El marco para el renacimiento de la industria manufacturera europea debe basarse en las necesidades reales de las pymes

Plenary session 18.07.2019_CCM/168_Antonello PEZZINI

Según el CESE, el sector manufacturero europeo solo podrá realizar una transición eficaz y competitiva hacia una economía digital de vanguardia y respetuosa con el medio ambiente cuando esté preparado para llevar a cabo considerables inversiones en innovación. Como principales creadoras y proveedoras de empleo, las pequeñas y medianas empresas precisan de un apoyo particular. Así pues, las medidas previstas por la Comisión Europea para facilitar un mejor desarrollo del sector manufacturero deberían basarse de modo sistemático en una verdadera concienciación acerca de las necesidades que presentan las empresas y, en especial, las pymes.

Europa ocupa una posición de liderazgo en numerosos sectores manufactureros, en particular el farmacéutico, la ingeniería mecánica y la moda. El 20 % —es decir, una quinta parte de la inversión mundial en I+D— se realiza en Europa, donde también tiene su origen una de cada tres publicaciones científicas de alta calidad.

Aún es más importante el dato de que la industria manufacturera genera el 17,3 % del PIB de Europa y el 80 % de las exportaciones.

A la vista de estas impresionantes cifras, es esencial que Europa aúne sus fuerzas para mantener e, incluso, reforzar este sector, afirmó Antonello Pezzini, ponente del documento informativo del CESE sobre el tema «Fomentar una mayor innovación en las zonas de alta densidad manufacturera».

En un momento en el que Europa desea revitalizar su industria manufacturera, esta debe asentarse en una base sólida de pymes, con plataformas digitales que sepan integrar distintas tecnologías: datos de producción, cadenas de suministro y de clientela, sistemas de seguimiento y control de calidad con una tasa elevada de reciclaje, logística y personalización de los productos. 

Los principales retos que afrontan las empresas de la UE y, en especial, las pymes se manifiestan principalmente en la aceleración y el aumento de la globalización y en una competencia cada vez mayor, también en lo que se refiere al crecimiento de las nuevas tecnologías (IA, macrodatos, cadena de bloques, etc.) y a una creciente demanda de eficiencia y seguridad de los productos, una producción sostenible y un compromiso con la economía circular.

La inversión en educación es fundamental

No podemos pasar por alto estos desafíos, tenemos que aunar nuestras fuerzas para hacerles frente con éxito. El CESE pide a Europa y a cada uno de sus Estados miembros que pongan en marcha las estrategias educativas adecuadas, que son esenciales para la adquisición de nuevas competencias y nuevos perfiles profesionales, subrayó el Sr. Pezzini.

Los responsables políticos y los interlocutores sociales han de redoblar sus esfuerzos para adelantarse a las nuevas necesidades. Nuestras empresas únicamente lograrán convertir los retos actuales en oportunidades si cuentan con trabajadores dotados de una gran formación y preparación, añadió el delegado de la CCMI, Hannes Leo, coponente del informe.

Los nuevos procesos de producción exigen una amplia variedad de competencias para afrontar la creciente complejidad de los algoritmos y los retos de diseño. A juicio del CESE, hay que recurrir a la financiación para vincular el mundo académico a las políticas industriales y el mercado de trabajo, y promover la reconversión de sectores en dificultades hacia actividades emergentes de gran crecimiento.

Las nuevas políticas deben proporcionar apoyo económico y facilitar la cooperación entre empresas

La actual revolución industrial utiliza los modelos digitales, como la computación en nube y los macrodatos, y avanza hacia la internet de las cosas y los objetos «inteligentes». La inteligencia artificial adquiere especial importancia en este proceso, ya que puede duplicar las tasas de crecimiento anual en un plazo de veinte años.

La UE y sus Estados miembros deberían centrarse especialmente en estos nuevos modelos proporcionando las herramientas financieras y las estrategias de educación necesarias para apoyar a las pymes en la adopción de estos nuevos procesos industriales y económicos.

Europa tiene que dar pasos determinantes en relación con la tecnología digital y facilitar el acceso de las pymes a la alta tecnología. Por consiguiente, el CESE solicita que se adopten medidas y políticas especiales que permitan a las pymes aumentar el trabajo en redes con las grandes empresas y que se introduzcan incentivos para fomentar la cooperación en materia de innovación entre las empresas pequeñas y las grandes, concluyó el Sr. Pezzini.