al ser humano.
Ha sido una larga travesía en la oscuridad. Los pioneros de los años sesenta fueron héroes antes de tiempo en este arduo viaje entre aquellos años y la época contemporánea. Ha sido una lucha por lograr el reconocimiento de las capacidades atléticas de los deportistas paralímpicos.
Un acontecimiento pasará a los anales de la historia: los Juegos de Seúl de 1988, en los que culminó esa pugna por lograr dicho reconocimiento en el mundo del deporte, en el que la estigmatización en torno a los ideales físicos, sensoriales y mentales era tan acusado que constituía un obstáculo mayor incluso que la integración en el mundo laboral, donde en cambio prevalecía un prejuicio de improducitividad. Aquellos Juegos Olímpicos marcaron un hito histórico, pues el Comité Olímpico Internacional pretendía introducir pruebas en las que se alternaran atletas con y sin discapacidad. Fue un experimento que se llevó a cabo en una única ocasión, debido a cuestiones organizativas, en particular de accesibilidad, que dificultaron continuar por esa senda. Si bien se optó por una vía que puede ser desde luego objeto de debate, la realidad es que fue el origen de los Juegos Paralímpicos tal como los conocemos hoy, lo que supuso un reconocimiento adecuado de los esfuerzos atléticos de todos los deportistas paralímpicos. Al fin llegábamos a un mundo en el que el deporte lo practicaban todos para todos, una nueva era.
A partir de ahí, los deportes paralímpicos debían hacerse atractivos para el gran número de personas que seguían el deporte, ya fuera en persona o por televisión. En los Juegos de Seúl de 1988, los comentaristas estaban tan desconectados de la realidad que ni siquiera conocían los deportistas favoritos de cada categoría. Como pueden imaginarse, los resultados fueron desastrosos. Con el tiempo, los periodistas deportivos han seguido cada vez más las actividades de los paratletas, lo que ha supuesto un paso fundamental para darle la vuelta al marcador.
Lo anterior nos lleva a otro acontecimiento fundamental: los Juegos de Londres de 2012, que contaron con una organización impecable y una fuerte campaña televisiva, sobre todo en el Reino Unido, lo que se tradujo en estadios repletos en todas las disciplinas deportivas. También fue un momento en el que algunos deportistas paralímpicos se hicieron famosos gracias a la nueva narrativa periodística, al igual que sus colegas olímpicos.
El mundo ha cambiado desde los años cincuenta. El sentimiento de no ser ya del todo invisible se ha convertido en un activo colectivo del ámbito de la discapacidad, en el que esta narrativa es para nosotros una senda que ojalá pueda replicarse en todos los ámbitos de la vida de las personas. Tal como se afirma la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, es necesario un cambio de paradigma. En el deporte, pese a todo, ciertamente se ha producido uno.
Un fondo de inversión de la UE para la resiliencia económica y la competitividad sostenible
¿Qué valor tienen los Paralímpicos y cómo contribuyen, junto a otras competiciones deportivas, a derribar los muros que separan a las personas con discapacidad?
¿Qué valor tienen los Paralímpicos y cómo contribuyen, junto a otras competiciones deportivas, a derribar los muros que separan a las personas con discapacidad?
Pietro Barbieri, miembro del CESE, escribe sobre la historia de las competiciones deportivas para personas con discapacidad y sobre cómo dos Juegos Olímpicos —los celebrados en Seúl en 1988 y en Londres en 2012— propiciaron el ansiado cambio en la percepción de la discapacidad. Por fin logramos un deporte practicado por todos para todos.
Jan Štuka, de once años y oriundo de Zagreb (Croacia), tiene espina bífida y solo puede caminar con la ayuda de aparatos ortopédicos y un andador, pero eso no le impide ser un atleta consumado. En 2023, fue galardonado con el premio al mejor paradeportista joven croata de baloncesto; además, ha competido en natación, y ahora practica esquí nórdico. En su tiempo libre, juega al fútbol con sus amigos, marcando goles con la mano. Jan y su madre, Jasmina Bogdanović, han charlado con nosotros acerca de las oportunidades deportivas de que disfrutan los niños y niñas con discapacidad y nos han explicado la importancia de tratarlos lo menos posible como personas con necesidades especiales.
Jan Štuka, de once años y oriundo de Zagreb (Croacia), tiene espina bífida y solo puede caminar con la ayuda de aparatos ortopédicos y un andador, pero eso no le impide ser un atleta consumado. En 2023, fue galardonado con el premio al mejor paradeportista joven croata de baloncesto; además, ha competido en natación, y ahora practica esquí nórdico. En su tiempo libre, juega al fútbol con sus amigos, marcando goles con la mano. Jan y su madre, Jasmina Bogdanović, han charlado con nosotros acerca de las oportunidades deportivas de que disfrutan los niños y niñas con discapacidad y nos han explicado la importancia de tratarlos lo menos posible como personas con necesidades especiales.
JAN:
¿Cuándo te iniciaste en el mundo de los deportes y cuáles has practicado hasta ahora?
Comencé a practicar natación en una escuela de natación a la edad de dos años. Con cuatro, empecé en el club croata de paranatación Natator, donde aprendí todas las técnicas y participé en varias competiciones. Abandoné este deporte con once años porque se me hizo un poco aburrido.
Llevo practicando paraesquí nórdico y baloncesto en silla de ruedas desde los ocho años, y ahora son mis deportes favoritos.
También probé la escalada en un par de ocasiones y fue estupendo, pero no tengo tiempo para practicar también este deporte. Además, hice un ciclo de formación de Krav Maga durante un verano. Me encantó, por lo que me gustaría volver a hacerlo de vez en cuando en el futuro.
¿Qué premios has ganado y cuál guarda para ti un mayor significado?
He ganado varios premios con el club de baloncesto. Mi preferido es el que me concedió en 2023 la Federación de Deportes de Personas con Discapacidad de Zagreb como mejor paratleta joven de mi categoría.
¿Cómo es tu día cuando tienes entreno? ¿Con cuánta frecuencia entrenas semanalmente?
Por la mañana voy al colegio. Al terminar, lo primero que hago son mis deberes; después, salgo con mis amigos. Por la tarde, tengo una sesión de entrenamiento. Por ahora, entreno esquí sobre tierra y baloncesto una vez por semana, y natación entre una y dos veces por semana. A partir de este año escolar dejaré la natación y aumentaré la frecuencia de entrenamientos de esquí a dos o tres sesiones semanales.
En invierno, también voy a campamentos de esquí en Planica (Eslovenia) y a algunas estaciones de esquí en Austria. Me gustan estos campamentos porque también van mis amigos, así que además de entrenar también tenemos muchas oportunidades de socializar.
En cuanto al baloncesto, a veces tenemos partidos en otras ciudades de Croacia. En otoño del año pasado, estuvimos en Roma, donde jugamos un partido contra el equipo de baloncesto del Lacio.
¿Admiras a algún o alguna deportista? ¿Te gustaría participar algún día en una importante competición deportiva internacional?
Mi deportista favorito era Luka Modrić, pero ahora mismo no tengo ídolos, por lo que no sigo a nadie en concreto.
Me encantaría participar en competiciones deportivas internacionales. Espero que tanto de baloncesto como de esquí.
JASMINA:
¿Cuánta atención se presta en Croacia al deporte para niños o niñas con discapacidad?
Como madre, me parece que se le está prestando muchísima. Por desgracia, los padres no reciben suficiente información sobre las distintas oportunidades, cuando los clubes están pidiendo a gritos nuevos socios, y es una pena que esto se haga así. Por supuesto, la situación es mucho mejor en las grandes ciudades.
¿Gozan los niños con discapacidad de suficientes oportunidades e incentivos para practicar deporte, o es necesaria una gran implicación de los padres?
Los niños tienen oportunidades e incentivos... si ellos y sus padres quieren. Como decía, los padres disponen de poca información, algunos no quieren asumir más compromisos o temen que sus hijos sufran lesiones como consecuencia de practicar deporte. Es una lástima que piensen así. Por lo demás, para las personas con discapacidad practicar deporte es una actividad gratuita y, en mi opinión, bastante estimulante tanto para la salud física como para la mental y, desde luego, para la integración social. No diría que sus padres se impliquen en mayor medida de lo que lo hacen quienes tienen hijos de la misma edad sin problemas de salud. Por supuesto, existen excepciones relacionadas con diagnósticos concretos. Por ejemplo, Jan sigue necesitando que uno de nosotros lo acompañe cuando va a sus campamentos de esquí en invierno o cuando juega partidos fuera de casa, pero es probable que deje de ser así conforme vaya creciendo, y, con un poco de suerte, dejará de ser para nosotros una obligación. El objetivo es que llegue a ser independiente en todos estos ámbitos. De hecho, ya entrena con asiduidad sin nuestra ayuda.
¿Qué le gustaría añadir como madre de un niño con necesidades especiales?
Debemos tratarlos lo menos posible como personas con necesidades especiales e integrarlos en las actividades cotidianas en función de su edad y capacidades, de modo que ellos mismos sean conscientes de que no son diferentes. Se crearán una imagen propia de niños normales que hacen algunas cosas de forma «algo diferente», ¡pero no por eso dejan de hacerlas! Jan no puede montar en bicicleta, pero sí en triciclo; nada y bucea como el resto de sus compañeros, aunque no utilice sus piernas en absoluto o no tanto como los demás niños; juega al fútbol con el equipo, aunque tire a portería con la mano. «Podemos hacerlo todo, solo que algunas las hacemos de forma algo diferente»; si ellos se aceptan de esta manera, otros también los aceptarán.
Jan Štuka es un estudiante de once años oriundo de Zagreb que actualmente cursa quinto de primaria. Fue miembro del club de natación Natator y forma parte del club croata de baloncesto en silla de ruedas KKI Zagreb y del club Monoski Zagreb Ski para personas con discapacidad, donde entrena con asiduidad en el programa de paraesquí nórdico.
Jasmina Bogdanović posee un Grado en Diseño por la Escuela de Diseño de la Facultad de Arquitectura de Zagreb. Ha trabajado en diferentes agencias de marketing durante veinte años. Actualmente trabaja a tiempo parcial y a distancia en un pequeño estudio gráfico, lo que le permite acompañar a Jan a sus campamentos de esquí y en sus otras aventuras deportivas. También es una apasionada de la bicicleta, medio con el que va a todas partes.