Se necesitan urgentemente disposiciones transitorias para ofrecer seguridad al mundo agrícola.

El CESE acoge con satisfacción la propuesta de la Comisión de elaborar una reglamentación transitoria para apoyar a los agricultores europeos, que garantice una transición fluida del actual al próximo período de la PAC.

No obstante, el período de planificación presupuestaria de la PAC actual termina el 31 de diciembre de 2020 y no se ha incluido en él el importe de la ayuda de la Unión o los límites máximos nacionales para el año siguiente. Por consiguiente, es necesario adoptar medidas urgentes para proporcionar seguridad y continuidad a la concesión de ayudas a los agricultores europeos.

Esta seguridad en tiempos tan inciertos solo puede garantizarse si el marco jurídico actual se prorroga al menos para los años 2021 y 2022, lo cual implica el uso de normas antiguas con financiación nueva

Como ha señalado Arnold Puech d'Alissac, ponente del CESE sobre el tema: «Un año sin las ayudas directas del primer pilar causaría déficits a todos los agricultores; un año sin las ayudas del segundo pilar paralizaría los compromisos con objetivos ambientales o climáticos ambiciosos y aplazaría las inversiones de modernización».

Por ello, el CESE insta a los colegisladores a que aprueben el Reglamento de transición lo antes posible. La agricultura europea y la seguridad alimentaria de la UE son dos activos cuya importancia se ha vuelto a poner de relieve con la pandemia de COVID-19. (mr)