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Envejecimiento digno: una necesidad humana, pero también una oportunidad para el progreso económico, el empleo y la innovación

El Comité Económico y Social Europeo considera que envejecer dignamente debe convertirse en un derecho fundamental. Los europeos viven más tiempo, lo que es una buena noticia.  Pero el envejecimiento conlleva nuevos retos sociales, económicos y sanitarios que afectan a las personas mayores y a sus familias y sociedades. En opinión del CESE, durante demasiado tiempo se ha descuidado este tema y no se han anticipado las crecientes necesidades de las personas mayores.

En su Dictamen, el Comité destaca el enorme potencial que representan las personas mayores para la creación de nuevos empleos y el progreso tecnológico.

Jean-Pierre Haber, uno de los ponentes del Dictamen, afirma: «Una representación adecuada de las realidades sociodemográficas del envejecimiento requiere que dispongamos de mediciones estadísticas apropiadas que vayan acompañadas de un enfoque sociosanitario». Esto podría llevarse a cabo a través de observatorios nacionales y regionales del envejecimiento, coordinados mediante una plataforma europea. En cualquier caso, nuestros mayores y sus cuidadores deben crear conjuntamente las soluciones del futuro.

  • Nivel mínimo armonizado de educación

Los textos y los estudios especializados confirman que los ayudantes a domicilio, los cuidadores personales, los auxiliares sanitarios y los enfermeros son algunas de las profesiones que contribuirán a crear la mayor parte de los puestos de trabajo en el futuro. Es preciso apoyar de modo especial la formación adecuada de estos trabajadores, ya que su presencia y sus actividades están inextricablemente ligadas al bienestar de las personas mayores.

Marian Krzaklewski, ponente de este Dictamen del CESE, asevera: «Proponemos crear un programa europeo que proporcione al menos un nivel mínimo de formación y educación para los enfermeros gerontológicos, los auxiliares sanitarios y los cuidadores, no solo en el plano técnico sino también en el plano social y humano, algo que hará posible y reforzará la movilidad de los trabajadores y los servicios para las personas mayores».

Además, es necesario facilitar el acceso a la formación, por ejemplo, a través de herramientas TIC que proporcionen acceso a la teoría y la información o mediante la organización de comunidades en línea que permitan el intercambio de conocimientos y prácticas. Habida cuenta de los distintos enfoques en los Estados miembros, el CESE recomienda establecer un marco común de la UE que incluya lo esencial de las formaciones actuales.

  • Política de vivienda con apoyo de alta tecnología

Las personas mayores quieren vivir durante el mayor tiempo posible en su propio entorno. Para el CESE, es esencial que se respeten sus preferencias, en diálogo con sus familias y allegados.

«No obstante, no debe ser posible elegir solo entre el enfoque domiciliario y las residencias de ancianos medicalizadas», subrayó el Sr. Haber. «Ya existen formas alternativas de acogida, y las que se crearán habrán de orientarse a facilitar una vida independiente. Por lo tanto, su diseño debe basarse en los perfiles de las personas y en cualquier problema médico particular que puedan tener».

Asimismo, el CESE aboga por un mejor uso de las innovaciones tecnológicas digitales: la telemedicina, los sensores, la tarjeta y el historial médicos electrónicos y la domótica no solo mejorarían la independencia de las personas mayores, sino que también harían que la atención fuera más eficiente y segura. 

Las políticas inmobiliarias y urbanísticas deben ser más dinámicas y flexibles. Un programa de ayuda específico de los Fondos Estructurales de la Unión debe promover y apoyar mejor los programas de vivienda innovadores.

Además, la idea de unas ciudades amigables con las personas mayores, apoyada por la OMS, cuyo objetivo es optimizar la salud, la participación y la seguridad de los ciudadanos de edad avanzada, podría ser adoptada por la UE con vistas a crear un programa que apoye proyectos piloto en diferentes ciudades o zonas semirrurales de Europa.

  • Garantizar una financiación adecuada

Una sociedad que envejece necesita conceptos mejores y más sostenibles para contribuir a garantizar que las personas puedan envejecer con dignidad y con la máxima independencia posible. Sin embargo, los sistemas de seguridad social de los Estados miembros, por sí solos, no podrán asumir su financiación únicamente sobre la base de la tributación. Por lo tanto, deben considerarse otras fuentes públicas y privadas, entre ellas, los fondos de pensiones, como fuentes potenciales de financiación.

El CESE propone organizar una mesa redonda financiera que ponga en contacto los fondos de pensiones, las aseguradoras, los bancos, las mutuas, etc., con la Comisión, el BEI y las autoridades estatales a fin de garantizar la continuidad de los buenos servicios para las personas mayores.

El Sr. Haber concluye: «El objetivo debe ser garantizar que todas las personas mayores tengan acceso a una fructífera simbiosis entre los cuidadores y la tecnología apropiada, todo ello sobre el fundamento de sistemas de financiación inteligentes y sostenibles».