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Presidencia rumana de la UE: la cohesión como valor europeo

Rumanía asume la Presidencia del Consejo de la Unión Europea durante el primer semestre de 2019, cuando una serie de cuestiones clave figuran en la agenda de la UE: el debate sobre el Futuro de Europa, que culminará en la Cumbre de Sibiu, el nuevo marco financiero plurianual (MFP), el Brexit y, por último —aunque no por ello menos importante—, las elecciones europeas de 2019.

Asimismo, las autoridades rumanas tendrán que llevar a buen término las negociaciones sobre numerosos expedientes legislativos que están siendo debatidos actualmente por el Parlamento Europeo y el Consejo, con objeto de poder zanjar todos los asuntos pendientes antes de que finalice el mandato actual. Todo esto tendrá que hacerse en un tiempo récord, ya que el Parlamento entrará en período de receso el 18 de abril.

El lema de la Presidencia rumana es «Cohesión, un valor común europeo».

Las prioridades de la Presidencia rumana, acordadas tras una amplia consulta pública, serán las siguientes:

  • una Europa de convergencia: crecimiento, cohesión, competitividad y conectividad;
  • una Europa más segura;
  • Europa, un actor global más fuerte;
  • una Europa de valores comunes.

El CESE contribuirá a los trabajos y debates de la Presidencia mediante una serie de dictámenes. La Presidencia está especialmente interesada en las opiniones y contribuciones de la sociedad civil sobre los temas siguientes:

  • el futuro de la UE: beneficiar a los europeos y defender sus valores;
  • la contribución de las empresas de la economía social a una Europa más cohesionada y democrática;
  • aprovechar el potencial de la filantropía europea;
  • los beneficios de educar a los ciudadanos sobre la Unión Europea;
  • el futuro de la política de cohesión;
  • cómo contribuyen las macrorregiones y las agrupaciones transnacionales a promover la convergencia económica y la competitividad.

Estos temas corroboran la intención de Rumanía de situar a los ciudadanos en el centro de su Presidencia y de actuar como puente entre las instituciones de la UE y la sociedad civil. El CESE no puede sino saludar esta iniciativa. (ad)