Queridos lectores:

Me complace firmar este primer editorial como nuevo presidente electo del Comité Económico y Social Europeo. Desde este cargo, tendré el honor de presidir el 60.° aniversario del CESE que celebraremos en nuestro pleno del 24 de mayo.

Cuando usted lea estas líneas, ya estaremos ultimando los preparativos de este acto señero. Aunque las celebraciones brindarán sin duda la oportunidad de rememorar los momentos clave de la historia del Comité, hemos decidido desde el principio que este ejercicio consista en mirar más bien hacia el futuro, en lugar de solo echar la vista atrás.

Por consiguiente, pensaremos y hablaremos del futuro del CESE en vez de recordar su pasado. Confirmaremos la relevancia del Comité en la Europa actual invitando a los principales líderes de la UE y a otras personalidades clave que han marcado la historia reciente de la UE a debatir con nosotros sobre el futuro de Europa.

¿Qué papel podría desempeñar el Comité Económico y Social Europeo en la Europa actual y futura? Estoy convencido de que el CESE puede contribuir a la construcción de la «Europa que cuida y protege» que los ciudadanos están pidiendo a gritos. Todas las entidades políticas, ya sean regiones, estados u organizaciones supranacionales, se mantienen o se desmoronan en función de su capacidad de atender o no esta doble aspiración.

Por el momento, la capacidad de Europa para cumplir su misión está siendo cuestionada en muchos ámbitos. Tenemos que reflexionar sobre la manera de aportar respuestas prácticas que funcionen, y no dejar que los populistas, proteccionistas y extremistas convenzan a los ciudadanos de que sus recetas son mejores.

El CESE representa a una amplia mayoría de organizaciones europeas –de empresas, trabajadores, agricultores, consumidores, fundaciones, cooperativas, etc.– que han hallado solución a los problemas y necesidades de sus miembros. De lo contrario, sencillamente, no podrían sobrevivir.

Tenemos que canalizar esta energía positiva para construir una Europa que cuide y proteja, así como contrarrestar la peligrosa deriva de Europa. La historia nos enseña que las cosas pueden evolucionar fatal cuando la gran mayoría permanece en silencio. Redunda en interés de la sociedad civil alzar la voz y colaborar en la búsqueda de soluciones para preservar el futuro de nuestras familias, nuestros trabajadores, nuestros ciudadanos, nuestras comunidades. Por consiguiente, arremanguémonos y busquemos recetas positivas para que el futuro de Europa sea un éxito.

 

Luca Jahier

Presidente del CESE