Para una formación de aprendices de calidad, los aprendices tienen que dar su opinión

Los programas de formación de aprendices deben diseñarse con la participación activa de las personas directamente afectadas: los propios aprendices y sus organizaciones. Esta es la principal reserva del CESE sobre el marco propuesto para una formación de aprendices de calidad y eficaz que, por lo demás, y a juicio del CESE, contribuirá a elevar el nivel en toda la UE.

Las organizaciones juveniles y de padres, los sindicatos de estudiantes y los propios aprendices no han gozado tradicionalmente de la consideración de partes interesadas naturales en este ámbito pero, dado que son los beneficiarios principales de estos programas, deben participar activamente en su concepción, gestión y aplicación, afirma el CESE en un dictamen aprobado el 19 de abril sobre la Propuesta de recomendación del Consejo relativa al Marco Europeo para una Formación de Aprendices de Calidad y Eficaz.

Es fundamental asociar a los interlocutores sociales, como sugiere la propuesta, pero también es esencial contar con el apoyo de estas otras partes interesadas, argumenta el CESE, que se basa en la experiencia del Foro Europeo de la Juventud para definir su posición.

No obstante, la formación de aprendices no puede resolver el desempleo pese a que puede contribuir a mejorar las posibilidades de las personas para encontrar trabajo. El desempleo es una cuestión compleja que debe abordarse desde distintos ángulos, subraya el CESE.

En términos generales, el CESE acoge favorablemente la propuesta, ya que proporciona una comprensión común de lo que constituye un aprendizaje de calidad y define sus elementos clave: un contrato por escrito y normas sobre remuneración, horas que se pasan en el lugar de trabajo, protección social, salud y seguridad, etc.

A juicio del CESE, el apoyo a las pymes para que ofrezcan un aprendizaje de calidad es una disposición positiva; considera asimismo que la movilidad transnacional de los aprendices constituye una ventaja suplementaria.

El CESE se declara dispuesto a evaluar la aplicación del nuevo marco en los Estados miembros desde la perspectiva de la sociedad civil organizada.