La UE debe hacer mayor hincapié en las cadenas de suministro cortas y en el uso de la agroecología para preservar su agricultura y hacerla más resistente a los nuevos retos, como el cambio climático. La agroecología también es una forma de garantizar nuestro suministro de alimentos y hacerlos más saludables, lo que aumenta su valor. Las cadenas de distribución cortas ayudarán a las explotaciones de menor tamaño a aumentar sus ingresos y estimularán las zonas rurales

Geneviève Savigny, ponente del Dictamen sobre el tema «Promoción de cadenas cortas y alternativas de distribución de alimentos en la UE: el papel de la agroecología», afirma: «Las iniciativas destinadas a impulsar las cadenas de suministro cortas pueden crear empleo y crecimiento y, en consecuencia, riqueza, especialmente en las zonas rurales. Por ello, el reto consiste en empoderar a los operadores para que creen sistemas alimentarios locales basados en la gobernanza local. La digitalización desempeña —y desempeñará— un papel clave tanto en la producción y transformación como en la compra y venta».

Con el fin de desplegar el proyecto agroecológico por toda Europa, el CESE propone un plan de acción estructurado y polifacético en el que participen los niveles regional, nacional y europeo. Los actuales programas también deberían orientarse hacia medidas de apoyo a la agroecología y a las cadenas de suministro cortas.

Una política alimentaria integral, que el CESE viene defendiendo desde hace años y en la que este podría asumir un papel impulsor, podría proporcionar el marco para el plan de acción. (sma)