El plan de acción en materia de medio ambiente de la Comisión Europea adolece de una grave falta de ambición y de recursos

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha advertido de que el plan de acción en materia de medio ambiente de la Comisión Europea, destinado a mejorar en toda la UE la aplicación deficiente y desigual de la legislación y la gobernanza en materia de medio ambiente de la UE, adolece de una grave falta de ambición y de recursos, pues propone medidas demasiado débiles para sancionar de manera adecuada y uniforme el incumplimiento por parte de los Estados miembros.

Arnaud Schwartz, ponente del dictamen, ha afirmado: «Esto es solo una pequeña parte de lo que se necesita para garantizar que la legislación medioambiental se aplique. Consideramos que es necesario abordar el incumplimiento del Derecho de la UE en un contexto de alto nivel y sin demora, algo que no se propone en la actual Comunicación.»

En un dictamen reciente, el CESE expuso que la Comisión —en su calidad de «guardiana de los Tratados»— debe velar por que las normas en materia de medio ambiente se respeten y tiene la facultad de incoar procedimientos de ejecución, ya que desempeña un papel fundamental en la protección de este interés común de la UE, especialmente a la luz del grave nivel actual de degradación del medio ambiente.

No obstante, el plan solo habla del desarrollo de capacidades en los Estados miembros. Igualmente, es motivo de objeción el hecho de que proponga medidas solo para contrarrestar el incumplimiento causado por la confusión o la falta de comprensión, sin abordar otras razones importantes, como la falta de voluntad política.

El CESE concluyó que, para controlar de modo adecuado el cumplimiento de la normativa medioambiental, los Estados miembros y la Comisión deberían garantizar una financiación considerable que permita contratar personal adicional. (ll)