El CESE afirma que el Pacto Verde Europeo también requiere una dimensión social

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Las distintas secciones del Comité Económico y Social Europeo (CESE) se han puesto de acuerdo en subrayar que la futura sostenibilidad de la UE pasa por la participación de los ciudadanos y una financiación adecuada.
 
La Unión Europea solo será verdaderamente sostenible en el futuro si este proceso cuenta con el apoyo y la participación de la sociedad en su conjunto y si se dispone de los fondos adecuados para permitir una transición justa y equitativa. En un debate celebrado en Bruselas el 5 de marzo de 2020, los miembros del CESE hicieron hincapié en la necesidad de que todos los ciudadanos de la UE apoyen y hagan suyo el nuevo Pacto Verde —declaración política de la Comisión Von der Leyen sobre una Europa sostenible en 2050—, cuya financiación deberá estar a la altura de sus ambiciones.
 
La reunión, organizada por la Sección de Transporte, Energía, Infraestructura y Sociedad de la Información (TEN), estuvo presidida por el presidente de dicha Sección, Pierre Jean Coulon, quien afirmó: Para llevar a cabo todos estos cambios hemos de recordar que Roma no se construyó en un día. Hay que contar con la voluntad política necesaria para poner en marcha la transición y tenemos que centrarnos en los aspectos sociales y la financiación. Refiriéndose al ejemplo de las a veces aparatosas estaciones de recarga para vehículos eléctricos, señaló que aún quedan muchos desafíos por delante, por lo que es importante ser realista y razonable.
 
En sus intervenciones, todos los presidentes de sección coincidieron en destacar la importancia de trabajar juntos en un tema transversal como este, para acabar con los compartimentos estancos y tratar de mejorar la coordinación.
 
En un mensaje escrito, Lucie Studničná, presidenta de la Comisión Consultiva de las Transformaciones Industriales (CCMI), afirmó que la iniciativa del Pacto Verde representa una gran oportunidad para los europeos, a la vez que plantea numerosos riesgos y amenazas potenciales. Señaló que su aplicación a través de un enfoque sectorial es extremadamente importante y que cabe esperar que dé lugar a un nuevo pilar industrial sostenible en Europa. Asimismo, afirmó que la madera, la silvicultura, los textiles, la construcción, el acero, los productos químicos, el cemento, el transporte marítimo, la electrónica y el plástico son los sectores prioritarios que más problemas plantearán a las empresas y los trabajadores.
 
La dimensión social del Pacto Verde fue el aspecto fundamental del mensaje de Christa Schweng, presidenta de la Sección de Empleo, Asuntos Sociales y Ciudadanía (SOC). Refiriéndose al Fondo de Transición Justa y al principio de que nadie debe quedarse atrás, dejó claro que este mecanismo está diseñado para apoyar el cambio en las regiones que más dependen de los combustibles fósiles o los procesos intensivos en emisiones de carbono, dirigiendo las inversiones y prestando apoyo a los trabajadores que necesitan reconvertirse profesionalmente. También explicó que los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) con una dimensión social se ven reflejados en el pilar europeo de derechos sociales y que ya se han integrado en el proceso del Semestre Europeo.
 
Dilyana Slavova, presidenta de la Sección de Relaciones Exteriores (REX), se refirió a las consecuencias para el comercio y las relaciones con terceros países, coincidiendo en que el Pacto Verde es una herramienta horizontal incluso para estos temas importantes. Más concretamente, señaló que, para que el Pacto sea un éxito, es necesario compartirlo y ampliarlo externamente, de la forma más extensa y eficiente posible, en particular para involucrar a nuestros vecinos de los Balcanes Occidentales.
 
Refiriéndose, entre otras cosas, a la inteligencia artificial y el mercado digital, Ariane Rodert, presidenta de la Sección de Mercado Único, Producción y Consumo (INT), señaló que el Pacto Verde es el marco general para los trabajos futuros del Comité y que la buena cooperación que ya existe entre las secciones permitirá que el impacto de estos trabajos sea aún más significativo. A este respecto, elogió las nuevas formas de trabajo, que crean sinergias al reunir a todas las partes interesadas.
 
En la misma línea abundó el presidente de la Sección de Unión Económica y Monetaria y Cohesión Económica y Social (ECO), Stefano Palmieri, quien recordó, asimismo, el importante papel consultivo que desempeña el Comité, subrayando que su fuerza radica en las organizaciones de la sociedad civil a las que representa y que cuanto más consistente sea el contenido de los dictámenes del CESE, mayor será su impacto.
 
Peter Schmidt, presidente del Observatorio del Desarrollo Sostenible (ODS), apuntó en la misma dirección, destacando que el CESE debe asesorar a la Comisión de manera estratégica si quiere seguir desempeñando un papel de socio imprescindible en el proceso decisorio de la UE. Subrayó, asimismo, que es esencial tener en cuenta el punto de vista de los jóvenes y que los ciudadanos de la UE no respaldarán un Pacto Verde desprovisto de una dimensión social.
 
Brikena Xhomaqi, copresidenta del Grupo de Enlace, también puso de relieve el importante papel que desempeña la sociedad civil y señaló que el desarrollo sostenible no solo tiene que ver con el medio ambiente, sino que también requiere una transición democrática, que implique un proceso verdaderamente justo y equitativo que no deje a nadie atrás. Añadió que el cambio no es posible sin el apoyo de los ciudadanos y que las organizaciones de la sociedad civil se mantienen siempre en primera línea, asegurándose de que los políticos escuchan la voz de los ciudadanos.
 
La lucha contra el cambio climático y la protección de la biodiversidad son cuestiones prioritarias para Maurizio Reale, presidente de la Sección de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente (NAT), quien destacó la necesidad de movilizar fondos europeos. Asimismo, sostuvo que el Pacto Verde es importante tanto para los ciudadanos como las empresas, aunque todos deben comprometerse, ya que la responsabilidad de dar respuestas sostenibles recae en el conjunto de la sociedad.
 
Por último, el Sr. Coulon subrayó la importancia que revisten para nuestro futuro las decisiones que se toman hoy y el carácter fundamental de la participación de los ciudadanos europeos, tanto en la esfera privada como en la pública. Para lograr la sostenibilidad en nuestra vida, no solo es necesario seguir las orientaciones propuestas por la Comisión Europea, sino también que nosotros, como individuos y comunidades, creamos firmemente en estas decisiones y las apliquemos en nuestra vida cotidiana. Tenemos que cambiar nuestros hábitos, ya que esto nos atañe a todos.