Envejecer con dignidad: un derecho humano, pero también una oportunidad para el progreso económico

El CESE considera que envejecer con dignidad debería convertirse en un derecho fundamental. Los europeos viven más tiempo, lo que es una buena noticia. Pero el envejecimiento conlleva nuevos retos sociales, económicos y sanitarios que afectan a las personas mayores, a sus familias y al resto de la sociedad. En opinión del CESE, durante demasiado tiempo se ha descuidado este tema y no se han anticipado las crecientes necesidades de las personas mayores. En el Dictamen que aprobó el 15 de mayo, el CESE destaca el enorme potencial que representan las personas mayores para la creación de nuevos empleos y el progreso tecnológico.

Los ayudantes a domicilio, los cuidadores personales, los auxiliares sanitarios y los enfermeros son algunas de las profesiones que contribuirán a crear la mayor parte de los puestos de trabajo en el futuro. Sus conocimientos y formación están estrechamente ligados al bienestar de las personas mayores.

Según Marian Krzaklewski, ponente de este Dictamen del CESE: «proponemos crear un programa europeo que proporcione al menos un nivel mínimo de formación y educación para los enfermeros gerontológicos, los auxiliares sanitarios y los cuidadores, no solo en el plano técnico sino también en el plano social y humano, algo que hará posible y reforzará la movilidad de los trabajadores y los servicios para las personas mayores». Las herramientas TIC deberían facilitar el acceso a la formación. El CESE también recomienda establecer un marco común de la UE que incluya lo esencial de las formaciones actuales.

Las personas mayores quieren vivir durante el mayor tiempo posible en su propio entorno. Para el CESE, es esencial que se respeten sus preferencias, en diálogo con sus familias y allegados. «No obstante, la elección ya no puede reducirse exclusivamente a la asistencia doméstica interna o las residencias de ancianos medicalizadas», subrayó Jean-Pierre Haber, coponente del dictamen. «Ya existen formas alternativas de acogida, y las que se crearán habrán de orientarse a facilitar una vida independiente. Por lo tanto, su diseño debe basarse en los perfiles de las personas y en cualquier problema médico particular que puedan tener».

Asimismo, el CESE aboga por un mejor uso de las innovaciones tecnológicas digitales: la telemedicina, los sensores, la tarjeta y el historial médicos electrónicos y la domótica no solo mejorarían la independencia de las personas mayores, sino que también harían que la atención fuera más eficiente y segura. (sma)