Las lecciones extraídas de la austeridad obligan a un cambio de política

Lessons learned

En el futuro, la gestión de las crisis debería aspirar a conseguir un mayor equilibrio entre los objetivos sociales y fiscales para evitar los efectos negativos en la capacidad económica, los mercados laborales y los sistemas de protección social de los países afectados. En su dictamen de iniciativa sobre el tema «Lecciones extraídas para evitar la severidad de las políticas de austeridad en la UE», el CESE insta a las instituciones de la UE a aplicar políticas de cooperación económica, crecimiento y solidaridad en lugar de una restrictiva política de austeridad.

El ponente, José Leirião (Actividades Diversas, PT), señaló: «Las instituciones de la UE deberían ser las únicas responsables de la elaboración y aplicación de los programas de ajuste, aun cuando se entablen asociaciones con instituciones externas». Y añadió: «Esto es de suma importancia, ya que estas instituciones deben respetar nuestros valores y objetivos comunes y evitar las incoherencias y deficiencias que han surgido en el pasado».

Sobre la base de la experiencia acumulada tras la crisis más reciente, las instituciones de la UE deberán velar por que los interlocutores sociales y los representantes de la sociedad civil participen en pie de igualdad con otros órganos en la creación, el seguimiento periódico y la evaluación de estos programas.

El Comité acoge con satisfacción los objetivos de la Comisión de reformar el euro abandonando las políticas de austeridad y profundizando en la UEM, ya que considera que una UEM reformada y completa hará a la UE más resistente a los choques asimétricos y ayudará a prevenir futuras crisis.

No obstante, el CESE insta a la Comisión a que elabore programas complementarios para la recuperación económica y social de los países que han estado o están sujetos a la austeridad y considera que la Comisión debería proponer medidas para afrontar, a escala de la UE, el aumento de la pobreza y preservar la protección social. (jk)