Aria Nuova: el patrimonio cultural en favor de la inclusión social

La cooperativa Aria Nuova, a través de su proyecto Ecomuseo, ayuda a las personas con discapacidad mental a entrar en contacto con el patrimonio cultural, atendiendo al carácter universal del derecho a la cultura. Al permitirles acceder a lugares del patrimonio y, posteriormente, expresar sus experiencias estéticas en laboratorios participativos, esta iniciativa atenúa su sensación de aislamiento. El galardón envía una significativa señal de inclusión y solidaridad tanto a la sociedad civil en general como al mundo de la discapacidad en particular, afirma Vincenzo Griffo, de Aria Nuova.

CESE Info: ¿Qué significa este premio para usted y su organización?

Aria Nuova: Este premio representa la cúspide de un proceso en el que creemos profundamente y que nos ha permitido probar formas innovadoras de rehabilitación para los usuarios de los servicios psiquiátricos, asegurando su acceso y su participación en actividades culturales y estéticas, que son experiencias vitales para el desarrollo personal de cada individuo.

¿Qué consejo daría a otras organizaciones para alcanzar buenos resultados en actividades y programas similares?

Aconsejo a otras organizaciones que fomenten cualquier tipo de proyecto que persiga sensibilizar a la opinión pública para que, de este modo, todos puedan apreciar el valor de un patrimonio cultural plenamente inclusivo.

¿Cómo utilizará esta financiación específica para ser de mayor ayuda en su comunidad?

Estamos orgullosos del reconocimiento que se nos ha otorgado y utilizaremos los fondos para aumentar el número de proyectos e iniciativas relacionadas con el proyecto Ecomuseo. Pretendemos incorporar un mayor número de centros de rehabilitación psiquiátrica al proyecto para garantizar, en última instancia, que toda la ciudadanía es consciente de la importancia que reviste un patrimonio cultural más accesible.

En Italia, la protección social de las personas con discapacidad se ha reducido en diez millones de euros en dos años (2018-2019) y la ley «Dopo di noi» («Después de nosotros»), que proporciona protección social una vez que la familia ya no está presente para ocuparse de esas personas, parece estar operativa únicamente en cuatro regiones. Así las cosas, ¿qué significa para usted este galardón?

El reconocimiento que hemos obtenido a través del premio del CESE adquiere una importancia aún mayor si examinamos el marco jurídico italiano, que sigue sin prestar la suficiente atención a las necesidades de las personas con discapacidad y deja mucho que desear cuando se trata de protegerlas. Un «vacío» normativo de este tipo es tanto más inaceptable cuanto que la situación social actual, sobre todo en los últimos años, está pidiendo a gritos que las instituciones presten mayor atención a aquellas necesidades que pueden definirse claramente como derechos humanos fundamentales, tal como se consagran en la Constitución italiana y se ponen de manifiesto en la legislación europea.

El hecho de que se trate de un premio tan prestigioso es un indicio de la concienciación cada vez mayor acerca de un tema —el de las dificultades relacionadas con la salud mental— que sigue estando muy estigmatizado, y envía una señal significativa de inclusión y solidaridad tanto a la sociedad civil en general como al mundo de la discapacidad en particular. Al servir de catalizador para perseverar en actividades pioneras encaminadas a incluir otras modalidades de asistencia, este galardón proyecta la imagen de un país que propugna la solidaridad y la inclusión, y constituye un claro respaldo a los valores de la Unión Europea.