Trabajo, nuevas formas de trabajo y condiciones de trabajo

 por el Grupo de Trabajadores

Las cifras de empleo ocupan constantemente los titulares. Sin embargo, reviste casi tanta importancia el número de personas empleadas como las condiciones en que trabajan. Esto tiene especial relevancia por la reciente evolución del panorama laboral y del aumento de los contratos atípicos, que han hecho necesarias varias sentencias del TJUE para establecer, por ejemplo, que los conductores de la empresa Uber son empleados y no trabajadores autónomos.

El concepto de «condiciones de trabajo» engloba muchas dimensiones, desde el salario, las horas de trabajo o la seguridad e higiene hasta las prestaciones, las obligaciones específicas, etc. Ello incluye los «períodos de prueba», que en algunos casos ya no cumplen su función y simplemente proporcionan mano de obra barata y flexible. No obstante, sigue siendo importante que los trabajadores conozcan y comprendan estas condiciones de antemano —algo que no siempre es sencillo— y que se les notifique cualquier cambio lo antes posible, para que puedan prever el futuro.

Con este fin, la Comisión Europea propone un Reglamento destinado a desarrollar un marco coherente para este derecho de información de los trabajadores. No obstante, la propuesta sigue planteando algunas dudas, como el alcance de su definición de «trabajadores». El rápido desarrollo del mercado laboral ha generado una plétora de diferentes «nuevas formas de trabajo», como los trabajadores retribuidos mediante vales y los trabajadores de las plataformas en línea, cuyos contratos de trabajo atípicos no corresponden a la definición tradicional de trabajador por cuenta ajena.

Por supuesto, esto no se limita a las «nuevas formas de trabajo»: los contratos atípicos, como los contratos de cero horas y los contratos de trabajadores desplazados y domésticos, existen desde hace mucho tiempo, ofreciendo la mayoría de ellos condiciones laborales muy poco previsibles, lo cual dificulta, en la práctica, la conciliación entre la vida familiar y profesional. La previsibilidad también permite equilibrar el trabajo y los estudios, o tener otro empleo a tiempo parcial.

En todos estos casos, la negociación colectiva es la clave para garantizar unas condiciones de trabajo adecuadas, por lo que es muy bien recibida la referencia de la propuesta a tal negociación. En particular, a medida que estas condiciones «flexibles» se hacen más habituales por la difusión de nuevas formas de trabajo, se necesitan definiciones claras e integradoras de los conceptos de trabajador y empresario a fin de garantizar que las nuevas formas de trabajo no pasen por alto las estrictas disposiciones relativas a los trabajadores y que las nuevas realidades (como el aprendizaje permanente y su correspondiente formación pagada por el empresario) no impongan una carga adicional a los trabajadores.