Combatir el antisemitismo es también luchar por una Europa democrática, basada en valores

En su pleno de mayo, el CESE invitó a Raya Kalnova (Congreso Judío Europeo), Michael Bilewicz (Centro de Investigación sobre el Prejuicio, Universidad de Varsovia) y Joel Kotek (Universidad Libre de Bruselas ULB) a debatir sobre el antisemitismo en Europa.

El presidente del CESE, Luca Jahier empezó afirmando que: «Algunos acontecimientos recientes demuestran que no debemos bajar la guardia ni dar por sentados los sesenta años de paz en Europa. Y aunque el artículo 2 del Tratado de la Unión Europea consagra nuestros derechos fundamentales, hemos de defenderlos cada día.»

Dado que el miedo ha pasado a formar parte integrante de la vida de los ciudadanos judíos y que una proporción alarmante del 38 % de estos contempla la posibilidad de emigrar, la Sra. Kalnova señaló que el Congreso Judío Europeo viene constatando una creciente sensación de urgencia. «Para combatir el antisemitismo es importante saber en qué consiste realmente». La definición de trabajo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto se ha convertido en una referencia para la gobernanza y la sociedad civil. Ya ha recibido el respaldo de once Estados miembros de la UE, así como del Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión Europea. Las organizaciones de la sociedad civil también tienen que hacer suya y aplicar esta definición, así como asumir el liderazgo a la hora de afrontar este problema.

El Sr. Bilewicz evocó los resultados de una encuesta realizada en 2017 que revelan que uno de cada cuatro ciudadanos atribuye el auge del antisemitismo a los propios judíos. Además, muchos europeos (50 % en Polonia, 37 % en Austria y 32 % en Alemania) consideran que los judíos explotan el tema del holocausto.

«En contra de todas las expectativas, la teoría de la conspiración según la cual los judíos tienen demasiado poder resurge en nuestra sociedad, en los medios de comunicación y, en ocasiones, incluso en nuestros parlamentos», añadió el Sr. Kotek. El odio a los judíos es más perceptible que nunca.

Los miembros del CESE expresaron su apoyo a la comunidad judía y su compromiso con la lucha contra la discriminación de las minorías.

«Nuestro deber es combatir cualquier acto antisemítico en Europa», afirmó el presidente del Grupo de Empresarios, Jacek Krawczyk. «Fue el antisemismo el que llevó al holocausto». Ochenta años después del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, olvidarlo supondría un grave error. Debemos tener todo esto muy presente al decidir por quién votar en las elecciones europeas».

Arno Metzler, presidente del Grupo Diversidad Europa, insistió: «Todos nosotros debemos protestar y hablar alto y claro cuando en nuestro entorno personal se gasten bromas pesadas sobre el pueblo judío y su pasado. Nos incumbe la obligación de defender los valores europeos, no solo en la esfera pública sino también personal».

José Antonio Moreno Díaz, miembro de Grupo de Trabajadores y presidente del Grupo de Estudio Temporal sobre Derechos Fundamentales y Estado de Derecho, afirmó: «Lo propio de los momentos difíciles es la necesidad de explicar cuestiones evidentes. Las personas que no recuerdan su historia están condenadas a repetirla. No debemos dejar margen para la discriminación. Tolerar la intolerancia destruirá la democracia. Las fuerzas políticas han de unirse para aislar a los fascistas y excluirles de sus filas». (sma)

El discurso del presidente Jahier está disponible aquí.