La mujer es la mayor fuerza disruptiva del mundo empresarial

Por el Grupo de Empresarios del CESE

Europa pierde 370 000 millones de euros al año por la brecha de género en el empleo. Además, las estadísticas demuestran que las empresas con mayor diversidad de género en su consejo de administración logran mejores resultados. Así, ¿por qué tardaríamos otros 217 años en cerrar la brecha de género a escala mundial, según estima el Foro Económico Mundial? El 17 de diciembre, oradores de alto nivel de la esfera de los negocios, la política y las ONG se reunieron con los miembros del Grupo de Empresarios para debatir cómo movilizar el inmenso potencial que podrían aportar las mujeres a la economía europea.

Dos paneles exploraron qué hace falta en Europa para empoderar a las mujeres en las empresas y en la política, infiriendo las conclusiones siguientes:

  • necesitamos modelos de comportamiento, para demostrar a las mujeres cómo pueden tener éxito en puestos directivos, incluso en sectores orientados tradicionalmente a los hombres;
  • la inversión con una óptica de género («gender-lens investing») es un enfoque de inversión orientado a generar rendimiento financiero, promoviendo al mismo tiempo la igualdad de género. Apoyar este tipo de inversiones puede ser una manera de empoderar a las mujeres en el entorno empresarial. Además, se debería impulsar el papel de las mujeres inversoras;
  • se requieren mayor transparencia y más datos sobre la igualdad de género. Contribuyen a solventar este problema el informe global sobre igualdad de género de Equileap y el índice de diversidad de género europeo (GDI, por sus siglas en inglés) desarrollado conjuntamente por European Women on Boards y Ethics & Boards;
  • actualmente, muy pocas mujeres participan en proyectos de financiación. Crear un fondo de inversión para mujeres o centrar los fondos existentes en la inclusión de las mujeres podría ayudar en ese sentido;
  • es muy necesario establecer redes y compartir mejores prácticas. No obstante, en ocasiones las actuales iniciativas de la UE tienen dificultades para alcanzar este objetivo a escala local.

Violeta Jelic, quien presidió la conferencia, resumió la reunión señalando que el amplio número y la gran variedad de resultados demuestran que queda mucho por debatir. Sin embargo, el objetivo está claro: aprovechar la fuerza disruptiva de la mujer para construir una economía europea más fuerte. Por su parte, Rick Zednik, orador principal del acto, afirmó: «la óptica de género ha impedido durante mucho tiempo realizar plenamente nuestro potencial. Si cerramos los ojos ante las cuestiones de género seremos incapaces de ver las oportunidades.» (lj)