Inteligencia artificial en Europa: nadie debe quedarse atrás

El desarrollo de la inteligencia artificial en Europa debería ser lo más inclusivo posible, afirma el CESE en su evaluación del Plan coordinado sobre la inteligencia artificial . La política debe garantizar que la sociedad civil se beneficie de las numerosas ventajas de la IA, al mismo tiempo que minimiza los riesgos, como la manipulación de los procesos democráticos.

En su Dictamen sobre la propuesta de la Comisión Europea de un Plan coordinado sobre la inteligencia artificial, el CESE destaca que las políticas relacionadas con la AI deben asociar a todos los agentes de la sociedad civil, incluidas las empresas, los trabajadores y los consumidores. Esto implica garantizar la accesibilidad de los datos y la infraestructura, la disponibilidad de productos de fácil uso y el acceso a los conocimientos y cualificaciones.

A la vista de los estudios que advierten de que las mujeres se están quedando por detrás de los hombres en las profesiones de las TIC en todos los países de la UE (1,5 millones de mujeres de un total de 8,9 millones de trabajadores en este ámbito en 2018, según Eurostat), el Comité insiste en que se deben adoptar medidas especiales para aumentar las competencias de aquellas en IA y animarlas a asumir puestos de trabajo y tareas en este sector.

Los Estados miembros deben adaptar sus sistemas educativos para preparar a los jóvenes europeos para un mundo donde el uso de la IA será generalizado. Los planes de estudios deben reformarse, desde la educación primaria hasta la universidad, para garantizar una base sólida en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, así como en pensamiento crítico. Esto contribuirá a responder a la demanda de competencias en Europa, en donde, según la Comisión, en 2018 quedaron sin cubrir 600 000 puestos vacantes para expertos digitales.

Al mismo tiempo, los trabajadores que corren el riesgo de perder su empleo necesitarán una formación permanente y continuada para actualizar sus competencias o reciclarse para nuevas tareas, ya que probablemente la IA, más que suprimir empleo, lo que hará es cambiar su naturaleza.

El CESE cree que la inversión en educación y formación debe ser una parte central de las estrategias nacionales sobre IA y solicita más fondos de la UE para apoyar las reformas.

Para asegurarse de que la sociedad en su conjunto se beneficia de las numerosas ventajas de la IA, el CESE sugiere que la UE se oriente por el marco de triple enfoque del desarrollo sostenible: «Si la IA beneficia a la sociedad —en el espíritu del desarrollo sostenible— al generar prosperidad económica, bienestar social y salud, así como beneficios medioambientales, podrá reconocerse que “hace bien”, con lo que se superarán los miedos que despierta», señala la ponente del Dictamen. (dm)