El CESE pide en una audiencia que el debate sobre la migración se base en hechos

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El Pacto Mundial de las Naciones Unidas sobre la Migración fue uno de los puntos principales del orden del día de la audiencia celebrada el 2 de mayo de 2019 en la sede del Comité Económico y Social Europeo (CESE), en la que varias partes interesadas se reunieron para debatir su aplicación. José Antonio Moreno Díaz y Séamus Boland, ambos miembros del CESE, insistieron en la necesidad de explicar mejor al público en general la compleja cuestión de la migración, y afirmaron que la sociedad civil está llamada a desempeñar un papel esencial.

La migración debe gestionarse de manera más eficaz

Tenemos que abrir el debate y estudiar la forma de lograr un acercamiento entre las actitudes que mantienen los diferentes Estados miembros de la UE en torno a la migración, afirmó José Antonio Moreno Díaz, ponente del Dictamen de iniciativa que está elaborando actualmente el CESE sobre la «Aplicación del Pacto Mundial para una migración segura, ordenada y regular sobre la base de los valores de la UE». El Pacto Mundial es, sin duda, compatible con los Tratados europeos y se basa en valores de la UE como la solidaridad, la igualdad y el respeto de los derechos humanos, por lo que debería sentar las bases de la elaboración de las políticas de la UE en este ámbito.

La migración es un fenómeno muy complejo que no siempre se percibe de manera positiva. Siempre habrá migración y hay que gestionarla adecuadamente y abordarla de manera realista, añadió Moreno Díaz. Tenemos que mejorar la gestión de la migración y no utilizarla como herramienta ideológica en los enfrentamientos políticos. No olvidemos que los flujos migratorios cambian continuamente y que los países de destino actuales fueron quizá países de emigración en el pasado.

El papel central de la sociedad civil europea

En cuanto a la aplicación del acuerdo, Séamus Boland, presidente del Grupo de Estudio que está elaborando el Dictamen del CESE, se mostró optimista y señaló que, aunque se trata de una elección de los Estados miembros, hay tantas organizaciones de la sociedad civil que están realizando una magnífica labor que será difícil que la clase política pueda desbaratar el proceso en su conjunto.

Ola Henrikson, de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), subrayó que, según el texto del Pacto Mundial, los Estados miembros desempeñarán un papel destacado en su aplicación, aunque consideró poco probable que todos adopten el mismo tipo de planteamiento.

Los movimientos populistas y de extrema derecha se valen de emociones, sentimientos y percepciones para manipular la opinión pública en nuestros Estados miembros. «Por lo tanto, es esencial restar importancia a la dimensión emocional de la migración y tratar este complejo tema de manera objetiva», señaló Maria Giovanna Manieri, del Grupo de los Verdes/ALE en el Parlamento Europeo.

A este respecto, el Sr. Boland animó a los participantes a seguir de cerca la evolución de la situación sobre el terreno, porque mantenerse informado es una gran virtud y también una importante ventaja a la hora de defender un punto de vista. Es en este ámbito en el que la sociedad civil desempeña un papel clave, señaló. La sociedad civil siempre ha estado en primera línea cuando se ha tratado de impulsar el cambio y la reforma. Es difícil y puede intimidar, pero es posible.

Refiriéndose al argumento reiterado de que los trabajadores migrantes pueden ayudar a cubrir la escasez de personal cualificado en los mercados laborales europeos, Chidi King, representante de la Confederación Sindical Internacional (CSI), afirmó que los migrantes no deben considerarse como un problema o una solución. Además, este argumento por sí solo no cambiaría el discurso negativo sobre la migración.

Volviendo la vista atrás a la fase de negociación del acuerdo, Stéphane Jaquemet, de la Comisión Católica Internacional de Migración (CCIM), subrayó que en muchos de los Estados Miembros no había tenido lugar un debate constructivo. Las negociaciones se llevaron a cabo a puerta cerrada entre expertos y solo participaron organizaciones globales y de alto nivel. Por lo tanto, ha llegado el momento de escuchar la voz de los migrantes y de las ONG de base y de darle prioridad, ya que incumbirá a las organizaciones locales aplicar el acuerdo.

El Dictamen del CESE en curso de elaboración

El documento que el CESE está elaborando actualmente tiene por objeto evaluar hasta qué punto la UE y sus Estados miembros cumplen los veintitrés objetivos del Pacto Mundial y aclarar qué leyes, políticas e instrumentos de la UE pueden utilizarse para alcanzar estos objetivos. El debate final y la aprobación del Dictamen están previstos para el pleno del CESE de julio de 2019.

Contexto

El Pacto Mundial de las Naciones Unidas para una migración segura, ordenada y regular se adoptó en Marrakech (Marruecos) en diciembre de 2018. Aborda todos los aspectos de la migración internacional y proporciona un marco para una amplia cooperación internacional en relación con los migrantes y la movilidad humana, basándose en veintitrés objetivos.

Es un acuerdo no vinculante que quiere servir para identificar cuestiones clave en la gestión del fenómeno migratorio, tanto para los países de origen como para los de tránsito y destino. Está concebido para construir un escenario de debate global constructivo y realista sobre la gobernanza de las migraciones.

No todos los Estados miembros de la UE han firmado el Pacto Mundial: la República Checa, Hungría y Polonia votaron en contra; Austria, Bulgaria, Italia, Letonia y Rumanía se abstuvieron; Eslovaquia no asistió a la reunión. Bélgica y los Países Bajos firmaron el acuerdo, pero dejaron claro su carácter no vinculante en la exposición de motivos.

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