La contribución de la política presupuestaria es esencial para la continuación de la recuperación económica de la zona del euro en 2018

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El CESE aboga por un estímulo presupuestario centrado en la inversión pública y considera que hay que dar prioridad a las reformas estructurales para impulsar la productividad y apoyar la creación de empleos de calidad

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) no está de acuerdo con la propuesta de la Comisión de seguir una orientación presupuestaria globalmente neutra en 2018, por lo que aboga por una política presupuestaria moderadamente positiva en torno al 0,5 % del PIB.

En su dictamen sobre las propuestas formuladas en la recomendación de la Comisión sobre la política económica de la zona del euro para 2018 que acompaña al Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento para 2018, el CESE señala que el esfuerzo presupuestario incumbe, en particular, a los países con superávits por cuenta corriente y margen presupuestario.

En opinión del CESE, la recuperación económica de la zona del euro, que sigue siendo frágil, incompleta y atípica, se debe principalmente a las políticas monetarias expansivas y no convencionales del Banco Central Europeo (BCE). Habida cuenta de la anunciada modificación de estas políticas, la naturaleza de la recuperación actual y los factores políticos y económicos mundiales, el Comité destaca la necesidad de adoptar políticas presupuestarias que apoyen las políticas monetarias y preservar los avances realizados.

Un estímulo presupuestario centrado en la inversión pública supondría un aumento de la demanda a corto plazo y aumentaría el potencial de crecimiento a largo plazo, abordando así la cuestión de la sostenibilidad de la deuda pública, afirmó Javier Doz Orrit (Grupo de Trabajadores), ponente del dictamen del CESE.

Desde el punto de vista del Comité, las inversiones públicas deben ser coherentes con el proclamado pilar europeo de derechos sociales, centrándose no solo en las infraestructuras, sino en la inversión social. Por lo que se refiere a la aplicación de las normas presupuestarias, recomendamos que la Comisión Europea excluya el gasto público en inversiones del cálculo, explica Doz Orrit. Esto contribuiría a un crecimiento más integrador y una convergencia al alza.

El estímulo a la demanda interna, que es una condición necesaria para el crecimiento y la superación de la crisis, debe llevarse a cabo promoviendo la inversión y el consumo interno, principalmente a través de incrementos salariales que contribuyan a superar la depresión económica o la congelación salarial que ha provocado la crisis.

Las recomendaciones del CESE tienen en cuenta, entre otros factores, el desarrollo del mercado laboral, que no solo se caracteriza por un aumento de la creación de empleo, sino también por el persistente nivel de desempleo y subempleo en algunos países. La atonía del mercado laboral afecta a la dimensión económica y social de forma significativa.

Además, la zona del euro está experimentando un crecimiento salarial relativamente modesto, bajos niveles de inversión y un persistente superávit de la balanza por cuenta corriente externa, que implica una menor demanda interna. El CESE también ha abordado las previsiones económicas de los expertos, los cambios anunciados en las políticas del BCE y el comercio mundial, así como los riesgos geopolíticos.

No obstante, el CESE valora positivamente las recomendaciones de la Comisión sobre los objetivos estratégicos generales –crecimiento sostenible e integrador, resiliencia y convergencia– y las prioridades para las reformas estructurales. El CESE está de acuerdo en la necesidad de que las reformas estructurales se centren en el aumento del crecimiento de la productividad y la mejora del entorno empresarial e inversor, apoyando al mismo tiempo la creación de empleos de calidad y la reducción de las desigualdades, lo que podría contribuir a una mayor aceptación de las reformas por parte de los ciudadanos de la UE. Debe hacerse hincapié en reformas que combinen la flexibilidad negociada con la seguridad, con el fin de crear incentivos para mejorar las competencias y la innovación.

Asimismo, el CESE insta a las instituciones europeas y los Estados miembros a que adopten medidas eficaces (las ya acordadas y otras nuevas) para luchar contra la evasión fiscal y el fraude fiscal, el blanqueo de capitales y las actividades ilícitas de los paraísos fiscales, y poner fin a la erosión de los presupuestos públicos y la competencia desleal.

Por último, el CESE apoya las medidas necesarias para profundizar la Unión Económica y Monetaria (UEM), incluida la necesidad de completar la Unión Bancaria y la Unión de los Mercados de Capitales, para crear una unión fiscal y reforzar la coordinación económica en el marco del Semestre Europeo.

Dictámenes relacionados:

ECO/435 Política económica de la zona del euro 2017 (dictamen adicional) - ponente: Petr Zahradník (Empresarios - GR I/CZ); coponente: Javier Doz Orrit (Trabajadores - GR II/ES).

ECO/439 Las finanzas de la UE de aquí a 2025 - ponente: Stefano Palmieri (Trabajadores - GR II/IT); coponente: Petr Zahradník (Empresarios - GR I/CZ).

ECO/438 La profundización de la UEM de aquí a 2025 - ponente: David Croughan (Empresarios - GR I/IE)

ECO/437 Unión de Mercados de Capitales: revisión intermedia - ponente: Daniel Mareels (Empresarios - GR I/BE).

SC/50 Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento para 2018 - ponente: Dimitris Dimitriadis (Empresarios - GR I/EL).