El Comité Económico y Social Europeo (CESE) pide a la Comisión que reflexione más a fondo sobre opciones políticas que contribuyan tanto a reducir los gases de efecto invernadero, luchando así contra el cambio climático, como a mantener la competitividad. El objetivo ha de estribar en proteger y promover mejor las industrias de la UE que hacen un uso intensivo de los recursos y la energía, ya que, de lo contrario, Europa corre el riesgo de perder puestos de trabajo en favor de economías menos limpias y de fracasar en su objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

«El actual régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE) encaminado a promover la inversión es insuficiente, ya que su aplicación en todo el mundo no está, por el momento, al alcance de la mano. Si el régimen se aplica exclusivamente en Europa, existe un riesgo de fuga de carbono y, por consiguiente, también de fuga de inversiones», advirtió Aurel Laurenţiu Plosceanu, ponente del Dictamen del CESE sobre el tema «», aprobado el 17 de julio. El coponente, Enrico Gibellieri, añadió: «Las futuras inversiones de la UE y de los Estados miembros deberían concentrarse en la I+D+i y en el despliegue de tecnologías de baja o nula emisión de carbono tanto para las industrias de la UE que hacen un uso intensivo de los recursos y la energía como para la generación de la energía eléctrica necesaria. Hay que centrarse también en la educación y la formación de los trabajadores de este ámbito».

El hecho de que el gasto energético en industrias como las del acero, el aluminio o el vidrio representen en torno al 25 % de los costes totales hace que también sean elevados los costes de las emisiones de gases de efecto invernadero. Una vez vigente el régimen de comercio de derechos de emisión, los productos europeos se encarecerán y correrán el riesgo de ser sustituidos por productos más baratos en los mercados internacionales. (sma)