La transformación digital debe ser social y éticamente responsable

Para garantizar que nadie se quede atrás, la transición digital en la UE debe basarse en el respeto de los valores europeos y contar con el respaldo de unas políticas sociales más sólidas. La sociedad europea en su conjunto, es decir, tanto los trabajadores como las empresas y los ciudadanos, debe poder beneficiarse del enorme potencial que ofrecen las nuevas tecnologías, afirmó el Comité Económico y Social Europeo (CESE) en su pleno de julio.

En su dictamen sobre los Conceptos de la UE para gestionar la transición en un mundo laboral digitalizado, solicitado por la Presidencia austriaca de la UE, el Comité enumera una serie de prioridades para la UE que deberían permitir cosechar los beneficios de la digitalización. Entre ellas figuran la mejora de las cualificaciones de los trabajadores europeos, el refuerzo de los sistemas de seguridad social y la garantía de la diversidad en el lugar de trabajo, de modo que, por ejemplo, dejen de predominar los hombres en los empleos de los sectores digitales.

No obstante, el CESE advirtió que la inversión en políticas sociales solo representa el 0,3 % del gasto público total en la UE, y señaló la necesidad de aumentar este porcentaje.

Reiterando su apoyo a un enfoque de la digitalización basado en el control humano, el CESE se pronunció en favor del desarrollo de una inteligencia artificial socialmente responsable al servicio del bien común.

«El funcionamiento poco transparente de los algoritmos y el modo en que toman decisiones que escapan al control humano plantean inmensos retos a la UE, así como cuestiones fundamentales sobre la sociedad en la que queremos vivir», concluyó el CESE. (ll)