El CESE pide que se adapten las orientaciones para el empleo 2020 ante la pandemia de la COVID-19.

El CESE acoge favorablemente la propuesta de la Comisión de revisar las orientaciones para las políticas de empleo de los Estados miembros, pero pide que se adapten para tener en cuenta la inminente crisis social y laboral causada por el brote de COVID-19 y ayudar a amortiguar las repercusiones negativas en los mercados laborales de Europa.

El CESE sugiere que para este año debería considerarse de manera excepcional la posibilidad de introducir una orientación adicional de emergencia o extraordinaria que ayude a los países de la UE a adaptar sus políticas de empleo a las actuales circunstancias, que no tienen precedentes.

La orientación de emergencia para el empleo en relación con la COVID-19 podría incluir referencias a medidas temporales eficientes necesarias para mitigar el impacto de la crisis, como modalidades de trabajo a corto plazo, apoyo a los ingresos, ampliación de la prestación por enfermedad o fomento del teletrabajo, respetando al mismo tiempo la responsabilidad del empleador con respecto a la salud y la seguridad de los empleados.

El CESE ha presentado sus propuestas en un Dictamen sobre la propuesta de Decisión del Consejo relativa a las orientaciones para las políticas de empleo de los Estados miembros (publicada por la Comisión justo antes del brote de COVID-19). El Dictamen del CESE fue aprobado en su pleno del 7 de mayo, que se celebró a distancia. 

«El choque económico provocado por el brote de COVID-19 puede tener repercusiones graves y duraderas en los mercados de trabajo europeos. Un diálogo social fuerte es esencial en cualquier política de empleo, y es necesario hacer más para facilitar y promover el diálogo social, tanto a nivel nacional como europeo», señaló la ponente general del Dictamen, Ellen Nygren. (ll)